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Publicado el 21 Agosto, 2017 por ACN en Nacionales
 
 

La hora feliz de la biomasa cañera

Sin renunciar al incremento de la producción nacional de petróleo, crudo, pesado y en el que también hay que invertir, urge fomentar las fuentes renovables de energía, que en la actualidad solo significan el 4,65 por ciento de la generación de electricidad
La hora feliz de la biomasa cañera.

Foto: portalcania.com.ar

Por LINO LUBÉN PÉREZ

Tan elevado índice de conversión de la energía solar en biomasa tiene la caña de azúcar que por su generación puede ser comparada con un pozo de petróleo, solo que de color verde.

Un material de ese tipo contiene bagazo del proceso industrial, tras la extracción de jugo para la producción de azúcar, y la paja o residuo de su cosecha, pero su uso en materia de generación de electricidad constituye una prioridad estratégica para Cuba.

El hecho es que la economía nacional padece de un problema muy serio, y otros países también: el imperativo desmesurado de cambiar su matriz energética en aras de no depender de costosas importaciones de todo el combustible que necesita.

Sin renunciar al incremento de la producción nacional de petróleo, crudo, pesado y en el que también hay que invertir, urge fomentar las fuentes renovables de energía (FRE), que en la actualidad solo significan el 4,65 por ciento de la generación de electricidad.

Existen condiciones más que suficientes para desarrollarlas, sobre todo en materia de fotovoltaica, eólica y la biomasa hasta tal punto que han pasado a ser uno de los sectores indispensables a disposición de la inversión extranjera.

Si hay una institución con posibilidades de asumir semejante misión es el Grupo Azucarero AZCUBA, por ser la corporación cubana que produce azúcares, electricidad, alcohol, alimento animal, tableros de bagazo y bioproductos.

Incluso, cuenta con 934 mil hectáreas y un programa de desarrollo cañero, cuya biomasa debe llegar a un 14 por ciento en la matriz energética, según estimados que poseen muy en cuenta la presencia del capital extranjero y la tecnología en la industria azucarera.

Consume en su proceso fabril el 85 por ciento de la electricidad producida y comercializa el resto a la Unión Nacional Eléctrica, pero existen perspectivas de ampliar esta última y de reducir la primera.

Sin embargo, la clave de tanta proyección realista radica en el mejoramiento de los índices de eficiencia y parámetros del vapor, que encuentra asidero en un ambicioso programa de bioeléctricas: plantas de cogeneración de un ingenio azucarero con calderas y turbinas de elevado poder y altos indicadores de vapor.

Lo malo es que son gigantescas y costosas, aunque la utilización de las FRE ya cobró auge en abril pasado, cuando comenzó la construcción de la primera bioeléctrica, tras la colocación de una piedra de 10 toneladas en un área aledaña al central azucarero Ciro Redondo, en la provincia de Ciego de Ávila.

Tal inversión podrá generar 60 megawatt-hora y está valorada en más de 160 millones de dólares. Su terminación se prevé para 2019, utilizará el bagazo de caña durante el tiempo activo de zafra y después aprovechará el marabú como combustible.

La empresa Biopower S.A., formada con capital de la británica Havana Energy, y la ZERUS S.A., esta última adscrita al Grupo AZCUBA, son las encargadas del proyecto, que representará el 24 por ciento de la electricidad que generará la Isla,  cuando las 25 previstas estén en funcionamiento.

Entonces viviremos en la era del petróleo verde.  (ACN).


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