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Publicado el 13 Febrero, 2017 por Igor Guilarte Fong en Nacionales
 
 

CENTRO DE INFORMACIÓN PARA LA PRENSA

Utilidad y virtud de un colectivo

A tres décadas del nacimiento de un proyecto que hizo realidad un sueño de periodistas y ha cumplido con el gremio por responder a sus expectativas con eficacia
En el departamento de digitalización se lleva a cabo la preservación del patrimonio mediático nacional, una de las principales misiones de la institución.

En el departamento de digitalización se lleva a cabo la preservación del patrimonio mediático nacional, una de las principales misiones de la institución.

Por IGOR GUILARTE FONG

Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

Hay veces en que el hecho de llegar a los “ta” no resulta muy preocupante. Tal es el caso del Centro de Información para la Prensa que acaba de cumplir su tercera década de existencia con una mezcla perfecta de lozanía y experiencia, cualidades propias de la etapa en que lo joven se enriquece con mayor madurez. Sin dudas, es una institución que se parece a su colectivo, y viceversa.

Siempre, eso sí, un nuevo aniversario –y si es cerrado, más aún– constituye pretexto especial para que un equipo de trabajo, más allá de regodearse en sus logros, renueve compromisos y se disponga a enfrentar otros desafíos.

Como un “gran proyecto que nos llena de orgullo” lo definió Livia Reyes, directora del Centro, en palabras citadas por el periódico Granma. No es para menos. Surgió el 7 de febrero de 1987, para hacer realidad un sueño de periodistas, y desde entonces a la fecha ha prestado relevantes servicios al gremio, con la máxima de serle útil y responder a sus expectativas con eficacia, según la disponibilidad y el desarrollo de sus recursos humanos y materiales.

Navegaría por las tecnologías, el ciberespacio, y cinco años después de su origen se constituyó en el centro que interconectó a todos los órganos de prensa escrita del país. Así nació la primera base de datos de los medios, utilizando el sistema operativo MicroIsis, que a pesar de ser rudimentaria, posibilitaba construir y administrar bases de datos bibliográficas, además de facilitar el almacenamiento y la recuperación de información.

La redacción de Cubahora, uno de los medios que desde 1998 sobresale por divulgar la realidad cubana en la plataforma digital, está incluida entre las áreas del Centro.

La redacción de Cubahora, uno de los medios que desde 1998 sobresale por divulgar la realidad cubana en la plataforma digital, está incluida entre las áreas del Centro.

Luego, con el tiempo y mucho esfuerzo, la institución creció en otras áreas claves y nuevos servicios de conectividad a periodistas, administración de sitios web nacionales y provinciales, así como el desarrollo de software para satisfacer necesidades del sector. Incluida desde 1998 la revista digital Cubahora, para sumarse a la divulgación de la realidad cubana. De ese modo, se convierte en un proyecto con la fortaleza de basar sus buenas prácticas en un equipo multidisciplinario, en tanto asocia profesionales de diversas ramas del conocimiento como Periodismo, Comunicación Social, Ciencia de la Información, Diseño Gráfico, Telecomunicación e Informática.

El Centro es una suerte de biblioteca de Alejandría para el periodismo cubano contemporáneo. Y al llegar a los 30 años de vida, tiene mucho que hacer todavía; de ahí que tenga entre sus propósitos continuar garantizando la preservación del patrimonio fotográfico y mediático en general, potenciar la capacitación de sus profesionales, y afianzarse “como un líder de la producción de conocimientos en el sector periodístico del país. Algo a lo que aspiramos es a que los medios así lo reconozcan, y sepan que en el Centro encontrarán un aliado”, enfatizó su directora, Livia Reyes.

Brotan estas líneas de homenaje no por estar apagando las 30 velitas, aunque bien lo valdría, sino por lo que significa para el quehacer cotidiano del ámbito mediático nacional. Llegue, por supuesto, el reconocimiento a los que hacen y han hecho posible este audaz proyecto; a todos, los que se mantienen aún activos y los que no, porque con su labor marcaron un antes y un después en la prensa cubana. ¡Felicidades, colegas!

 


Igor Guilarte Fong

 
Igor Guilarte Fong