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Publicado el 22 Octubre, 2016 por ACN en Nacionales
 
 

Inmersa Baracoa en torbellino recuperativo

Al Estado cubano, a sus más altos dirigentes, y a mil manos generosas y recursos llegados desde todo el paí­s y pueblos hermanos agradece hoy Yarisma Gallardo Rodrí­guez, residente de la localidad de Cabacú, la primera persona afectada en Baracoa que recibió un subsidio para apoyar la reconstrucción de su casa
(Escambray)

(Escambray)

Por  Yaymara Villaverde

Baracoa, 21 oct.- En esta Villa Primada de Cuba inmersa en un torbellino recuperativo tras el paso de Matthew, ya muchos pobladores agradecen la distribución de materiales para reparar sus viviendas, entre ellos Mabel del Nodal, de la comunidad El Jamal, quien techa hoy la cubierta de su morada arrancada por el huracán.

Comenta a la prensa esta baracoense que se dirigió a la sede de la Defensa Civil en su territorio, planteó su situación, le hicieron el proceso de documentación y le entregaron los materiales que necesitaba.

Ahora pone manos a la obra restauradora junto a sus hermanos y vecinos, “que son también como familiares para mí­, más en estos tiempos de reclamos urgentes donde se prueba la reconocida solidaridad del cubano”, apunta Mabel mientras sonrí­e confiada.

Después de la tristeza del cuatro de octubre último yo estaba segura que la alegrí­a llegarí­a con prontitud -argumenta- porque como cederista y federada confí­o siempre en mi benefactora Revolución, y en el Fidel y Raúl tan grandes que tenemos, siempre preocupados por el bien de su pueblo.

También al Estado cubano, a sus más altos dirigentes, y a mil manos generosas y recursos llegados desde todo el paí­s y pueblos hermanos agradece hoy Yarisma Gallardo Rodrí­guez, residente de la localidad de Cabacú, la primera persona afectada en Baracoa que recibió un subsidio para apoyar la reconstrucción de su casa.

Yarisma, quien también perdió totalmente la cubierta de su casa, cuenta que tras el paso del huracán la comisión que evalúa los daños visitó su casa y a los dos dí­as la citaron a la improvisada Oficina de Trámites de Atención a los Damnificados, abierta en el Consejo Popular al que pertenece para acercar el proceso a todos.

Fui bien atendida, fue rápido, aunque siempre con algún contratiempo porque son muchos los casos que atender. Me hicieron los papeles, me dieron el subsidio, y enseguida compró los materiales que precisaba, el techo, los travesaños, señala y agrega:  “Estoy muy contenta, y agradecida al Gobierno y la Revolución porque voy a mejorar mi vivienda y mis hijos crecerán bajo un techo más seguro”.

Igual opina en Cabacú Ramón Isaí­as Carreño, el primer damnificado de esa zona en pagar en efectivo los materiales para arreglar su casa. “Aparte de los travesaños compré 48 tejas de fibrocemento con sus respectivos anclajes y dos sacos de cemento, y tengo derecho a adquirir lámparas y cables eléctricos”, apunta animado.

Mientras, cercano al malecón de la Villa Primada, un septuagenario, Gabriel Silot, a quien el mar le arrancó su casa, se alegra también con los recursos que se distribuyen, priorizándose a los más necesitados, y agradece a la dirección del gobierno cubano, que asume el 50 por ciento de los gastos y otorga además facilidad de créditos y subsidios a los de menor poder adquisitivo. (ACN)


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