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Publicado el 8 Octubre, 2016 por Caridad Carro Bello en Nacionales
 
 

Cuba despliega un anticiclón humano

Días de sostenida información, de acciones para salvaguardar vidas humanas y recursos, así como la preparación y acción temprana de brigadas de la construcción, de comunicaciones y del sector eléctrico, para la recuperación de los territorios dañados, demuestran en este reportaje el elevado nivel de los cubanos en el enfrentamiento a embates meteorológicos, con el general de ejército Raúl Castro Ruz, presidente de los consejos de Estado y de Ministros, al frente
Matthew entró a Cuba con fuerza cuatro, con vientos de 230 kilómetros por hora. (foto: tomada de Cubadebate)

Matthew entró a Cuba con fuerza cuatro, con vientos de 230 kilómetros por hora. (foto: tomada de Cubadebate)

Por CARIDAD CARRO BELLO

Matthew impactó el territorio cubano con categoría cuatro en la escala Saffir-Simpson, de un máximo de cinco. Sus vientos fueron de 230 kilómetros por hora, y en algunas localidades las rachas alcanzaron los 300 kilómetros por hora.

Resultó el más severo de los huracanes surgidos en el Caribe desde 2007. Su centro se desplazó con lentitud entre punta Caleta, en Maisí, y Baracoa, los lugares de entrada y salida en el territorio más oriental de la provincia de Guantánamo.

Muy lento, el huracán se desplazó por el extremo más oriental de Guantánamo. (foto: tomada de Juventud Rebelde)

Muy lento, el huracán se desplazó por el extremo más oriental de Guantánamo. (foto: tomada de Juventud Rebelde)

Azotó entre las seis de la tarde del martes 4 de octubre hasta cerca de las cuatro de la mañana del día siguiente. Fueron 10 horas de elevadas tensiones para los habitantes de Maisí, Baracoa, Imías y San Antonio del Sur: techos, postes y árboles cayéndose, sólidos edificios quebrados, olas de hasta ocho metros de altura alzándose amenazadoramente en el litoral, ríos desbordados, vías terrestres de acceso inutilizadas, apagón eléctrico y telefónico.

Según explicación del Instituto de Meteorología, el estacionamiento del meteoro se debió al anticiclón que por el norte lo fue “aplastando”, entorpeciéndole hallar una brecha hacia el mar. Casi al amanecer, se alejó a una velocidad de 17 kilómetros por hora. Pero otro anticiclón, el humano, le impidió causar males mayores, como la pérdida de vidas; y esta misma fuerza propia de nuestra Isla activó la solidaridad hacia la inmediata recuperación.

Lo principal fue prepararse a tiempo

En el Consejo de Defensa Provincial de Santiago de Cuba, el presidente cubano Raúl Castro estuvo al tanto de las acciones previstas para enfrentar este tipo de fenómeno natural. (foto tomada de Granma)

En el Consejo de Defensa Provincial de Santiago de Cuba, el presidente cubano Raúl Castro estuvo al tanto de las acciones previstas para enfrentar este tipo de fenómeno natural. (foto tomada de Granma)

El general de ejército Raúl Castro Ruz se trasladó al territorio oriental desde el sábado 1° de octubre, acompañado de un grupo de ministros y otros dirigentes. Como presidente del Consejo de Defensa Nacional, orientó y controló directamente el cumplimiento de las acciones previstas para enfrentar este tipo de fenómeno natural, en las seis provincias entonces decretadas en fase de alerta ciclónica, desde las dos de la tarde de ese día por la Defensa Civil nacional.

El aviso N° 23 de ciclón tropical, del Instituto de Meteorología de Cuba, señalaba que las provincias desde Camagüey hasta Guantánamo debían mantenerse muy atentas a la evolución y futura trayectoria del huracán, que constituía un gran peligro por sus vientos e intensas lluvias.

