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Publicado el 24 Noviembre, 2016 por Caridad Carro Bello en Nacionales
 
 

EJÉRCITO OCCIDENTAL: Con pasos más firmes

Cincuenta y cinco años de preparación contante para defender a la patria.
La disciplina militar, clave para el cumplimiento de las misiones.

La disciplina militar, como tarea política principal de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, favorece el cumplimiento de misiones y de otras actividades a los combatientes.

Por CARIDAD CARROBELLO, CLAUDIA MARTÍNEZ Y LILIAN KNIGHT

Fotos: RABASSA, LLERENA, CLAUDIA y Cortesía del MINFAR

Tras la victoria de Girón, Cuba necesitó perfeccionar la estructura defensiva, por lo que el Comandante en Jefe Fidel Castro ordenó la creación del Ejército de Occidente. Surge así, el 14 de junio de 1961, ese mando, dirigido por el hoy Comandante de la Revolución Guillermo García Frías.

En su proceso de perfeccionamiento orgánico, adoptó diversas estructuras que culminaron con la actual denominación de Ejército Occidental, el 18 de diciembre de 1973.

Entre sus principales jefes han estado los generales de división Pedro García Peláez, Ulises Rosales del Toro, Samuel Rodiles Planas, Ramón Pardo Guerra, Lucio Juan Morales Abad y Carlos Lezcano Pérez, y los generales de cuerpo de ejército Joaquín Quintas Solá y Leopoldo Cintra Frías, actual ministro de las FAR.

Durante 55 años han sido múltiples las tareas y misiones cumplidas, entre las cuales se encuentran las demostraciones de la técnica de combate, así como ejercicios y maniobras que garantizan la preparación de los combatientes.

Siempre en plena disposición combativa.Sobresalen las maniobras Centenario del Mayor General Ignacio Agramonte, Desembarco del Granma, XXII Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada, y los ejercicios estratégicos Bastión y Moncada 2005.

Integrantes del Ejército Occidental cumplieron misiones en Argelia, Siria, Angola, Etiopía y Nicaragua. Entre los hombres caídos en el cumplimiento de este deber se hallan Juan Vitalio Acuña Núñez (Vilo), Antonio Sánchez Díaz, Gustavo Machín e Israel Reyes Díaz. Los héroes de la República de Cuba, general de brigada (r) Harry Villegas y el coronel Orlando Cardoso Villavicencio son, asimismo, combatientes internacionalistas de este mando.

A partir de la Proclama del Comandante en Jefe, el 31 de julio de 2006, la dirección del Partido Comunista de Cuba y la jefatura de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) decidieron pasar a niveles superiores de disposición combativa de las FAR. Miles de reservistas, incluidos los de este ejército, dieron ejemplar respuesta en la Operación Caguairán.

Múltiples han sido las tareas de apoyo a la Defensa Civil, tanto en el territorio occidental como en otras regiones de la nación. Destacada es la participación en evacuaciones, acciones de protección y reparación de los daños causados por fenómenos climatológicos como huracanes e intensas lluvias. Un ejemplo fue la contribución al saneamiento y recuperación de la provincia de Santiago de Cuba, tras el azote del huracán Sandy, en noviembre de 2012.

Este ejército ha dedicado esfuerzos a perfeccionar las estructuras y a elevar los niveles de preparación de todas las categorías de personal, todo ello en estrecha cooperación con las instituciones del Estado y el Partido en el territorio, lo cual les ha permitido estar en mejores condiciones para rechazar cualquier agresión enemiga.

Escuela de Preparación para la Defensa.

Las Escuelas de Preparación para la Defensa fueron fundadas a inicios de los años 80, con el objetivo de instruir al componente no armado de la población en la Guerra de Todo el Pueblo, corrobora el coronel Rigoberto Machín Pulido.

Preparar a todos los cubanos

La Escuela de Preparación para la Defensa Primer Comandante Lizardo Proenza es un centro gestor de la preparación militar en el territorio occidental. Garantiza el mantenimiento de la técnica y el armamento de guerra, así como la disposición combativa de las tropas y de los cuadros dirigentes de las distintas organizaciones políticas y de masas.

En sus instalaciones se desarrollan los cursos de formación y superación de las Milicias de Tropas Territoriales, la preparación de oficiales para el ingreso a las aulas de postgrado así como la actualización de las reservas y del personal permanente de las FAR, sobre técnicas y métodos de combate.

Sus programas de estudio incluyen táctica, tiro, defensa territorial, artillería, logística y comunicaciones, entre otros contenidos. Esta última incrementó las horas de clases por su importancia en escenarios de guerra no convencional y psicológica, comunes en estos tiempos, según informó el coronel Rigoberto Machín Pulido, director de la institución.

Los cursos impartidos tienen un complemento práctico, y quienes allí se preparan se acercan más a las situaciones excepcionales que pudiera vivir el país.

