0
Publicado el 2 Marzo, 2017 por Igor Guilarte Fong en Nacionales
 
 

EMI Che Guevara: Punta de lanza en la retaguardia

Sentido de pertenencia, unidad y eficiencia identifican al colectivo laboral de esta empresa militar industrial que realiza considerables aportes a la defensa y a la economía del país

 

Por IGOR GUILARTE FONG
Fotos: MARTHA VECINO ULLOA

Durante varios años funcionó bajo el nombre de Julius Fucik, en homenaje al periodista y luchador antifascista checo. Precisamente, de la entonces República Socialista de Checoslovaquia llegó la tecnología para montar una primera línea de producción de municiones de infantería. Eran días de constantes amenazas y agresiones del enemigo imperialista, por lo que la pujante Revolución requería fortalecer su capacidad defensiva, incluyendo la esfera de los aseguramientos logísticos.

En medio de la geografía estratégica del macizo de Guamuhaya –popularmente conocido como Escambray– y del fragor de la lucha contra bandidos, fue abierta la fábrica en la localidad de La Campana, perteneciente al actual municipio villaclareño de Manicaragua, el 9 de octubre de 1962.

La entidad pionera era pequeña, contaba apenas con la factoría de proyectiles y el taller de herramentales; la fuerza laboral era escasa y de baja calificación, aunque con un elevado espíritu de victoria y total disposición de defender el país. No se acercaba, ni ligeramente, al complejo industrial que es hoy, y que desde 1987 pasó a llamarse Empresa Militar Industrial (EMI) Comandante Ernesto Che Guevara, en tributo a su fundador.

Experiencia y juventud comparten a menudo la tarea, robusteciendo la tradición de la empresa de transmitir los conocimientos y hábitos de trabajo de una genera-ción a otra.

Experiencia y juventud comparten a menudo la tarea, robusteciendo la tradición de la empresa de transmitir los conocimientos y hábitos de trabajo de una generación a otra.

Este centro, que forma parte de la Unión de Industria Militar (UIM), es considerado una especie de nave insignia del sistema empresarial cubano, incluso más allá del ámbito de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Su encargo socioeconómico es la fabricación, reparación, modernización y comercialización de medios específicos dentro de la esfera militar, y otros servicios asociados que se enfocan a la economía, especifica el mayor Michel Díaz Hernández, director técnico de la empresa.

El trabajo responde a una política de calidad basada en las normas vigentes y orientada a ofrecer productos competitivos y confiables que logren satisfacer las expectativas de los clientes. En la materialización de esos objetivos mucho aporta un colectivo laboral competente, comprometido y continuamente ocupado en su superación.

“Esta empresa desempeña un importante papel en la sustitución de importaciones de recursos para la defensa. Consciente de tal necesidad, el personal se siente plenamente identificado con esa tarea. Hoy, si se importaran los artículos destinados a la preparación combativa de nuestras FAR, habría que erogar cifras millonarias y afrontar las medidas del bloqueo estadounidense. En cambio, aquí garantizamos esos recursos, lo que además de representar un significativo ahorro económico le evita otros riesgos al país.

“Asimismo, se implementan medidas internas para el ahorro de los portadores energéticos, con una mejor organización de la jornada laboral. Otro aspecto notorio del plantel es la labor del movimiento de innovadores y racionalizadores, que ha permitido reparar y mantener en funcionamiento máquinas de casi cincuenta años de explotación, así como otras que han sido modernizadas y que están al nivel de las existentes en el mercado internacional”, agrega el oficial.

Principio y presente

El acierto en cada ajuste dentro del taller de fabricación de miras deriva en la puntería del tiro.

El acierto en cada ajuste dentro del taller de fabricación de miras deriva en la puntería del tiro.

La fábrica de Cartuchería, ubicada al centro de la extensa área que ocupa la EMI villaclareña, sigue siendo el origen y núcleo de todo. “Esta se dedica a la fabricación de los elementos y ensamble de las municiones de infantería de todo tipo y otros medios necesarios para asegurar el cumplimiento del principio de la Guerra de Todo el Pueblo, la preparación combativa en tiempo de paz y la defensa del país en tiempo de guerra”, expresa su joven director, el capitán Sayulis Barredo Torres.

El ruido ensordecedor provocado por el traqueteo de máquinas pesadas, el rechinar de esteras que parecen no tener final y el ajetreo de obreros vigilantes de la dinámica productiva, componen el ambiente. En esa atmósfera se desenvuelve, desde hace décadas, el tecnólogo Roberto Orihuela Avilés, quien descuella entre los trabajadores más experimentados.

“Llegué como teniente, en 1979, recién graduado de ingeniero mecánico en producción de municiones y cohetes, especialidad que estudié en la Unión Soviética. Hoy soy teniente coronel de la reserva y me desempeño como especialista principal del departamento técnico”.

Según cuenta el camagüeyano aplatanado en tierra villaclareña, mantenerse activo todavía en el centro que lo recibió de joven tiene un significado especial en su vida. “Aquí empecé siendo tecnólogo, luego me promovieron a diferentes cargos a nivel de empresa, entre estos especialista de la dirección técnica, responsable del departamento de Garantía de la Calidad, director técnico, director de producción, jefe de un departamento que atendía la seguridad del trabajo, director de esta misma fábrica de municiones, hasta que hace unos años he vuelto al puesto de tecnólogo. Si te das cuenta es un ciclo que cierra”.