En Santiago de Cuba, el Primer Secretario del Partido estuvo acompañado por los ministros del Transporte, de Energía y Minas, de la Construcción, de Comunicaciones, de la Agricultura, del Comercio Interior, la presidenta del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, así como viceministros de Salud Pública y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

El presidente del Consejo de Defensa Nacional compartió con brigadas creadas en la Región Militar de Santiago encargadas de las labores de prevención, saneamiento y recuperación (foto tomada de Juventud Rebelde)

El presidente del Consejo de Defensa Nacional compartió con brigadas creadas en la Región Militar de Santiago encargadas de las labores de prevención, saneamiento y recuperación (foto tomada de Juventud Rebelde)

En reunión con el Consejo de Defensa Provincial corroboró que esta provincia estaba mejor preparada al tomar en cuenta las experiencias de otros eventos, en especial del huracán Sandy (2012). Su población ya se movilizaba para la poda de árboles, limpieza y desobstrucción de las zonas bajas, protección de productos en almacenes, saneamiento y recogida de desechos sólidos, así como en el despliegue de la red de emergencia de radioaficionados.

Además, se desmontaban y ponían a buen recaudo valiosos recursos como luminarias, paneles de los parques fotovoltaicos, parábolas y otros equipamientos de las telecomunicaciones.

Lázaro Expósito Canto, presidente del Consejo de Defensa Provincial, aseguró que no solo estaban creadas las condiciones para enfrentar el huracán, sino también para la etapa de recuperación.

Raúl participó igualmente en la reunión del Consejo de Defensa Provincial de Guantánamo, conducida por su presidente, Denny Legrá Azaharez. Allí fueron puntualizadas las acciones de la fase de alerta ciclónica, encaminadas a la protección de la población y a minimizar las pérdidas. Asimismo, se explicó el proceso de evacuación de los habitantes de zonas proclives a deslizamientos de tierra e inundaciones.

El también presidente cubano de los consejos de Estado y de Ministros insistió en mantener informada a la población guantanamera, la cual, al no haberse enfrentado a un evento climatológico semejante, no tenía una idea real de su peligro y magnitud.

Más de un millón 79 mil personas fueron evacuadas. De ellas 944 000 se refugiaron en viviendas de familiares, amigos y vecinos. (foto MIGUEL RUBIERA JUSTIZ-ACN)

Más de un millón 79 mil personas fueron evacuadas. De ellas 944 000 se refugiaron en viviendas de familiares, amigos y vecinos. (foto MIGUEL RUBIERA JUSTIZ-ACN)

Al respecto conoció sobre la realización de programas y espacios especiales, tanto en la radio como en la televisión y otros medios de comunicación masiva, así como el desplazamiento de altoparlantes por las calles, insistiendo en la importancia y necesidad de cumplir con las orientaciones de la Defensa Civil.

Al concluir la reunión, Raúl visitó la Región Militar de Guantánamo. Se dirigió al Estado Mayor de la Brigada de la Frontera, donde el coronel Erasmo Méndez Fernández, jefe de esa unidad, puntualizó las afectaciones previsibles y explicó las acciones de evacuación del personal, el armamento y medios técnicos.

Tanto en Guantánamo como en Santiago de Cuba, enfatizó en la necesidad de aprovechar hasta el más mínimo detalle las experiencias obtenidas en eventos similares.

Simultáneamente, los ministros del Transporte, de Energía y Minas, de la Construcción, de Comunicaciones, de la Agricultura y de Comercio Interior, así como la presidenta del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos y el viceministro primero de Salud Pública, se dividieron en dos grupos de trabajo para acompañar, orientar y ayudar a los consejos de defensa provinciales declarados en alarma ciclónica.

Mary Blanca Ortega Barredo, ministra de Comercio Interior, dijo que lograron identificar la totalidad de materiales de la construcción existentes, tanto en la red mayorista como minorista, lo cual permite conocer las cifras reales existentes y así poder hacer uso de ellos inmediatamente que se decretara la etapa de recuperación.

Alfredo López Valdés, ministro de Energía y Minas, explicó la decisión de emplear grupos electrógenos aislados del sistema electroenergético nacional, para ofrecer servicio inmediatamente después que la red fuera recuperada.

Tres días después de la llegada de este grupo de altas autoridades cubanas al oriente, la mayoría de las variables de pronósticos sobre la trayectoria del meteoro apuntaron, como flecha malévola, al extremo más oriental de la Isla.

