0
Publicado el 18 Julio, 2016 por Ariel Trujillo en Nacionales
 
 

El futuro está garantizado

Llama la atención la madurez y preparación con que se expresan nuestros niños. Leidy Pino Sánchez tiene ocho años y ya es capaz de opinar sobre adicciones y consumo de sustancias tóxicas, pero también de proponer alternativas para que la familia y la escuela combatan ese problema
Momento gratificante.

2- Uno de los momentos de mayor alegría fue el del encuentro con los héroes Antonio González y Ramón Labañino.

Por ARIEL TRUJILLO VARELA

Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ  RIVERA

Eran 232 los pioneros reunidos, con lo cual sabíamos de antemano que hasta las paredes podían hacerse vibrar. Y así fue: no cupo mayor emoción ni entusiasmo en la sala 3 del Palacio de Convenciones de La Habana durante la sesión plenaria de la Asamblea Nacional Pioneril.

No hubo silencio ni un ratico. Entre una intervención y otra, los niños y adolescentes vitoreaban, lanzaban consignas al aire, se paraban, tomaban de las manos y las alzaban al compás de la música. También era tercer domingo de julio, Día de la Infancia, así que no se podía esperar menos de una jornada como esta.

Al pedir la palabra aprovechaban para enviarle felicitaciones al Comandante en Jefe en su 90 cumpleaños, pedían confianza en las nuevas generaciones, incitaban a un mayor protagonismo pioneril, a cuidar el idioma, a poner en práctica los buenos modales, a estudiar como principal deber.

“¿Cómo podemos nosotros ayudar a construir la Revolución?”, se preguntaba la estudiante de secundaria básica Maydelín Vázquez Morales, de la provincia de Ciego de Ávila. “Pues la respuesta es muy fácil: estudiando, dando todos los días lo mejor de nosotros, siendo modestos, sencillos, cultos, como quería Martí”.

Llama la atención la madurez y preparación con que se expresan nuestros niños. Leidy Pino Sánchez tiene ocho años y ya es capaz de opinar sobre adicciones y consumo de sustancias tóxicas, pero también de proponer alternativas para que la familia y la escuela combatan ese problema.

“No es increíble”, dice Aymara Guzmán Carrazana, presidenta de la Organización de Pioneros José Martí (OPJM). “Es resultado de un sistema nacional de educación, de un sistema amplio de influencias con organizaciones estudiantiles y de masas en la comunidad, que les permite crecer y aprender”.

Durante las casi tres horas de planteamientos, los pioneros analizaron otros temas de fundamental interés. Entre sus reclamos, comenzados el 29 de enero de este año en todos los destacamentos del país, se encuentran una mejor orientación vocacional, una enseñanza de la Historia más atractiva, mayor calidad y diversidad en sus actividades, mejor funcionamiento de sus instalaciones, así como la entrega a tiempo de sus publicaciones y una mejor proyección de sus revistas televisivas.

Saludo pioneril

El vínculo entre generaciones tuvo un escenario inmejorable en la asamblea pioneril.

Una de las intervenciones que mayor interés acaparó fue la de la estudiante de sexto grado Laura Castelló Caballero, de Camagüey, quien exhortó al fortalecimiento de nuestra identidad nacional. “Me gustaría hacerle un pedido especial a todos los diseñadores cubanos. Me encantaría tener para el próximo curso una mochila de María Silvia, para que todos sepan que las niñas somos igual de valientes e inteligentes que los niños.

“Yo sé que a muchos de nosotros nos gustaría tener materiales de estudio con imágenes de esos animados que son símbolos que ratifican nuestro orgullo por ser cubanos. Entonces, es lamentable ver nuestras escuelas y tiendas inundadas de materiales escolares con las princesas de Disney, en cambio no se ven los personajes de Elpidio Valdés”.

Sobre la música y la moda, Laura reflexionó: “En primer lugar, somos niños, no adultos. No es necesario ver una revista y vestirnos como extranjeros. Eso, además, significa una gran presión para nuestros padres por lo que cuesta, y es lo que hoy más les exigen a ellos los niños y adolescentes. Pienso que debemos escuchar más música cubana e infantil porque, a veces, cuando vamos a los cumpleaños, todo lo que escuchamos es reggaetón. Entonces, yo digo: pobrecitos de esos niños que no tienen la oportunidad de saber los valores de Liuba María Hevia, Teresita Fernández. ¿Entenderán ellos las letras de esas canciones de reggaetón?

“El precio de los juguetes es otra de nuestras preocupaciones. A todos los niños nos gusta tener una bicicleta, una muñeca o un peluche grande. En cambio, todos estos juguetes no se pueden comprar sin que nuestros padres hagan un análisis muy detallado de sus ahorros. Son cifras que creo que un niño de primer grado no alcanza a leer.

“Cuando al fin logramos tener esos juguetes casi no podemos jugar con ellos porque ¡hay que cuidarlos tanto para que no se rompan! Yo tengo 12 años y puedo entender que mis padres no puedan comprarlo, pero mi hermano de tres años no lo entiende. Si le compran un carro a él, que es varón, en unos meses de juego ya ese carro no existirá. Entonces, pienso que deben bajarles el precio no creo que cueste tanto trabajo fabricarlos. Dejo aquí el comentario con la esperanza de que eso cambie antes de que mi hermano deje de ser un niño”.

En la última hora de plenario los pioneros recibieron una gran sorpresa para ellos: la visita de Antonio González y Ramón Labañino, Héroes de la República. Estaba también Elián González y tuvieron la oportunidad de compartir con asaltantes al cuartel Moncada y expedicionarios del Granma. En los minutos finales tuvieron el placer de escuchar las anécdotas del comandante Guillermo García Frías, quien los exhortó a continuar con la inmensa obra de la Revolución.

Muchos sacaron sus móviles y comenzaron a grabar lo que para ellos quizá haya sido uno de los momentos más emocionantes de sus cortas vidas. Esta constituye una tendencia habitual para esta generación, hija de las nuevas tecnologías. Los adultos nos sorprendimos, pero inmediatamente comprendimos lo que estaban sintiendo.

Palacio Central Ernesto Che Guevara

1- El Palacio Central de Pioneros Ernesto Che Guevara sirvió de sede para la comisión que trató el tema de la formación vocacional.

A la salida todos fueron corriendo a tomarse fotos y pedir autógrafos. Algunos no pudieron contener las lágrimas, entre esos estaba Annaliet Tamayo Agüero, pionera de sexto grado del municipio de Majibacoa, en la provincia de Las Tunas. A BOHEMIA confesó entre sollozos sentirse contenta de poder ver y abrazar a tantas personalidades de nuestra historia.

Así son nuestros niños y adolescentes. La asamblea fue muestra de que vivimos en una sociedad que evoluciona precipitadamente, que estamos en presencia de una juventud cada vez mejor preparada.

Ellos no solo son el futuro, también serán nuestros líderes de mañana, los obreros destacados, los profesores más entregados, los médicos más solidarios, los científicos de grandes capacidades, los atletas olímpicos, los que tengan que “echar pa´lante” esta Revolución.

Para la próxima cita, dentro de cinco años, quizá la mayoría de ellos pasen a otras organizaciones juveniles. Pero, seguramente, este día lo recordarán.


Ariel Trujillo

 
Ariel Trujillo