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Publicado el 21 Febrero, 2017 por Prensa Latina en Nacionales
 
 

La sequía se ensaña con Ciego de Ávila

El manto freático de la provincia, principal fuente de abasto, registra tres de los 15 sectores hidrológicos en cero, y otros ocho tienen agua para poco más de un año de bombeo y los embalses reportan el 47 por ciento de su capacidad
Ciego de Ávila, Cuba (PL) La escasez de lluvia ha provocado una intensa sequía en muchas naciones del mundo y, como consecuencia de ello, se hace cada día más difícil el agua potable para la población.

Cuba no escapa a tal fenómeno y según el Centro del Clima, del Instituto de Meteorología, el 44 por ciento del área geográfica de la Isla presenta déficit en el acumulado de lluvia durante los últimos años.

Los pronósticos actuales advierten que para los próximos meses la ocurrencia de precipitaciones será insuficiente, y esa es la única vía para abastecer los acuíferos superficiales y subterráneos.

La provincia de Ciego de Avila vive uno de los escenarios más críticos del país, pues su manto freático, principal fuente de abasto, registra tres de los 15 sectores hidrológicos en cero, y otros ocho tienen agua para poco más de un año de bombeo.

Desde siempre este territorio ha sido envidiable por su rica agua proveniente del subsuelo, el cual está formado por dos enormes cuencas con una capacidad de almacenamiento de unos 808 millones de metros cúbicos, el mayor manto freático de Cuba. Hoy solo muestra el 37 por ciento de llenado.

Los últimos datos publicados por el periódico local Invasor refieren que la crisis hídrica alcanza valores negativos, especialmente, en la cuenca Norte, la mayor proveedora de agua a gran parte de los pobladores.

Mientras, el estado de los embalses – escasos en el territorio-, reporta el 47 por ciento de su capacidad, solo la Laguna de la Leche, en el municipio de Morón, posee el 97 por ciento.

Especialistas afirman que para recargar las cuencas subterráneas avileñas se necesita de fuertes aguaceros por un tiempo bien prolongado, pero eso está muy distante, al decir de los meteorólogos locales.

La presente sequía es considerada la más fuerte en la historia de la provincia, pues solo en los dos últimos años se registra un déficit de 285,4 milímetros de precipitaciones.

ACCIONES PARA MINIMIZAR LA CRISIS

Organismos estatales y del gobierno en Ciego de Avila, bajo la orientación del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), llevan adelante un programa estratégico para afrontar la crítica situación.

Para concretar la tarea el Estado cubano dispuso de recursos financieros y materiales destinados a la ejecución de obras hidráulicas que en total suman unas 60 acciones.

La perforación de pozos para el bombeo y la recarga del manto, el montaje de modernos equipos y la construcción de nuevas conductoras, de nudos de operaciones y de registros pito métricos son algunas de las inversiones que se acometen aquí.

Sergio Barrios, delegado del INRH en la provincia, explicó que está prevista la adquisición y la puesta en marcha de plantas potabilizadoras y desalinizadoras, principalmente en la cayería norte, donde se desarrolla el destino turístico Jardines del Rey, con un amplio plan de inversiones.

Aunque algunas de las obras tendrán una ejecución a mediano plazo, el objetivo es anticipar otras para estabilizar el abasto de agua a la población y acortar los ciclos de entrega del líquido, que actualmente está entre los cinco y seis días.

Dentro de las prioridades inmediatas están la rehabilitación de redes de distribución y el montaje de metro contadores, imprescindibles para el ahorro del preciado líquido, y eliminar los salideros, un serio problema en la capital provincial.

Para acometer esas labores se cuenta con el apoyo de brigadas de mantenimiento y reparación de obras hidráulicas de La Habana, con vasta experiencia en la actividad.

Asimismo se agiliza la terminación del canal de trasvase Zaza-Ciego, el cual facilitará el agua para el riego en la agricultura, primordial fuente de alimento, y para infiltrar agua al manto y mitigar el avance de la intrusión salina.

AHORRO, CONSUMIR SOLO LA NECESARIA

La central provincia de Ciego de Avila, con un terreno sumamente llano, carece de grandes ríos, arroyos y presas, pues solo cuenta con dos embalses de agua dulce las lagunas de la Leche y La Redonda en la zona norte, dos pequeñas represas artificiales y la cuenca subterránea.

Los efectos que genera el cambio climático ya lo sienten los más de 400 mil habitantes de Ciego de Avila, debido a la falta de lluvia.

En tanto la agricultura ha sufrido impacto por la escasez de agua, al tener que reducir el regadío en los sembrados y adoptar medidas emergentes, para no afectar los rendimientos productivos ni la alimentación del pueblo.

De acuerdo con criterios de Barrios, aún la población y las empresas no logran comprender la gravedad del asunto y derrochan el preciado líquido o no lo recuperan como deberían en muchos casos, lo que origina pérdidas que pueden ser lamentables para un futuro inmediato.

Cada día se escapan grandes volúmenes de agua en viviendas, calles y zonas de la ciudad, unas por averías en las conductoras y otras por descuido de las personas, por lo que se hace imprescindible proteger este recurso.

Por esto se recomienda tener presente que cada año llueve menos, se consume más agua, aumenta la contaminación y suben el nivel del mar y la salinidad de los suelos, debido a lo cual es preciso economizarla, utilizando la necesaria.

* Corresponsal de Prensa Latina en Ciego de Ávila.

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