Preparación del pueblo para la defensa.

El pueblo de Cuba, como parte de las Milicias de Tropas Territoriales, participa en la preparación para la defensa con altos resultados en las maniobras y ejercicios.

Todas las actividades del centro se vinculan con los objetivos económicos del país, del Consejo de Defensa Municipal, del Partido y el Gobierno del territorio, bajo la concepción de Guerra de Todo el Pueblo, promulgada por el Comandante en Jefe Fidel Castro desde inicios de la Revolución.

La participación en los Bastiones y ejercicios Meteoros ofrece a los participantes elementos conceptuales y prácticas de la lucha armada y no armada que después son incluidas como temas de clase. Como parte de las tareas de la escuela se contribuye a la repoblación forestal, en un área de 1.5 hectáreas ya sembradas con árboles maderables y frutales.

Con el esfuerzo del colectivo –refirió el coronel Machín Pulido– se perfeccionó la base material de estudio, fundamentalmente las aulas integrales, los simuladores y los polígonos de las especialidades, todo lo cual asegura el proceso docente.

Conservación y modernización del equipamiento

Mantenimiento de la técnica y el armamento.

Mantener la técnica militar, el armamento y los medios necesarios para la lucha armada en buen estado es labor fundamental.

Mantener y conservar la técnica militar, el armamento y los medios de lucha armada, desde tiempos de paz, es vital para asegurar el adecuado funcionamiento en caso de agresión militar a nuestro país. Constituye el objetivo fundamental de quienes laboran en una gran unidad de la región militar de La Habana.

“Aquí se trabaja con personal permanente y de la reserva, aunque el grueso lo constituyen los reservistas. Miles de cubanos que trabajan día a día en centros de producción están preparados para manejar estos medios de combate”, aseguró el teniente coronel Rubeslay Jaca Sánchez, segundo jefe de campamento.

El personal civil también ofrece su aporte. Martín Cabrera Valdés, operario de mantenimiento de obra y campamento en la unidad, asegura sentirse orgulloso de su contribución: “Trabajar en un lugar como este nos enseña disciplina y a cumplir con lo establecido”.

La seguridad de tener equipos conservados, modernos y seguros, es también la garantía de un país protegido y de un ejército salvaguardado.

Las mujeres contribuyen con su aporte al cuidado y la conservación del armamento.

Las mujeres contribuyen con su aporte al cuidado y la conservación del armamento.

“Eso precisamente realza el valor de lo hecho en esta unidad y, por supuesto, inspira a los más jóvenes acerca de la importancia de lo que hacen”, corrobora el segundo jefe de la Unidad de Aseguramiento Técnico (UAT), teniente coronel José Esequiel Hechavarría Bess, quien además fue combatiente en Angola entre los años 1987 y 1989.

La labor de la mujer cubana resulta sin dudas meritoria. La capitán Ana Rosa Montero Quiala es de las oficiales con más años de permanencia en esta gran unidad y actualmente se desempeña como jefa de brigada de armamento y artillería antiaérea.

“Llevo ya 15 años aquí. Constituye una labor dura y muy exigente, porque estamos trabajando siempre, pero a la vez este sacrificio te llena de orgullo. Para las mujeres no es fácil incorporarse luego, ya cansadas, a las faenas diarias de un hogar, el cuidado de los hijos. Lo positivo es que en la unidad contamos con el apoyo de todos los trabajadores, que nos entienden y colaboran”.

Igual opinión manifiesta la instructora política, teniente Saylin Velázquez Reyes. Ella cuenta que terminó el doce grado y se acercó al comité militar de su región para pasar el Servicio Militar Voluntario Femenino en 2010. Después, pasó un curso de instructora política, cargo que desempeña en la unidad desde hace dos años.

En la unidad hay jóvenes que se encuentran cumpliendo el Servicio Militar Activo, como Felipe López Tudela. “La atención y la preparación recibida son buenas. Las condiciones, la seguridad, todo es excelente. He ganado mucha experiencia. Saber que tienes bajo tu cuidado el armamento que puede salvar al país de una guerra y garantizar la protección de nuestro pueblo, es algo grande. Yo, por ejemplo, cuando hago guardia sé que bajo mi cuidado está la seguridad de todos y eso me hace ser más responsable”, comentó.

Lograr las adecuadas condiciones de seguridad y protección para mantener el buen estado del equipamiento militar, crear en las personas dedicadas a estas labores la conciencia sobre la importancia de lo que hacen y de la responsabilidad social adquirida, son precisamente los logros mayores de esta gran unidad, donde el amor a la patria eleva el sentido de la responsabilidad de sus trabajadores.

Ojos que vigilan el cielo

Siempre el espacio aéreo cubano estará bien salvaguardado.