A pesar de la evolución de tecnologías y generaciones, subraya Orihuela Avilés, existe una tradición laboral en esta fábrica, disciplina, estabilidad, práctica de transmitir la experiencia a los más jóvenes. No por gusto la entidad ha merecido el reconocimiento de Vanguardia Nacional durante tantos años. En fin, se ha forjado un colectivo capaz de asumir cualquier tarea que le asigne la Revolución, opina el entrevistado.

Vecino de La Campana

En una empresa donde aproximadamente 45 por ciento del personal tiene nombre de mujer, se reafirma que ante el deber de salvaguardar la Patria, ellas no son menos.

En una empresa donde aproximadamente 45 por ciento del personal tiene nombre de mujer, se reafirma que ante el deber de salvaguardar la Patria, ellas no son menos.

Por las manos de Gonzalo Viera Castellón, como quien dice, han pasado cientos de jóvenes. Él también llegó siendo joven al taller de Herramentales. Fue en el año 1979, cuando era recluta del Servicio Militar. Le tocó iniciarse en el puesto de ajustador de moldes y troqueles. Al final se fue sintiendo a gusto con lo que hacía, pasó un curso y terminó por quedarse en el lugar. A fin de cuentas él, nacido en La Campana, era cercano a la fábrica, prácticamente, por naturaleza.

“Desde hace unos años me desempeño como jefe de la brigada, por la experiencia acumulada. Me gusta ayudar a los muchachos nuevos transmitiéndoles los conocimientos que tengo. Por aquí ya han pasado unos cuantos a los que he enseñado y luego se han ido a trabajar a otros talleres de la misma empresa. No creo, como critican por ahí, que la juventud esté perdida, por lo menos los que han trabajado conmigo se han portado bien y son inteligentes.

“Sí, el trabajo aquí es bastante fuerte, y hay que dedicarle mucho tiempo e interés, porque así lo requiere. Pero aunque no lo creas también tiene sus cosas bonitas, porque no deja de ser muy creativo, tú ves cómo van surgiendo las figuras y piezas, además de que es un bien material que estás aportando para desarrollar la economía y el país. Aunque los años van pesando, pienso seguir un ratico más, mientras pueda”, señala el campechano jefe de brigada.

Algunos consideran que este taller de Herramentales –el otro inmueble fundacional de la actual EMI–, es el verdadero corazón de la empresa; porque allí se producen las herramientas y medios dotados de las tipologías especiales que se ajustan a las particularidades de la fábrica.

La misión que haga falta

Con el transcurso de los años, la fábrica ha perfeccionado su tecnología, y hoy dispone de máquinas automatizadas con prestaciones análogas a las que existen en el mundo.

Con el transcurso de los años, la fábrica ha perfeccionado su tecnología, y hoy dispone de máquinas automatizadas con prestaciones análogas a las que existen en el mundo.

María Victoria Martínez Fonseca muestra más miedo por la grabadora del periodista que por el explosivo que maneja en sus manos. Temor comprensible, pues lo normal para ella, desde hace 35 años, es lidiar con proyectiles, los que va marcando, parsimoniosamente, y colocando en anaqueles.

“En realidad, la labor de nuestra brigada es fuerte, pasamos bastante tiempo de pie y nos dedicamos a la marcación de cohetes que pesan. No obstante, llegado el momento una se toma un respiro y continúa la obra. Esta brigada siempre ha tenido muchas mujeres, pero ya nos hemos habituado y cumplimos las normas sin problemas. Nosotras no nos rendimos, y tampoco somos menos que los hombres cuando se trata de contribuir con la defensa”, sostiene convencida.

En el mismo taller, a pocos metros de María Victoria labora el joven Yeidier Rojas Rodríguez. Lleva solo unos meses vinculado a las faenas del centro pero ya valora de positiva la experiencia. “Estoy dispuesto a asumir la misión que haga falta, aunque en estos momentos me ocupo de unir los componentes del cohete para luego pasarlo a las fases siguientes. Tal vez para algunos puede ser una operación trabajosa, pero se hace.

“De manera general, el sentir de los jóvenes es favorable, porque nos gusta lo que hacemos y somos conscientes de la responsabilidad que asumimos como trabajadores de esta empresa. Aquí nos vamos preparando para el futuro y a la vez tenemos la oportunidad de aportar nuestro grano de arena para defender la Patria”, comenta agradecido.

La EMI Comandante Ernesto Che Guevara fue el centro experimental para la implementación del Perfeccionamiento Empresarial en Cuba. Actualmente ejecuta más del 40 por ciento del plan de la UIM, y tiene unidades empresariales de base en Cienfuegos, Santiago de Cuba y La Habana. Concentra más del 90 por ciento de la producción nacional de plástico, con un centenar de bienes diferentes entre los que figuran tanques de agua, contenedores, cajas, cubos y jabas.

Rumbo a cumplir sus 55 años de empeños, esta entidad hace gala de los valores y principios del Guerrillero Heroico, su fundador, perfilando de cara al porvenir la intención de seguir creciendo y mantenerse como punta de lanza de la retaguardia logística, que es también garantía de la defensa nacional.

 

 


Igor Guilarte Fong

 
Igor Guilarte Fong