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Publicado el 19 Julio, 2017 por Prensa Latina en Nacionales
 
 

El hombre de Evo en La Habana

El nuevo Embajador de Bolivia, Juan Ramón Quintana, es considerado un hombre clave en la escena política de su país, conocido por un marcado antiimperialismo, el amor por los pueblos amazónicos y la lealtad a los principios que sostienen la Revolución Democrática Cultural que lidera el presidente Evo Morales desde 2006
JRQuintana, nuevo Embajador de Bolivia en La Habana.

(prensa-latina.cu)

Por Joel Michel Varona *

Cuba y Bolivia están unidas por una profunda amistad, y mientras las partes exploran mutuamente cómo engrandecer ese sentimiento, otros buscan revivir los episodios de la Guerra Fría.

Recientemente el exministro de la Presidencia de Bolivia, Juan Ramón Quintana, entregó al vicepresidente cubano Salvador Valdés Mesa, sus cartas credenciales que lo acreditan como Embajador de esa nación andino-amazónica en la mayor de las Antillas.

Quintana es considerado un hombre clave en la escena política de su país, conocido por un marcado antiimperialismo, el amor por los pueblos amazónicos y la lealtad a los principios que sostienen la Revolución Democrática Cultural que lidera el presidente Evo Morales desde 2006. El académico accedió a conversar con Prensa Latina en calidad de nuevo embajador de Bolivia en Cuba, ocasión que aprovechó para agradecer la permanente solidaridad de la isla caribeña con su país.

‘No hay un solo boliviano que desconozca el valor de la solidaridad del pueblo cubano en los momentos de mayor necesidad’, aseguró el exministro de la Presidencia.

En ese sentido -recordó Quintana- el presidente de Bolivia, Evo Morales, reitera que las brigadas médicas no solo permitieron ampliar la cobertura de acceso a la salud, sino que contribuyeron a la estabilidad política.

Los galenos de la mayor de las Antillas realizaron más de 60 millones de consultas y más de 700 mil operaciones oftalmológicas, precisó el diplomático.

Cuba contribuyó también a liberar al pueblo boliviano del analfabetismo con su programa de alfabetización Yo sí puedo. De hecho-prosiguió Quintana- más de cinco mil educandos culminaron sus estudios de Medicina en Cuba.

‘La pregunta es: ¿qué otro país a pesar de las dificultades económicas ha sido capaz apoyar como lo ha hecho Cuba con Bolivia, en los momentos más difíciles?, no creo que exista una experiencia como esta’, reflexionó.

Subrayó que ‘debemos trabajar en el plano de las investigaciones científicas aplicadas a la Medicina, y deseamos preparar a nuestros equipos de investigadores en Cuba para que puedan desarrollar aun más sus capacidades’.

Ahora tenemos posibilidades de laborar en el campo del comercio; no nos interesan las balanzas comerciales, sino la complementariedad, aclaró el Embajador.

Acercar el mercado boliviano al cubano, esa es una de las ideas, porque existe la necesidad de extender los lazos a la región para poder trabajar con los países del Caribe insular, comentó el académico.

También vamos a explorar otros campos, por ejemplo el turismo, ver los proyectos exitosos, la dinámica del ramo y la proyección de los destinos, y así captar las experiencias novedosas del sector, indicó el nuevo embajador de Bolivia en Cuba.

Al ser interrogado sobre qué significó su nombramiento por parte de Evo Morales para su actual cargo, expresó sentirse enormemente honrado por esta designación; ‘de alguna manera oracioes el cumplimiento de un sueño’.

Una de las mayores aspiraciones que tuve desde muy joven fue conocer al pueblo cubano y su Revolución, resaltó el académico.

Estar en Cuba representando a Bolivia no es tarea fácil y la misión no solo va encaminada a profundizar los nexos, sino a ratificar los compromisos contraídos, hacerlos más dinámicos y eficientes, señaló.

Afirmó que una revolución a noventa millas de Estados Unidos hay que estudiarla en todas sus dimensiones por ser un ejemplo para el mundo.

Este territorio es de dignidad y Cuba demostró en casi 60 años que es posible construir un país soberano, pues supo sacar adelante uno de los procesos de cambio más importantes de América Latina y el resto del orbe, declaró Quintana.

