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Publicado el 21 Julio, 2017 por ACN en Nacionales
 
 

PINAR EN 26

¡Alaba’o! ¡Qué ajetreo en Vueltabajo!

A las obras constructivas en la urbe cabecera, el reparto Hermanos Cruz, centro de las festividades por la gesta del Moncada, y la provincia toda, se suman las iniciativas más diversas de los hombres y mujeres que el miércoles venidero sentirán con mayor fuerza la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro, en tanto constituye la primera celebración de la efeméride tras su partida física
¡Alaba’o! ¡Qué ajetreo hay en Pinar!

El reparto Hermanos Cruz es el centro de las festividades por la gesta del Moncada, se engalana, igual que la provincia toda. También se suman las iniciativas más diversas de los hombres y mujeres que el miércoles venidero sentirán con mayor fuerza la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro.

Por EVELYN CORBILLÓN DÍAZ

Foto: RAFAEL FERNÁNDEZ ROSELL

Cuando falta poco para celebrar el acto central por el Día de la Rebeldía Nacional, en Pinar del Río se vive un ajetreo inusual a los ojos de los visitantes, pero que los nacidos en el occidente de Cuba sienten desde la designación de la sede de los festejos por el 26 de Julio.

En calles, avenidas, Consejos Populares, son visibles el entusiasmo y el empeño de un pueblo que desde el año 2000 no merecía el reconocimiento y ahora asume el reto de engalanar el territorio, con la motivación adicional de celebrar en el mes de septiembre el aniversario 150 del otorgamiento del título de ciudad a Pinar del Río.

A las obras constructivas en la urbe cabecera, el reparto Hermanos Cruz, centro de las festividades por la gesta del Moncada, y la provincia toda, se suman las iniciativas más diversas de los hombres y mujeres que el miércoles venidero sentirán con mayor fuerza la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro, en tanto constituye la primera celebración de la efeméride tras su partida física.

Carteles y vallas a lo largo y ancho de Pinar del Río recuerdan hoy el pensamiento del líder cubano, quien al frente de la Revolución Socialista permitió que los pinareños se sintieran personas dignas, y el territorio dejara de ser la Cenicienta de la nación, debido a la miseria y el atraso en los cuales estaba sumido antes de 1959.

Nadie quiere permanecer al margen y en ese sentido se aprecia la voluntad de la gente de una provincia con tradición de lucha, que aportó su arrojo aquel domingo de la Santa Ana, en 1953.

Movilizaciones hacia los trabajos voluntarios, también marcan las jornadas en esta región del archipiélago, en pos de sanear e higienizar numerosos espacios y arterias, con la participación de los obreros, amas de casa, cederistas, jóvenes.

Quizás uno de los mayores orgullos del pinareño de hoy, sea contar con una Plaza de la Revolución remozada y que exhibe un rostro fresco para el acto por el aniversario 64 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos de Céspedes.

Si bien algunas piezas arquitectónicas de gran valor patrimonial fueron sometidas a procesos reconstructivos, como el Palacio de Guasch y el teatro José Jacinto Milanés, deberán primar el respeto y el cuidado a todos los proyectos impulsados en pos de una localidad más bella y con variedad de servicios.

Pinar del Río acogerá por tercera ocasión las celebraciones por el 26 de Julio, con la máxima de avanzar junto a sus hijos y reafirmar su apoyo al proyecto social cubano, ese que eligió el pueblo y al cual no renunciará pese a presiones externas.


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