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Publicado el 18 Julio, 2017 por ACN en Nacionales
 
 

¿Números exagerados?

Evitemos los descuidos que significan más gastos y disfrutemos el verano con mucha alegría y luz
Caricatura: factura eléctrica "en candela")

(Caricatura Martirena/cubahora.cu)

Por Yasel Toledo Garnache

José y Yudalsis siempre pagan más de 250 pesos por el gasto de energía eléctrica en su hogar, y en algunas ocasiones han superado los ¡500! Casi siempre, levantan las cejas en señal de asombro y prometen que pondrán “mano dura” para evitar el despilfarro, pero el próximo mes todo se repite.

Ella, madre de dos varones y una niña, se lo cuenta a una vecina que no le cree, porque considera exagerados los números; observa los recibos de los gastos de varios meses y casi le da un infarto.

Tal vez, la otra señora, quien nunca ha pagado más de 80 pesos, gracias a su mesura a pesar del calor, siente aquel número retumbar en su cabeza: ¡500!, o sea ¡20 CUC!, que no es tanto, pero sí superior a su salario.

Actualmente, José y Yudalsis, que pueden llamarse de varias formas, tienen una considerable cantidad de equipos eléctricos, incluido un televisor en cada cuarto, pero expresan que siempre han gastado mucho, incluso cuando sus ingresos monetarios eran inferiores y la cantidad de aparatos se reducía casi a lo básico.

Según narran, en varias ocasiones hasta solicitaron revisiones del metrocontador, porque pensaban que las altas cifras podían ser consecuencia de problemas del dispositivo, pero nada, todo era muy correcto.

Yudalsis, una mujer incansable, expresa sonriente que en verdad son descuidados, sobre todo los niños, quienes suelen dejar los ventiladores y televisores encendidos, y abren el refrigerador cada cinco minutos.

Ahorrar constituye una verdadera necesidad, más en un país como Cuba, que sufre el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace más de cinco décadas, y debe importar gran cantidad de petróleo, para asegurar el suministro eléctrico a la población.

Según sitios digitales, cada año en el archipiélago se utilizan más de seis millones de toneladas de ese producto, de las cuales más del 50 por ciento se destina a la generación de electricidad.

En situaciones complicadas, las direcciones del país y de cada provincia han aplicado estrategias, como reducir el consumo al máximo en entidades estatales, para no afectar la zona residencial y evitar los apagones.

Durante los meses de julio y agosto, etapa vacacional, los gastos suelen elevarse porque los infantes y adolescentes pasan más tiempo en los hogares, casi siempre frente a pantallas para ver muñequitos, películas y otros audiovisuales. El incesante calor obliga a permanecer con los ventiladores encendidos y a coger agua y refrescos de los refrigeradores con frecuencia.

Por eso extremar las medidas para gastar solo lo inevitable resulta fundamental, incluida la de apagar siempre las luces innecesarias, pues, según estudios, las lámparas y bombillos representan el 20 por ciento del gasto eléctrico, como promedio, en las viviendas.

Ojalá todos tuviéramos plena conciencia de la importancia de no despilfarrar.

Recuerdo la etapa en la escuela cuando existían iniciativas como la patrulla clic, y un grupo de pioneros visitaba vecinos para convencer a todos de emplear solo lo necesario.

En nuestras casas, éramos verdaderos guardianes a favor de eso, aunque reconozco que no fui tan efectivo como Ileana, mi hermana, tres años menor que yo, quien se molestaba cuando veía una luz innecesaria y todavía es la más exigente.

Resulta fundamental que todos ahorremos, conscientes de la importancia de hacerlo para bien de nuestro bolsillo y la nación. Evitemos los descuidos que significan más gastos y disfrutemos el verano con mucha alegría y luz. ( ACN)


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