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Publicado el 23 Febrero, 2017 por Marieta Cabrera en Nacionales
 
 

ESCUELAS MILITARES CAMILO CIENFUEGOS

Rasgos de familia

Disciplina, sólidos conocimientos y valores humanos distinguen a los camilitos. Los de antes y los de ahora coinciden en que esos años de estudio ocupan un lugar especial en sus vidas 

Por MARIETA CABRERA

Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

Catherine (a la izquierda), Sergio Ernesto y María Clara comparten el sueño de estudiar una carrera militar.

Catherine (a la izquierda), Sergio Ernesto y María Clara comparten el sueño de estudiar una carrera militar.

Quien recorre los pasillos de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos (EMCC) de Villa Clara y conversa con sus profesores y alumnos percibe, más allá del trato cálido y respetuoso entre ellos, un ambiente de familia, esa que crece con la proximidad cotidiana, la comunión de intereses, y llega a tejer lazos tan fuertes que sobreviven al paso del tiempo.

Juana Montalvo Moret, de 67 años, forma parte de esa suerte de árbol genealógico. Desde que se graduó como profesora de Geografía en 1970 ha trabajado en este tipo de institución. En ocasiones, dice, suele descubrir en su clase a los hijos de quienes antes fueron sus alumnos.

“Este es mi curso número 45”, precisa la educadora, quien luego de jubilarse retornó a las aulas. “Yo amo estas escuelas. Todo lo que he aprendido en mi profesión se lo debo en gran medida a las EMCC y a las personas que me dirigieron. El contacto con estos jóvenes es reconfortante; no todos son excelentes, porque tenemos estudiantes con características distintas, pero uno llega a quererlos a todos”, asegura Juana Montalvo.

La institución villaclareña tiene una matrícula de 500 alumnos. Cada año ingresan 165 (115 varones y 50 hembras), por lo que se cubren todas las plazas. Sergio Ernesto Florín Reyes, María Clara Manso González y Katerine Velázquez Martínez cursan el décimo grado. Cuenta María Clara que en octavo ganó el concurso Amigos de las FAR a nivel provincial y el premio fue visitar esta escuela. “Desde ese momento supe que quería estudiar aquí y empecé a prepararme para obtener calificaciones aún mejores porque en Quemado de Güines, mi municipio, había muchas aspirantes”.

La profesora Juana Montalvo Moret ha contribuido a la formación de generaciones de camilitos.

La profesora Juana Montalvo Moret ha contribuido a la formación de generaciones de camilitos.

Al igual que ella, Katerine piensa optar por una carrera militar dentro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). “Me gustaría ser política o cursar alguna ingeniería”, dice. “Mi mamá es trabajadora civil de las FAR y sus compañeros me habían hablado acerca de estas escuelas. Cuando llegué aquí me gustó lo que vi, sobre todo la organización y la disciplina”.

Sin embargo, Sergio Ernesto tuvo que vencer ciertos obstáculos para ingresar en e

sta institución docente. “Yo soy de Mataguá, en el municipio de Manicaragua, y el preuniversitario está cerca de mi casa y tiene buenos profesores. Mi familia insistía en que fuera para ese pre, que no pasara trabajo, y mi padre no quería que fuera militar. Me decían que escogiera un  camino más fácil, pero elegí este”.

El joven admite que siempre le atrajo la idea de ser camilito. “Apenas ingresé en la escuela me pusieron de jefe de pelotón por mi disciplina y rendimiento docente. Hay que estudiar bastante porque los profesores realizan muchos controles sistemáticos, pero para eso estamos aquí”.

Al frente del plantel desde febrero de 2016 está el teniente coronel Orelvis Hernández Puertas. Reconoce que cuando los estudiantes arriban al centro traen muchos vacíos en las diferentes materias y los profesores realizan un gran esfuerzo para dotarlos de los conocimientos necesarios, a fin de que transiten con éxito por sus tres años de preuniversitario.

Junto a un claustro de excelencia, la posibilidad de contar con el equipamiento para ofrecer clases con calidad, contribuye a que los estudiantes egresen del centro bien preparados.

Junto a un claustro de excelencia, la posibilidad de contar con el equipamiento para ofrecer clases con calidad, contribuye a que los estudiantes egresen del centro bien preparados.

“Ellos reciben las asignaturas propias de ese nivel de enseñanza, así como preparación física, de infantería y ciudadana”, explica el director. Agrega que en las EMCC ingresan jóvenes que tienen algún tipo de orientación profesional hacia la vida militar, pero el propósito es que estas escuelas se conviertan en formadoras de cuadros, capaces de desempeñar su labor en cualquier esfera de la vida política, económica y social del país.

Luego de permanecer durante años en unidades de artillería de las tropas regulares, Orelvis Hernández, quien se graduó de camilito a finales de los 80, no imaginó que un día sería el director de una de esas escuelas y menos aún que trabajaría junto a algunos de los profesores que lo formaron como oficial de las FAR. “Me siento muy bien en este colectivo. Ha sido, digamos, como regresar a mis orígenes”.

La casa grande

Claudia Molina García cursa el duodécimo grado y es secretaria general de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en la escuela. Afirma que los estudiantes de los dos últimos grados son muy solidarios con los de décimo para lograr que estos últimos asimilen los contenidos de las diferentes materias y la disciplina establecida en el centro.