Siempre el espacio aéreo cubano estará bien salvaguardado.

La gran unidad de Defensa Antiaérea cumple las misiones especiales de llevar a cabo la exploración del enemigo aéreo. El teniente coronel Rolando López Paz explica que la defensa antiaérea del territorio occidental está compuesta por otras unidades similares “con las cuales tenemos estrecha colaboración, en la ayuda, información y el aviso, para cumplir los objetivos propuestos”.

La gran unidad visitada dispone de una técnica procedente de la antigua Unión Soviética, en la cual se ha trabajado para el mantenimiento de su disposición y capacidad combativa, y se le ha realizado un conjunto de modernizaciones en función de mantenerla apta para enfrentar cualquier agresión.

“Esta labor ha estado a cargo de especialistas nuestros, oficiales de mando, técnicos e ingenieros, y trabajadores de las empresas militares, en este caso de la capital del país. Las innovaciones se han ido generalizando, luego de un proceso de pruebas y perfeccionamiento del armamento.

La disposición combativa, primera tarea.

La disposición combativa, primera tarea.

El teniente coronel López Paz destaca la conjugación de la experiencia y la juventud que aquí existe. “Los testimonios de los momentos históricos vividos y el saber acumulado que los más expertos transmiten a los jóvenes, permiten la adecuada instrucción del relevo y la elevación de sus valores humanos.

“La juventud viene nutrida de conocimientos nuevos, tiene buena preparación y estamos conscientes de que cada día aumenta su superación. Pero las generaciones anteriores, con sus experiencias, les adentran en aspectos relevantes de la vida militar para así cumplir de conjunto con las distintas misiones, y garantizar la continuidad del trabajo realizado.

“Una de las principales garantías para que tanto los jóvenes soldados, como los sargentos, trabajadores civiles y oficiales, se sientan lo mejor posible en este lugar apartado, es la mejoría de las condiciones de trabajo y de vida, ya sea de atención médica, comunicaciones, confortables dormitorios, adecuada alimentación y recreación”, sostiene el teniente coronel Rolando López Paz.

Si quieres paz…

El teniente coronel Norberto Bristol Ávila explica que en tiempo de paz realizan la exploración del espacio aéreo; otras tareas son el entrenamiento de los pilotos, maniobras y ejercicios tácticos en el terreno, donde participan diferentes tropas de la defensa antiaérea.

El oficial destaca la preparación de un grupo de jóvenes, tanto del puesto de mando como los de lucha radioelectrónica, encargados de seguir la situación captada por los radares. Esa información posibilita a los jefes la toma de decisiones.

Puntero en mano, el mayor Lázaro Miranda Rodríguez instruye a 15 jóvenes que realizan aquí su Servicio Militar Activo. Todos prestan gran atención a las explicaciones sobre los procedimientos, pues de ello dependerá el éxito de futuras misiones.

Los jóvenes al frente de las tareas complejas.

Los jóvenes al frente de las tareas complejas.

“Estos soldados oscilan entre 19 y 20 años de edad. Se hace una selección entre los mejor preparados para asumir esta tarea. Ellos adquieren una gran responsabilidad, tanto para tiempo de paz, como de guerra. No pueden equivocarse, pues de la información que reciben y reflejan depende el éxito de la misión”, subraya el mayor.

El soldado René Pino Flores no desconoce la altura de la misión a su cargo. “Requiere mucha preparación; incluye la superación diaria, que no termina en el aula, pues contamos con la base material de estudio suficiente para ampliar y elevar el conocimiento. A la vez tenemos el perfeccionamiento práctico”, asegura.

Otros jóvenes de esta gran unidad atesoran igual destreza y responsabilidad. El teniente Dany García Rodríguez explica que su colectivo está preparado para la detección de los objetivos que vuelen a diferentes alturas y para ofrecer la información de su radiolocalización a los encargados de ejecutar el tiro a los blancos. Igualmente, este pelotón es diestro en manipular de inmediato el equipamiento.

En esta gran unidad se defiende el cielo patrio.

En esta gran unidad se defiende el cielo patrio.

En un simulacro de disparo, y con las coordenadas exactas para impactar a las naves que violen el espacio aéreo cubano, en la rampa de lanzamiento otros jóvenes realizan una maniobra con el armamento.

El capitán Junior Hernández Acosta apunta la importancia de algunas tareas de modernización realizadas al armamento, con el objetivo de salir con prontitud del combate y alcanzar el éxito en la misión planteada.

“Mi trabajo consiste en mantener el blanco encentrado, o sea, dirigir el cohete hasta el punto de encuentro con el enemigo”, dice el soldado Ariel Martínez Rubí, quien, con voz firme, concluye: “Este es también uno de los cargos más importantes de mi unidad, y me siento orgulloso de poder servir así a la seguridad de la patria”.


Caridad Carro Bello

 
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