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Publicado el 7 Febrero, 2017 por ACN en Nacionales
 
 

Continúa el descenso paulatino de embalses en Guantánamo

Guantánamo, una de las dos provincias cubanas más afectadas por la sequía.

La sequía en Guantánamo ha llevado a activar las medidas de contingencia. (Foto: radiohc.cu).

Pablo Soroa Fernández

Guantánamo, 7 feb  (ACN) El descenso del nivel de varios  embalses, a causa de la intensa sequía que azota a la parte occidental de la provincia de Guantánamo, obliga a una nueva estrategia en la distribución de agua a los habitantes de la ciudad capital, la sexta más poblada de Cuba.

La persistencia de ese fenómeno natural, caracterizado por la escasez del preciado líquido para los cultivos y las personas, afecta incluso a la represa Faustino Pérez, que amaneció hoy con menos de 20 millones de metros cúbicos (m3) en su vaso.

Ese volumen es equivalente al 75, 13 por ciento de su capacidad de llenado, notablemente inferior al 89,13 por ciento que reportaba el Puesto de Mando de la Dirección Provincial de Recursos Hidráulicos (RH), a mediados de diciembre.

La diferencia equivale a cuatro millones y medio m3, con los cuales se podría satisfacer durante varias semanas las necesidades de la población y del riego para las distintas formas de producción agrícola que circunda la capital del Alto Oriente de Cuba.

Juan Carlos González, subdirector provincial de RH explicó a la ACN que el descenso de la presa obedece a las casi nulas precipitaciones sobre su cuenca tributaria, la del río Guaso.

En opinión del entrevistado, esos  valores constituyen fiel reflejo de una  sequía meteorológica, cuya característica es la continua escasez de lluvias, fenómeno recurrente en el territorio.

Explicó que esa sequía da origen a otras tres: hidrológica (afecta a las aguas superficiales y subterráneas), agrícola (perjudica a los cultivos)  y socioeconómica, así denominada porque sus efectos repercuten en la población y en la economía.

Aclaró que en el valle de Caujerí, 60 kilómetros al este de la Villa del Guaso, mejoraron a raíz del ciclón Matthew los niveles de los embalses Los Asientos y Pozo Azul, ambos ahora al 83 por ciento de sus respectivas capacidades.

Subrayó que el segundo se beneficia del trasvase, por gravedad,  de las aguas del río Sabanalamar, la inversión más importante de las efectuadas en ese emporio hortícola del municipio de San Antonio del Sur, visitado por  Fidel los dos primeros días de julio de 1977 y el 17 de mayo de 1981.

En ese territorio, situado en las cercanías del macizo serrano Sagua-Baracoa y asiento de la única porción de tierra cubana en que se cosechan hortalizas en primavera y verano, ambas instalaciones cuentan con reservas conjuntas para 600 días.

El agua acumulada constituye garantía para el riego de las hortalizas y frutales de las cooperativas de crédito y servicios, y de producción agropecuaria,  constituidas por iniciativa del Líder de la Revolución Cubana, y también para humedecer las unidades básicas de producción cooperativa que actúan en la zona.

Una situación más sombría se palpa en las antípodas del valle, en el municipio de Niceto Pérez, donde La Yaya, mayor embalse guantanamero, entró en el llamado volumen muerto, al acumular menos de la quinta parte de los 160 millones de m3 para los que fue diseñada.

Sus posibilidades de recuperación son a largo plazo, ya que dependen de las lluvias y del tributo del río Guantánamo, que comparten esta provincia y Santiago Cuba, y nace en las serranías del municipio de Songo-La Maya.


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