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Publicado el 27 Octubre, 2016 por María Victoria Valdés Rodda en Nacionales
 
 

BARACOA

Amor con amor se paga

La solidaridad es pan cotidiano en Cuba. Nada detiene ese sentimiento. BOHEMIA les reproduce una emotiva carta, remitida desde Baracoa, de un adolescente agradecido.
Con la más nueva tecnología los jóvenes de Baracoa se comunicaron con el resto del país.

Con la más nueva tecnología los jóvenes de Baracoa se comunicaron con el resto del país. (informandose.org)

Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Las corrientes de afecto van por estos días de un lado a otro de la Isla con la misma velocidad vertiginosa con que hoy nos comunicamos por Facebook, la WEB o un simple teléfono celular. Desde este último artefacto nos llegaron a los habaneros, y a todo el país, las estremecedoras imágenes de una ciudad derrumbada por las aguas y los vientos, y días después fue por esta misma vía que nos reencontramos con el Oriente cubano en pie, con la cotidianeidad desecha por la “maldad” de la naturaleza, pero eso, en pie.

Firmes de espíritus están los baracoenses, los maisienses, y los guantanameros en general. Algunos por la propia concepción optimista de la vida, varios porque no hay nada como un día tras otro para enderezar los caminos, sin embargo, la mayoría por esa certeza, esa verdad absoluta-plena como el redondo sol que cada mañana se perfila en el horizonte- de que en nuestra Patria ningún ser humano es abandonado jamás, y mucho menos ante tragedia semejante.

De todas partes de esta Isla llega la ayuda para la reconstrucción.(radiobayamo.icrt.cu)

De todas partes de esta Isla llega la ayuda para la reconstrucción.(radiobayamo.icrt.cu)

En medio de una jornada por la votación de los pueblos del mundo, en la Naciones Unidas, en contra del Bloqueo estadounidense contra Cuba, andaba yo colocando mensajes alegóricos en Facebook, y de repente me entra un enlace de Radio Baracoa. En el se exhortaba a reproducir en algún medio de alcance nacional, una emotiva carta.

Thiago Columbié Garcell es el remitente. Un adolescente baracoense de 14 años. ¡Me quedé paralizada al concluir su lectura!. En medio de mi aparente quietud, gotas de lágrimas por mis mejillas, y la convicción más firme: ¡Esta es mi Cuba! ¡Estos mis muchachos, este nuestro futuro!.

CARTA DE UN NIÑO BARACOENSE

Aunque lo perdieron todo el pueblo del oriente cubano sigue en pie. (Efe.com)

Aunque lo perdieron todo el pueblo del oriente cubano sigue en pie. (Efe.com)

Soy un adolescente de apenas 14 años, baracoense. Mi primer pensamiento es para esos dos grandes dioses: Fidel y Raúl, por la maravillosa Revolución que junto a ellos los cubanos hemos sostenido, bajo un cruel e inhumano bloqueo que arrecia, bajo la furia de feroces destrucciones atmosféricas, pero con una solidaridad que pone los pelos de punta a cualquier ser humano.

Vivimos los baracoenses los momentos más aterrorizadores de la fiereza del “poderoso huracán Matthew”, como refería el eminente Dr. Rubiera, desde que nos acechaba. Les cuento que pensé que esto podía ser el fin de mi ciudad por la fuerza de los vientos y la furia del mar. Al día siguiente, fue realmente algo desolador. Previo a este devastador ciclón viví la gigantesca solidaridad de mi pueblo, las acciones de nuestros dirigentes, no solo del territorio, sino de la provincia y la nación, al extremo de que cuando varios países lamentan cientos de muertos y desaparecidos, nosotros no tenemos ni un herido por este exterminador atmosférico.

 Raúl Castro estuvo al frente de la De-fensa civil en Guantánamo desde antes de la llegada del huracán Matthew. (CUBADEBATE)

Raúl Castro estuvo al frente de la De-fensa civil en Guantánamo desde antes de la llegada del huracán Matthew. (CUBADEBATE)

Pero ni la destrucción de las casas, los cultivos, la flora, los caminos, los puentes, quedaron impregnados en mi mente tanto como la poderosa, impactante e inmensa solidaridad de los cubanos. Pelos de punta, nudos en la garganta, lágrimas brotaban al ver pasar los camiones, rastras, jeeps, paneles, grúas, guaguas… para ayudar a recuperarnos en el menor tiempo posible. Indiscutiblemente en esta primera etapa los trabajadores de la electricidad, la telefonía, el agua y los que recogieron escombros fueron cientos de héroes que dieron aliento a mi tierra baracoana. Sé que la recuperación va a costar, pero la solidaridad de los cubanos la va a hacer realidad en el menor tiempo posible.

Es impresionante palpar con mi propia mano desde lo que hacen los principales dirigentes del país (Raúl, Espinosa, Expósito, Iríbar, los ministros, el Consejo de Defensa Provincial, el Consejo de Defensa Municipal), hasta el aliento que trasmiten la Brigada José Martí, ese inmenso artista que es Kcho, los amigos de otras partes del mundo desde Venezuela hasta Paquistán…

 Las pérdidas materiales fueron altas, pero no hubo que lamentar ninguna pérdida de vida humana. (Efe.com)

Las pérdidas materiales fueron altas, pero no hubo que lamentar ninguna pérdida de vida humana. (Efe.com)

Seguro estoy que si poderoso fue el Huracán Matthew, la solidaridad ha sido mucho más poderosa. Sé que recordaremos los embates furiosos de este fenómeno atmosférico, pero también con muchísimo cariño los tantos hombres y mujeres que hacen por volver la felicidad a los hijos e hijas de Baracoa.

Termino recordando ese gran gigante de América: nuestro Chávez porque él nos enseñó que “AMOR CON AMOR SE PAGA”.

Gracias, infinitas gracias a todos. Sé que nos falta mucho, pero seguro estoy que Baracoa seguirá siendo la reina del coco, el cacao, de las bellezas naturales y ¿por qué no?, la siempre hospitalaria Primera Villa de Cuba.

Thiago Columbié Garcell

Martí No. 158 Baracoa, Guantánamo


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda