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Publicado el 29 Noviembre, 2016 por Caridad Carro Bello en Nacionales
 
 

TRIBUTO A FIDEL: Ríos indetenibles de pueblo

De inigualable, por su magnitud y sentimiento de pesar, es calificado el tributo actual de los cubanos a su querido líder
Ni el fuerte sol, ni las horas de espera, frenaron este homenaje.

Ni el fuerte sol, ni las horas de espera, frenaron este homenaje.

Por  CARIDAD CARROBELLO

Fotos MARTHA VECINO

“Ni los más de 600 atentados enemigos, ni la muerte, pudieron con Fidel Castro. Porque aún está vivo en los ideales de todos los revolucionarios de Cuba y el mundo”. Así expresaron muchas personas que este lunes 28 asistieron a la Plaza de la Revolución José Martí, de La Habana, para rendirle homenaje al líder cubano.

Larguísimas hileras de estudiantes, trabajadores, jubilados, amas de casa, en fin, la mayoría del pueblo habanero y representantes de diversos países, se mantenían organizadas bajo el fuerte sol del mediodía y la tarde. Todos, esperando el turno para pasar al recinto donde una foto, una corona de flores blancas y medallas y condecoraciones del Comandante en Jefe simbolizaban su presencia.

Vista aérea de la Plaza, con ríos interminables de pueblo.

Vista aérea de la Plaza, con ríos interminables de pueblo.

Reinaldo Cardona, jubilado, perteneció a la Flota Cubana de Pesca. “Me gradué en la Academia Naval del Mariel. Conocí a Fidel cuando yo era uno de los llamados jóvenes Cinco Picos –que ascendían cinco veces el Turquino-, y nos becaron en Playa Girón. El Comandante iba y conversaba mucho con nosotros. Para mí sigue siendo un gigante, no solo de nuestro país sino de América Latina y de África”.

Para la estudiante Dariel Áreas Hernández, de la secundaria básica Víctor Muñoz, de Guanabacoa, no hubo distancias que le impidieran asistir a la Plaza de la Revolución con su tía y su sobrina, a rendirle tributo al guía de los cubanos. “Fue muy triste haber conocido de la muerte de Fidel el pasado día 25. A mí me hubiera gustado que siguiera viviendo muchos años más. Pero pienso que es mejor mirar adelante y asegurarnos de que los jóvenes continuemos el camino que él nos señaló”, analiza.

Fue imposible para muchos contener las lágrimas.

Fue imposible para muchos contener las lágrimas.

El presidente de la Cámara de Comercio de Cuba, Orlando Hernández Guillén, no oculta su tristeza por la pérdida. “Este homenaje de pueblo es un mínimo gesto comparado con todo lo que nuestro máximo líder hizo por Cuba. Y me siento muy honrado de ser cubano y de tener el reto de seguir adelante, y de dar el mensaje al mundo de que estamos comprometidos con la obra que nos legó Fidel. El concepto de Revolución expuesto por él vamos a cumplirlo”, enfatiza.

Roberto Galeano, un turista italiano, explica que visita Cuba por primera vez, y por desgracia coincidió con esta mala noticia. “Vine a la Plaza porque este es un momento histórico muy importante. No toda la gente del mundo que admiraba a Fidel tiene la oportunidad de estar aquí y rendirle un sentido homenaje”, manifiesta.

Vestido con el atuendo típico de su país, el señor embajador de Arabia Saudita, Saeed H. Atjomae, da sus impresiones. Asegura que este es un acontecimiento muy doloroso y no solo para los cubanos. “Porque Fidel Castro alzó su voz también por todas las personas necesitadas y por los derechos de todo el mundo.”

Todo el pueblo ha querido despedirse de Fidel.

Estudiantes, trabajadores, jubilados, todo el pueblo ha querido despedirse de Fidel.

Mientras camina en la larga hilera hacia la Plaza, Paula Díaz, trabajadora de la Aduana General de la República, se muestra emocionada. Con voz muy baja, expone que todos los cubanos quieren darle esta despedida física al Comandante en Jefe; recalca “que es solo un adiós físico, porque él va a continuar presente con nosotros”.

La primer teniente Dailín Vila, del Ejército Juvenil del Trabajo, califica el momento de hoy como algo de gran significación histórica. Asegura que “los jóvenes, donde quiera que nos encontremos, vamos a dar cada día lo mejor de nosotros”. La Revolución, reitera, será sostenida por siempre.

Mario Tato y Leandro Pérez, estudiantes de la Escuela Nacional de Bellas Artes de San Alejandro, salen del recinto visiblemente tristes. Leandro secaba sus lágrimas y sacó fuerzas para explicar su dolor al ver que ha muerto un gran líder, que además de guiar la Revolución Cubana, también guiaba al mundo con sus ideas humanistas y socialistas.

Hijos del Comandante en Jefe con jóvenes de la guardia de honor.

Varios de los hijos del Comandante en Jefe, junto a los jóvenes que realizaron la guardia de honor.

Mario considera a Fidel como el hombre más grande de todos los tiempos. Valora que aunque haya jóvenes desconocedores de la historia e influidos por la información distorsionada que viene de afuera, sin embargo muchos otros sí se informan y saben honrar a las generaciones precedentes. Sus padres, dice, son comunistas, su abuelo es militar, y de ellos ha aprendido acerca de Cuba.

Lo anterior lo prueba Mario cuando argumenta que “Fidel hizo muchas cosas buenas por este país, y para mí era tan honesto que cuando se equivocaba era el primero en admitirlo, en criticarse. Gracias a su idea de crear contingentes de médicos cubanos, la mortalidad infantil ha disminuido en países pobres y se les ha devuelto la vista a millones de personas; también  con su impulso a la enseñanza ha logrado que se alfabeticen muchísimos latinoamericanos. Si él no hubiese existido durante estos años, nosotros tampoco seríamos cuanto somos, ni el país estaría considerado a nivel mundial como un faro de dignidad y esperanza”.

Fidel es para muchos jóvenes cubanos el hombre más digno y grande que han conocido.

Fidel: el  más digno y grande que los jóvenes cubanos han conocido.

De jóvenes estuvo compuesta la guardia de honor integrada diez sedes universitarias de la capital, entre ellas, la Universidad Comandante Manuel Fajardo. Entre los 90 representantes del campesinado habanero, relevo del anterior grupo, igual se encontraban muchachas y muchachos.

A pesar de su corta edad, Reinaldo Viera Otero es presidente de la organización de base de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), en la cooperativa Arides Estévez, de Plaza de la Revolución. Argumentó que  pérdidas como esta duelen demasiado. “Pero Fidel seguirá siendo luz, el ejemplo a seguir por los campesinos cubanos”.

Muchos entrevistados por BOHEMIA coinciden en que este ha sido un momento de muchas lágrimas, pero el dolor que sienten las personas unidas se está volviendo una muralla para hacer este país cada vez más invencible.


Caridad Carro Bello

 
Caridad Carro Bello