Un país colmado de solidaridad

Un total de 94 brigadas de linieros de todo el país, con 747 hombres, laboran día y noche para restablecer el servicio eléctrico. (foto DIANA INÉS RODRÍGUEZ-ACN)

Un total de 94 brigadas de linieros de todo el país, con 747 hombres, laboran día y noche para restablecer el servicio eléctrico. (foto DIANA INÉS RODRÍGUEZ-ACN)

Interesado en la proximidad del meteoro y las acciones de protección a la ciudadanía, el mismo 4 de octubre, a 53 años del azote del huracán Flora al territorio oriental, Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, visitó el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil y el Instituto de Meteorología.

Ramón Pardo Guerra, jefe del Centro de Dirección del Consejo de Defensa Nacional para Situaciones de Desastres, explicó al también miembro del Buró Político del Comité Central del Partido, cómo en la región oriental se enfrentaría el fenómeno hidrometeorológico, cuyos vientos y lluvias, ya se hacían sentir. Fue abordado el posible riesgo de inundaciones y penetraciones del mar debido a la sobreelevación a causa de los fuertes vientos que acompañan el meteoro.

En el lugar, Lazo precisó datos de los evacuados de las provincias orientales. Estos sobrepasaban la cifra de un millón 79 mil personas, de ellas 944 000 (un 93 por ciento) habían encontrado refugio en viviendas de familiares, amigos y vecinos, lo cual demostraba la gran solidaridad humana de nuestro pueblo.

También el presidente del Parlamento conoció que los cooperantes cubanos en Haití, Jamaica y Bahamas, estaban a salvo y prestos a ayudar a la población de esas naciones tras el paso del meteoro.

En el Instituto de Meteorología, Esteban Lazo departió con especialistas del Centro de Pronósticos, y elogió el trabajo de esos profesionales que trabajaban sin descanso en cada parte y orientación a la población.

En Cuba nadie queda abandonado a su suerte cuando hay peligro. Tanto es así, que unos 1 300 turistas fueron trasladados desde las provincias orientales y alojados en instalaciones de Jardines del Rey, en la provincia de Ciego de Ávila.

Alertas de la Defensa Civil

La destrucción de numerosas viviendas en Baracoa, fue uno de los saldos de Matthew. (foto tomada de Juventud Rebelde)

La destrucción de numerosas viviendas en Baracoa, fue uno de los saldos de Matthew. (foto tomada de Juventud Rebelde)

Matthew hizo gala de su gran fuerza en el tránsito por punta de Tiburón, en Haití. El lado derecho del huracán, el más potente, ocasionó fuertes lluvias e inundaciones. En esta isla y otros territorios del Caribe había dejado centenares de muertos, un considerable número de heridos, y miles de desplazados de sus viviendas en Colombia, República Dominicana y Haití.

En la mayor isla de Las Antillas, las notas informativas se emitieron a la población 145 horas antes del azote del huracán, según explicó Luis Ángel Macareño, segundo jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil.

El directivo aprovechaba en la noche del día 4 de octubre el espacio televisivo Mesa Redonda, para exhortar a cumplir las orientaciones de ese organismo y protegerse, sobre todo en las zonas más afectadas por los vientos, de la marea de tormenta, las marejadas y las lluvias.

Comentó la importancia de los estudios realizados previamente, para estar preparados ante las posibilidades de impacto del mar a la salida del huracán por el norte, así como prever el estacionamiento o recurva del fenómeno. Esas tareas –dijo– a cargo del sistema de vigilancia integrado por el Instituto de Meteorología, los consejos de defensa provinciales y municipales, y de los especialistas de Recursos Hidráulicos, permitían al país tener mayor seguridad y experiencia en la información y protección al pueblo.

Al referirse a las precauciones, Macareño aconsejó permanecer en lugares seguros para protegerse del peligro de inundación o derrumbe, y no tocar cables caídos. Los evacuados, advirtió, no deben regresar a sus viviendas hasta estar seguros de no correr riesgos.

Gracias a todas estas precauciones se evitó la pérdida de vidas humanas en el país, a pesar de la fuerza brutal del meteoro.

Matthew no nos calcula

San Antonio del Sur vivió la pesadilla de sus ríos crecidos y desbordados. (foto LEONEL ESCALONA)

San Antonio del Sur vivió la pesadilla de sus ríos crecidos y desbordados. (foto LEONEL ESCALONA)

“Parece que fue un terremoto lo que pasó por Baracoa. Pero fue un ciclón”, comentaba alarmado un cibernauta ante las imágenes de personas llorando de dolor por la pérdida de sus viviendas y bienes personales, las montañas de escombros delante de las casas e instalaciones sociales y los árboles arrancados de raíz.

