La guerra en el llano
Por JOSÉ ABREU CARDET
El comandante Delio Gómez Ochoa junto a combatientes del Cuarto Frente, entre ellos, Isabel Rielo, Teté Puebla y Carlos Borja.
Orlando Lara Batista era un joven natural de San Germán, Holguín, pero radicado en Bayamo. En agosto de 1957 tomó una decisión que marcaría su vida y la historia de una amplia región de los llanos orientales; creó una pequeña guerrilla integrada por cuatro hombres y una mujer, luego se incorporaron más combatientes. El 16 de enero de 1958, Fidel asciende a Lara a teniente y lo designa como jefe de una zona comprendida entre Bayamo y Tunas.
Posteriormente, otros grupos se alzaron en los antiguos municipios de Holguín, Gibara, Puerto Padre, Victoria de las Tunas y Bayamo. En abril Fidel envió a Camilo Cienfuegos al frente de una pequeña tropa y lo designó jefe de este territorio incluyendo a Manzanillo. Camilo libró varias acciones y tomó medidas organizativas. En junio de 1958 cumpliendo órdenes de Fidel regresó a la Sierra Maestra. Dejó al frente del llano al capitán Carlos Borjas.
En el verano de 1958 fue derrotada la gran ofensiva del ejército de Batista, con las armas capturadas Fidel organizó varias columnas, que envió a diferentes regiones del país. Una de estas estaba bajo las órdenes de Camilo Cienfuegos, que debía dirigirse al occidente de Cuba. En su paso por los llanos, Cienfuegos destituyó a Carlos Borjas, por errores que cometió, dejó en su lugar al combatiente rebelde Cristino Naranjo con un pequeño refuerzo en armas y hombres que le enviaba Fidel. Era el inicio de una serie de medidas que cambiarán por entero la guerra en los llanos. Hasta aquellos momentos la correlación de fuerzas estaba a favor de la dictadura, que contaba con poderosos medios bélicos, mientras las guerrillas estaban armadas fundamentalmente con escopetas, revólveres y tan solo algunos fusiles propiamente de guerra.
En agosto de 1957 Orlando Lara creó una pequeña guerrilla en los llanos orientales.
Fidel envió a los llanos orientales tres columnas. La Columna 14 Juan Manuel Márquez, bajo el mando del capitán Orlando Lara e integrada por tres pelotones: el uno por Oscar Orozco, al ser herido tomó el mando Arsenio García, el dos por Cristino Naranjo y el tres por Eddy Suñol. Esta columna operó en el territorio de los antiguos municipios de Holguín, Gibara y Bayamo.
La Columna 12 Simón Bolívar, bajo el mando del comandante Eduardo Sardiñas, actuaría en el territorio del municipio de Victoria de las Tunas, Puerto Padre y los límites con Camagüey. Fidel, que le había otorgado a Delio Gómez Ochoa el mando del Cuarto Frente Simón Bolívar, le asignó también la tercera columna, la 32 José Antonio Echeverría, que era móvil y actuaría en todo el frente. Ella, en sus inicios, llegó a contar con alrededor de 300 armas de guerra, luego en el desarrollo de la contienda captarían una cantidad significativa de equipos bélicos.
Las fuerzas del Cuarto Frente desarrollaron numerosas acciones combativas como las exitosas emboscadas de Juan Cantares, Los Güiros, Yaguabo y otras. Atacaron las guarniciones enemigas de Limoncito, Manatí, la presa de Holguín, Jobabo en dos ocasiones, microonda de Buenaventura, San Germán, Gibara y Buenaventura. Las fuerzas de la Columna 12 desarrollaron decenas de enfrentamientos a columnas batistianas, que inútilmente intentaban mantener las comunicaciones entre Camagüey y Oriente. Las fuerzas del Cuarto Frente cumplieron con los objetivos asignados por el mando rebelde en la lucha contra la dictadura batistiana


