De la isla caribeña debemos y podemos aprender, y sobre todo trabajar con ella; esta es una Revolución que está permanentemente bajo fuego, y yo no conozco otro país que haya soportado durante tantos años una agresión económica, política y cultural, aseveró Quintana.

En los últimos dos siglos ninguna nación fue tan atacada y resistió una feroz política de estrangulamiento, recalcó Quintana quien agregó que este proceso revolucionario debe ser analizado, estudiado en sus múltiples dimensiones, pues se trata de una nación pequeña con 11 millones de habitantes, blanco de las estrategias hostiles de la mayor potencia militar y financiera del mundo.

Puntualizó que el Jefe de Estado boliviano pidió trabajar desde Cuba para acercar el mundo andino-amazónico hacia el Caribe, pues ‘si hay algo que caracteriza la región es el desconocimiento mutuo’.

Si queremos avanzar y sostener nuestros procesos de cambio es vital conocernos, argumentó el diplomático.

Históricamente existieron políticas que distanciaron estas regiones para garantizar el dominio del imperio, porque mientras más lejos estemos, a pesar de la cercanía geográfica, le resulta más fácil al gran capital arremeter contra los pueblos, alertó Quintana.

El nuevo embajador de Bolivia en Cuba dijo que las fuerzas imperiales buscan hoy imponer una cultura de resignación para colonizar y domesticar a los pueblos.

Explicó que el gran capital hace creer a las naciones que otro mundo, otra sociedad o futuro es imposible sembrando así el conformismo.

Trabajan -especificó- en la cultura de la resignación y en ocasiones logran que nuestros pueblos terminen agobiados con la idea de que el imperio es invencible y la única posibilidad de avanzar es la colonización y la domesticación.

Las potencias hegemónicas regresan ahora con más fuerza dictando políticas agresivas para las cuales no nos habíamos preparado, pues nos enfocamos en estrategias de desarrollo doméstico y la integración regional, explicó Quintana.

Estamos experimentando nuevas estrategias para la desestabilización, con el objetivo de frenar y hacer retroceder todos los logros alcanzados en los últimos años por los gobiernos democráticos, dijo el diplomático.

Del presidente de Estados Unidos, Donald Trump solo podemos esperar una reactivación de la política del terror, nada más y nada menos que el restablecimiento del intervencionismo imperial, alertó el Embajador.

Asistimos a una nueva era de golpes de Estado, ahora con estrategias más heterogéneas; en algunos países se utiliza la desestabilización a través de la presión parlamentaria, en otros se recurre a los medios de prensa junto a los aparatos políticos conservadores.

También puede evidenciarse este fenómeno cuando usan el golpe de Estado directo, por ejemplo, al expresidente de Honduras, Manuel Zelaya, lo levantaron de la cama a media noche con el apoyo de las Fuerzas Armadas, recordó.

Al exmandatario paraguayo Fernando Lugo -prosiguió Quintana- lo destituyeron por la vía parlamentaria, a la exdignataria brasileña Dilma Rousseff la derrocaron con un golpe político, mediático y judicial.

Lo pretendieron además con el exjefe de Estado ecuatoriano Rafael Correa, con una intentona policial, y al boliviano Evo Morales con un fallido golpe cívico-prefectural, argumentó el académico.

Hoy los hermanos venezolanos junto a su líder, Nicolás Maduro, sufren un asedio mediático y el estrangulamiento económico, lamentó el exministro de la Presidencia.

Las estrategias no son ahora las mismas, sino cambian, y el objetivo es el retorno a los regímenes conservadores para restablecer la hegemonía estadounidense, advirtió.

Más allá de la maquinaria industrial-militar y las decisiones de los poderes fácticos y de las trasnacionales norteamericanas, Washington perdió un gran espacio y capacidad de maniobra en América Latina, resaltó Quintana.

En estos momentos no será nada fácil revertir la situación, porque hoy tenemos un espíritu más rebelde con experiencia, voluntad y liderazgo, sentenció el nuevo embajador de Bolivia en Cuba.

*Periodista de la Redacción Nacional de Prensa Latina.


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