0
Publicado el 26 Junio, 2017 por Caridad Carro Bello en Nacionales
 
 

Magia de cuidar niños

Magia de cuidar niñosPor CARIDAD CARROBELLO

Fotos: MARTHA VECINO ULLOA

En el piso limpio de la sala de una casa en Camajuaní, Villa Clara, Delia Luisa Baños Domínguez coloca varios animales de peluche. Una veintena de niños, que no sobrepasa los cuatro años de edad, escuchan su pregunta:

– ¿Quién puede decirme qué es un animal salvaje?

Varios desean responder, levantan sus manos, pero un pequeño se les adelanta:

–Es el que no vive cerca, ni dentro de la casa.

– ¡Muy bien!, ¿puedes escoger uno, entre estos animales que tenemos aquí? –indica Delia Luisa y el aludido enseguida selecciona un león melenudo, con más cara de infeliz que de fiero.

– ¿Cómo hace este animal?

Se escuchan rugidos de toda naturaleza y una niña de tres años es quien sobresale en la imitación selvática. A esta pequeña se le interroga…

– ¿Si te encontraras en la calle a un león de verdad, lo llevarías a tu casa?

Ella queda un instante pensativa, quizás imaginando lo espectacular que sería tener un animal así para jugar. Pero de pronto reacciona…

– ¡Ay noooo, que me come!!!!–, dice y cierra los ojos con fuerza.

Todos ríen a la vez, y le aplauden.

Magia de cuidar niños.

La alegría de estos pequeños es un buen indicador de las atenciones recibidas.

En casa de la seño

La villaclareña Delia Luisa se acomoda los espejuelos mientras cuenta que durante 39 años trabajó en Educación e impartió clases de preescolar, incluso en un círculo infantil.

“Tras la jubilación me quedé en la casa, sin hacer nada, y sentí que se me unía el cielo con la tierra. Entonces lo consulté con mi familia y decidí continuar con lo que he hecho toda la vida, cuidar niños. Desde hace tres años desarrollo esta actividad bajo la forma de gestión no estatal y de la misma manera de antes. Soy trabajadora por cuenta propia, pero nada me impide seguir la metodología de un círculo infantil”.

La rutina diaria de este hogar parece simple, aunque no lo es, debido al especial nivel educativo que ella le imprime.

“De lunes a viernes aquí recibo a 20 niños, entran a las siete y media de la mañana; a esa hora realizo con ellos la gimnasia matutina, para su desarrollo físico y mental. Tengo a una trabajadora contratada, que también fue maestra. Dividimos al grupo en dos: ella con los suyos desarrolla una actividad independiente mediante juegos, mientras yo les voy dando a los míos nociones de matemáticas, de desarrollo del lenguaje y perfeccionamiento de la motricidad mediante el coloreado de figuras.

“A las 11 menos cuarto comienza el almuerzo con los más pequeños, mi esposo y mi hija me ayudan; luego les toca a los grandecitos. Tras la alimentación, corresponde la siesta hasta las tres de la tarde. Cuando despiertan, continuamos con actividades pasivas o se les ponen muñequitos en el televisor, hasta que las madres los recogen, de cuatro y media a cinco de la tarde”.

Magia de cuidar niños.

Quienes realizan este trabajo por cuenta propia no tienen ni un minuto de descanso.Quienes realizan este trabajo por cuenta propia no tienen ni un minuto de descanso.

No todo es color de rosa

Delia Luisa admite que algunas personas que cuidan niños no están plenamente preparadas. “Yo doy mucha importancia a cuanto hago, pues los pequeños que salgan de aquí deben estar adecuadamente instruidos para el inicio de las clases en las escuelas.

“No solo desarrollo en ellos habilidades, sino también conocimientos y estimulo valores como la cortesía, hablar en voz baja, aprender a compartir con otras personas”.

La experimentada maestra explica que cada mes le visita un especialista de Higiene y Epidemiología, recorre la casa, comprueba la limpieza, la actualización del carnet de salud y controla el estado físico de los niños. Además, representantes de la ONAT le asesoran en la contribución tributaria y la contratación de trabajadores, de acuerdo con la cantidad de niños que atienden.

“Las compañeras de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) preguntan cómo me va, y si estoy dispuesta a capacitar a otras cuidadoras de niños. Pero Educación aún no se relaciona conmigo y sería importante el apoyo de esta institución”, lamenta la pedagoga, pues considera que no es bueno ver a la actividad estatal separada del trabajo por cuenta propia y mucho menos en algo tan importante como la formación de los niños en las primeras edades.

Yoryana Jiménez, secretaria general de la FMC en Camajuaní, Villa Clara, sostiene que las dos casas que se dedican a esta responsabilidad en el territorio han sido bien aceptadas.

Según esta dirigente, la solución para el cuidado de los niños de las madres trabajadoras, en la coyuntura económica actual, no está solo en crear nuevos círculos infantiles, sino en buscar variantes locales y esta es una de ellas.

“Potenciamos esa vía alternativa, a partir de un curso de orientación a la mujer y la familia, para que las cuidadoras sepan desde el punto de vista metodológico e higiénico-sanitario, como atender a los pequeños.

“Además, deseamos que esas casas bajen los cobros por cada niño, pues en un municipio rural como Camajuaní, no todas las familias cuentan con ingresos suficientes. El salario promedio en el municipio es de 400 pesos y en ocasiones se gasta la mitad de ese ingreso en pagar por este servicio”, explica.

Magia de cuidar niños.

En esta casa de Camajuaní se estimula la imaginación y el desarrollo del lenguaje.

“Respaldamos esta solución local, porque contribuye a que la mujer se incorpore al trabajo”, sostiene por su parte Mayelín Díaz Rodríguez, miembro del secretariado provincial de la FMC en Villa Clara.

En la provincia, unas 85 mujeres se han acogido al cuidado de niños mediante el trabajo no estatal, sin embargo, existen otras 700 que lo ejercen de manera ilícita. “No hemos logrado que todas se acojan al trabajo por cuenta propia con la adecuada orientación de cómo trabajar en la formación de las nuevas generaciones”, agrega Mayelín.

“Si Educación contribuyera metodológicamente con quienes están ya legalizadas, sería mejor”, razona. “En un país como el nuestro, no debemos ver las cosas por separado, así las familias tendrían la confianza de que el cuidado de sus hijos pequeños pueda estar en buenas manos”.

http://bohemia.cu/en-cuba/2017/06/natalidad-el-recurso-y-el-metodo-ii/


Caridad Carro Bello

 
Caridad Carro Bello