Durante su estancia en la escuela, los estudiantes crean lazos de hermandad que no pocas veces perduran toda la vida.

Durante su estancia en la escuela, los estudiantes crean lazos de hermandad que no pocas veces perduran toda la vida.

“Los miembros de la UJC organizamos actividades recreativas, deportivas, así como encuentros de conocimientos entre compañías, para lo cual contamos con el apoyo de la dirección del centro”, afirma Claudia, quien considera que “la escuela es excelente y tiene un claustro de lujo”.

Esa nómina selecta la integra también Roberto Enrique Cruz Perdomo, de 68 años, quien imparte la asignatura de Biología. Comenzó su labor como maestro cuando tenía 21, desde entonces en este tipo de escuela. “He dado clases a generaciones de camilitos. Disfruto mucho el ejercicio de la docencia, el vínculo con los estudiantes, y poder transmitirles valores humanos, además de conocimientos.

“En este centro existe mucha cooperación, esfuerzo y entrega por parte de todos los que convivimos aquí. Hay un gran sentido de pertenencia, por eso a quienes llevamos muchos años trabajando en sus aulas nos resulta difícil pensar en trasladarnos o realizar una labor diferente”.

El laboratorio de Inglés dispone de equipos y medios de gran utilidad para la enseñanza.

El laboratorio de Inglés dispone de equipos y medios de gran utilidad para la enseñanza.

Explica Cruz Perdomo que el personal docente cuenta con los medios para ofrecer clases con calidad, lo que contribuye a que los estudiantes egresen del centro bien preparados. “Hoy tenemos, por ejemplo, un laboratorio de Biología de procedencia china que nos permite estudiar las muestras observadas al microscopio, cuyas imágenes son captadas por medio de una cámara digital multifuncional insertada en este, que se proyectan en un monitor”.

Otros laboratorios como los de Física e Inglés también disponen de equipos y medios de gran utilidad para la enseñanza. Alberto Toranzo Luján, subdirector docente de la escuela desde 1994, precisa que se trata de dotaciones recibidas no solo de las FAR, sino de las que está asignando a los preuniversitarios del país el Ministerio de Educación.

A la par del equipamiento técnico para impartir las clases, han mejorado las condiciones de vida de los estudiantes en los cuarteles o albergues. Esto fue apreciado por el equipo de reporteros de BOHEMIA, así como el orden y la limpieza existentes en todas las áreas de la institución.

Vocación de enseñar

Cada año, los concursos nacionales de conocimientos entre las Escuelas Militares Camilo Cienfuegos revolucionan a las18 existentes en el país. En la última edición, los representantes del plantel villaclareño escalaron al primer lugar (en el pasado ocuparon el segundo puesto, y en el anterior, el tercero).

Mantener el orden y la limpieza en los albergues o cuarteles es una exigencia permanente.

Mantener el orden y la limpieza en los albergues o cuarteles es una exigencia permanente.

“Para nosotros el concurso significó esta vez un reto aún mayor por ocurrir en el año del aniversario 50 de la creación de las EMCC, el 23 de septiembre de 1966”, subraya el subdirector docente.

Experiencia en estas lides acumula ya Armando Adrián Abreu Benavides, de 12 grado. “En décimo participé en el concurso de Historia y adquirí habilidades en ese tipo de encuentro. Luego, en onceno, obtuve el primer lugar en la misma materia, la cual me gusta mucho”, afirma el joven.

Alexander Peña Machado tiene 25 años, e imparte al décimo grado la asignatura de Matemática, con una frecuencia de clases elevada, “por lo que el maestro se tiene que esforzar mucho, pero al final se ven los resultados”.

Su vocación por el magisterio tal vez se deba a que la madre y el padre son profesores. Narra que luego de graduarse de licenciatura en Matemática-Física en el Instituto Pedagógico Félix Varela de Santa Clara, en el curso 2011-2012, trabajó en la EMCC de Cienfuegos y el año pasado decidió trasladarse para la de Villa Clara, al parecer tocado también por la nostalgia. “Esta es la escuela donde estudié –revela Alexander–. Mis maestros son hoy mis colegas y sigo aprendiendo de ellos”.

Como él, muchos que un día vistieron el uniforme de camilito recuerdan esos años con cariño. Algunos, incluso, se reúnen de vez en vez para rememorar historias, volver a reír de sus ocurrencias, pero, sobre todo, para sentir nuevamente el calor de ese grupo que ocupa un lugar especial en sus vidas.

 

Ascenso sostenido

Durante más de una década los resultados docentes de la escuela han sido altamente satisfactorios. Más del 60 por ciento de sus profesores tiene el título de máster en Ciencias de la Educación. En el curso recién concluido –ilustra el subdirector docente– el 99 por ciento del alumnado de duodécimo grado aprobó las pruebas de ingreso a la enseñanza superior en la primera convocatoria.

Cada año los estudiantes participan en diversos concursos, por ejemplo, el que aborda la vida de Camilo Cienfuegos, auspiciado por el Museo de Yaguajay. También asisten a encuentros que promueven la lectura, como Sabe más quien lee más, en los que conquistan puestos destacados, lo cual nutre su preparación integral.

 

 


Marieta Cabrera

 
Marieta Cabrera