Pero como el abrazo entre los cubanos no lo puede impedir ningún meteoro, tan pronto comenzó a aclarar el martes 5 de octubre, brigadas de constructores, linieros de la empresa eléctrica y personal de las telecomunicaciones, procedentes de varias provincias, se abrieron paso entre el destrozo y el pesar de los baracoenses.

Otros medios de prensa cuentan que desde primeras horas de la mañana brigadas de salvamento y la Cruz Roja rescataban a personas atrapadas en pisos altos de edificios, donde las escaleras fueron derribadas por el huracán.

La ciudad primada de Cuba fue duramente castigada por Matthew: muchas viviendas próximas a la costa quedaron totalmente devastadas por los vientos de hasta 250 kilómetros sostenidos durante casi cinco horas, y por olas de más de ocho metros.

También hay informes sobre afectaciones al aeropuerto de Baracoa y su torre de control, así como a cuatro instalaciones hoteleras, entre ellas el famoso hotel La Rusa, con daños en su cubierta.

Al igual que Baracoa, los municipios guantanameros de San Antonio del Sur, Imías y Maisí fueron los más dañados y quedaron incomunicados por carretera. En el segundo mencionado, las afectaciones fundamentales estuvieron en el vial denominado el Bate Bate, al borde del litoral: siete kilómetros de asfalto desde Bagá hasta La Curva del Sapo quedaron bajo los escombros o totalmente descarnados. Según reportes de la prensa local, en el lugar trabajaron de inmediato fuerzas de la construcción.

En el mismo territorio, los ríos crecidos constituyeron una gran amenaza. Ante el riesgo de inundaciones provocadas por el Sabanalamar, se produjo la evacuación de personas en el sitio conocido como La Cueva del Humo.

Matthew también imprimió sus huellas sobre la comunidad montañosa de Veguita del Sur, en Imías. La principal vía de comunicación que es el viaducto La Farola, una de las siete maravillas de la ingeniería civil de Cuba, quedó intransitable por los deslizamientos montañosos y escurrimientos de agua cerca del Alto de Cotilla.

Maisí: sobran las palabras ante el terrible reflejo de esta imagen aérea. (foto ARMANDO E. CONTRERAS-ACN)

Maisí: sobran las palabras ante el terrible reflejo de esta imagen aérea. (foto ARMANDO E. CONTRERAS-ACN)

Durante días permaneció incomunicado por tierra el municipio de Maisí. Reporteros del telecentro guantanamero Solvisión, a bordo de un helicóptero M-17, sobrevolaron por primera vez el área. “Las afectaciones en las viviendas, carreteras, puentes y la agricultura, son cuantiosas”, observaron. Las imágenes captadas resultaron realmente sobrecogedoras.

Por otra parte, se informó que Moa es el municipio de Holguín con más pérdidas en viviendas y otras instalaciones. El impacto sobre Santiago de Cuba, Granma y Camagüey, fue menor de lo esperado.

Aunque aún no se han contabilizado oficialmente los daños totales en la región oriental, además de la destrucción de cientos de viviendas, en el piso han quedado muchos cables eléctricos y de las infocomunicaciones.

Trabajadores de la Organización Básica Eléctrica verificaron con agilidad las afectaciones en las líneas energizadas para restablecer el servicio. Un total de 94 brigadas de linieros de todo el país, con 747 hombres, laboran día y noche para traer la luz a los lugares dañados.

También los técnicos de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba se empeñan en arreglar tramos de fibra óptica arruinados y en garantizar de nuevo las comunicaciones de la telefonía fija y zonas Wi-Fi.

Especial atención se brinda por parte de Recursos Hidráulicos al consumo de agua por los humanos, debido a la posible contaminación de distintas fuentes. Se aconseja hervirla y añadirle hipoclorito, previamente.

Con disciplina, los guantanameros cooperan en cada tarea de la recuperación. A veces a algunos les resulta difícil ocultar una lágrima, el temblor de las manos o el desasosiego causado por tantas pérdidas materiales sufridas solo en horas. Pero todos saben muy bien que no están solos.

 


Caridad Carro Bello

 
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