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Publicado el 9 Abril, 2017 por Liset García Rodríguez en Nacionales
 
 

Alcázar de fiesta

Los mellizos Ámbar y Gerardito, junto a su hermana Gema, se pasearon este sábado por el barrio que vio nacer a su padre, el héroe Gerardo Hernández Nordelo, donde tuvo lugar una sencilla ceremonia de inscripción de los recién nacidos en el libro de vecinos

El barrio se movilizó para festejar junto a la familia creada por el héroe Gerardo Hernández Nordelo y Adriana Pérez O’Connor.

Por LISET GARCÍA

Los hijos que estaban por nacer ya no son un sueño. Están ahí ¡por fin!, para recibir el calor que guardaron para ellos demasiado tiempo. Ríen, lloran, se acunan en el regazo de esa madre y ese padre, cuyas miradas revelan que siguen sosteniendo aquel amor nacido a primera vista, que no se dejó mellar  por la angustia y la separación forzada. El ensañamiento contra Gerardo y Adriana no lo olvida nadie en Cuba, ni en muchos sitios del mundo donde se exigió que cesara la injusticia y que los Cinco regresaran a su país, a sus familias.

Más de tres años después del retorno, la pareja ha visto cumplido uno tras otro cada deseo aplazado, y en la lozanía que lucen burlándose tranquilamente de quienes se lo negaron todo durante 16 años, transmiten la autenticidad que los habita como seres humanos, la firmeza de lo que es verdadero.

Adriana y Gerardo recibieron los certificados de bienvenida al CDR, tras inscribir en el libro a los dos nuevos vecinitos, nacidos el pasado 16 de diciembre.

El tiempo de la prisión no es recuperable; Estados Unidos condenó a los Cinco con odio, y ellos soportaron el aislamiento y la arbitrariedad. Gerardo, en particular, con la pena más prolongada sorteó el castigo adicional de no recibir la visita de su esposa en la cárcel, porque las autoridades de ese país le negaron reiteradamente la visa. Por eso ahora, cuando él y Adriana sostienen a sus tres hijos, fruto de tanta deuda de afectos, lo hacen sabiendo que si existen es porque ganaron en el largo aliento, y sin mirar atrás ni detenerse demostraron que todas las fuerzas opuestas solo sirvieron para afianzarlos más.

Alcázar, ese barrio habanero donde Gerardo nació, creció y recibió las primeras enseñanzas, es testigo, como cada pedazo de Cuba, de su historia. De ahí que, cuando la noticia corrió de boca en boca y se supo que los mellizos recién nacidos, Ámbar y Gerardito, serían inscritos en el registro de vecinos, como antes había sido registrada Gema, rápidamente se aglomeraron en medio de la calle porque querían presenciar ese acto, al parecer sencillo, pero que forma parte de los derechos adquiridos por los cubanos desde su nacimiento.

El jolgorio de recibimiento, organizado por el secretariado nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), compartió música y alegría, la presentación de varios artistas del municipio de Arroyo Naranjo, la entrega de la tarjeta que oficializa la bienvenida al CDR de la pequeña Ámbar y su hermanito, y un ramo de flores para Adriana, que recibió de manos del Coordinador provincial de esa organización, Vladimir Sauri Bermúdez.

Este homenaje se convirtió en fiesta en el Alcázar, cuyos moradores no ocultan el orgullo de tener de vuelta a ese héroe, y junto a él a Adriana y esas tres criaturas, a las que les llegará el día de sumarse, como sus padres, a las muchas tareas de la organización que en tres letras resume su misión.

 

 

 


Liset García Rodríguez

 
Liset García Rodríguez