BASTION 2016
Antiaéreos en las posiciones de fuego
Los combatientes ponen en práctica todo lo aprendido en los programas de preparación que cumplen durante el año
Por MARIETA CABRERA
Foto: GILBERTO RABASSA
Como parte de las tareas realizadas por los participantes en el Ejercicio Estratégico Bastión 2016, los combatientes de una unidad de defensa antiaérea del Ejército Occidental reciben la orden del mando superior de pasar a la fase de puesta en completa disposición combativa, ante la supuesta amenaza del enemigo.
A partir de ese momento tiene lugar una serie de eventos en aras de garantizar que la misión sea cumplida. Según explica el capitán Yunier Hernández Soto, luego de equiparse con los medios individuales y ocupar la técnica, los combatientes abandonan la ubicación permanente y se desplazan por itinerarios a fin de ocupar, de forma escalonada, las posiciones de fuego.
Allí empiezan a acondicionar estas últimas, es decir, enmascaran la técnica, reconocen el lugar, buscan posiciones ventajosas, entre otros elementos que tienen en cuenta para llevar a cabo la tarea.
Con apenas 23 años, la teniente Vaniuska Díaz Mora, jefa de pelotón, explica a los soldados la forma más eficaz de enmascarar los medios técnicos con el objetivo de inducir al enemigo al error.
Graduada de mando táctico de defensa antiaérea del Instituto Técnico Militar José Martí, la joven destaca que este ejercicio estratégico es de mucha importancia porque les permite poner en práctica todo lo aprendido durante las clases y los entrenamientos sistemáticos que realizan durante el año. “Como jefa de pelotón tengo una gran responsabilidad, y las diferentes dinámicas que acontecen en estos días me preparan aún mejor”, dice.
El capitán Daikel García Layrod, jefe del batallón de exploración y lucha radioelectrónica de la unidad, sabe cuan provechoso resulta dicho adiestramiento. Haber participado en las últimas tres ediciones de Bastión, le ha permitido pertrecharse de conocimientos para perfeccionar su labor, pues “en estos ejercicios se demuestra la capacidad combativa del personal, así como de los medios técnicos a la hora de cumplir una misión determinada”, reconoce el oficial de 33 años.
Graduado de ingeniero radioelectrónico en la especialidad de Tropas Radiotécnicas en el mencionado instituto, el capitán García Layrod explica que entre los medios dispuestos para el ejercicio, cuentan con una estación para la localización y detección de objetivos aéreos que vuelen a bajas y muy bajas alturas. Destaca que esta estación de radiolocalización ha sido modernizada en aras de aumentar su maniobrabilidad, capacidad y posibilidades técnicas.



















