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Publicado el 8 Agosto, 2017 por ACN en Nacionales
 
 

EMPRESA VICTORIA DE GIRÓN

Una cincuentenaria que renace

Fundada en 1967 por iniciativa del Comandante en Jefe Fidel Castro, la emblemática entidad cosechadora y procesadora de cítricos y frutales evidencia su recuperación
Una cincuentenaria que renace.

Plantaciones de cítricos renovadas reciben adecuada atención cultural.

Texto y fotos  BÁRBARA VASALLO VASALLO

Especial de la ACN para BOHEMIA

La mayoría de los 500 kilómetros cuadrados que ocupa la Empresa Agroindustrial Victoria de Girón son terrenos pedregosos. Gracias a la perseverancia de muchos hombres y mujeres, 50 años después de fundada esta entidad estatal socialista exhibe envidiables resultados que patentizan su validez.

Experiencia y juventud van de la mano en ese mundo de atención cultural a plantaciones, diversificación de producciones, disciplina tecnológica, protección a los trabajadores e inserción en mercados competitivos con productos de alta calidad e imagen.

Por idea del Comandante en Jefe Fidel Castro fue fundada el 14 de junio de 1967, en los campos del municipio de Jagüey Grande, al sur de Cuba. El comandante Félix Duque Guelmes tuvo la responsabilidad de plantar y velar por las primeras naranjas, toronjas y limones. De entonces a hoy ha llovido mucho.

Una cincuentenaria que renace.

En el combinado industrial Héroes de Girón se trabaja 24 horas en el procesamiento de jugos, néctares y aceites que tienen amplia demanda en el mercado internacional y reportan ingresos en divisas al país.

Evelio Mesa participó en la confección de los planes iniciales de desarrollo, en la fundación de la Comunidad de San José de Marcos y en la inauguración de la escuela en el campo Primer Congreso de Educación y Cultura, iniciativa también de Fidel en pro de la concreción de la idea martiana de combinar el estudio con el trabajo.

Este hombre canoso y de hablar pausado recuerda el entusiasmo de Félix Duque y los comienzos de una empresa que, en aquella primera etapa, garantizaba su gestión con los casi 30 000 estudiantes de las más de 60 escuelas dispersas en aquella zona de microclima.

Mil y una anécdotas guarda Evelio como tesoro de sus muchos años en el lugar. Aunque no es fundador, su huella está en las aulas que surgieron para capacitar a trabajadores y técnicos, y ha sido testigo del crecimiento de la empresa, de sus tiempos buenos y malos, de su renacer y de la incorporación de jóvenes que ya ocupan puestos clave para lograr mejores dividendos.

“No somos excepción, somos la regla”, dice con orgullo cuando enumera las dos maestrías, la primera con 24 graduados, y la que actualmente se imparte con 25 matriculados, en un centro de capacitación que ayudó a crear y por donde pasan también técnicos y obreros calificados.

Rememora las visitas de Fidel, cuando arribaron al primer millón de quintales de cítricos, en la década del 70 del siglo anterior, o aquel día nublado en que, conversando con Félix Duque, al ver el entusiasmo de los trabajadores, el ahínco por producir más y el buen ambiente reinante, el Comandante en Jefe afirmó: “He llegado a un lugar feliz”.

Pertenencia y compromisos

Una cincuentenaria que renace.

La tecnóloga Bárbara Guzmán muestra el producto fresco encerado, etiquetado y envasado, listo para satisfacer demandas en el mercado europeo.

El máster en Ciencias Arsenio Ismael González Rodríguez, director de Cítricos y Frutales, permanece poco tiempo en su oficina. El contacto directo en el campo con los recolectores, en la línea de beneficio de donde salen cítricos y frutas frescas para la exportación, o en el taller que garantiza la infraestructura tecnológica, le ocupa buena parte de la jornada laboral, pero a cambio obtiene de primera mano la información necesaria de los procesos productivos, atiende cualquier problema de algún trabajador y puede solucionarlo sin dilación.

Este joven ingeniero agrónomo cuenta que la Empresa Agroindustrial Victoria de Girón posee 35 000 hectáreas cultivables, de las cuales 11 000 están dedicadas al cítrico, que sigue siendo el producto fundamental; 2 800 a frutales y 32 de casas de cultivo protegido para la producción de vegetales; 14 000 a ganadería y el resto a autoconsumo y forestales.

Arsenio, hombre locuaz, celebra la diversificación de las producciones en la entidad, pues considera que la renueva y obliga a especializarse en cultivos que antes nada tenían que ver en aquel entorno. Por eso habla de mangos, guayabas, mamey, piña, coco, fruta bomba, maracuyá y aguacates, como si fuera su dueño, y a la vez del compromiso de “seguir echando pa’lante” porque aquí está una fuente de ingresos para el país.

“Vendemos directo al turismo frutas frescas que son bienvenidas por los miles de visitantes que llegan de vacaciones a Varadero, La Habana o a la cayería norte de la Isla, pues abarcamos todos esos puntos y vamos a seguir creciendo”, explica.

Ni la tierra, que a veces el viento levanta, ni el sol del mediodía impiden al directivo recorrer varias de las 15 unidades empresariales de base (UEB) al día, donde controla hasta el menú de los trabajadores, porque “cumplen una gran tarea y su alimentación es muy importante”.

Para celebrar estos primeros 50 años, hasta mediados de junio se trazaron planes que cumplieron, refiere Armando Perdomo García, desde hace aproximadamente tres años director general de la Victoria de Girón, a la cual, no obstante el poco tiempo en el cargo, le conoce “un mundo”, porque hace más de 40 años llegó a sus predios y transitó por diversas áreas y responsabilidades.

Una cincuentenaria que renace.

Yudelkis Cepero Vera, de 34 años de edad, ingeniero agrónomo y director del módulo de casas de cultivo protegido, es el más joven directivo de la empresa.

“Hemos logrado sembrar mil hectáreas de cítricos, algo que no se alcanzaba desde los años 90. Se recuperaron las plantaciones y cerramos con unas 68 000 toneladas de cítricos y unas 14 000 de frutales. También, con más de un millón de litros de leche, y 2 000 toneladas de vegetales para el turismo”, expuso refiriéndose al primer semestre.

“Se dice fácil, pero cumplimos nuestros planes para esa etapa el 31 de mayo. Fue el compromiso por nuestro aniversario”, señaló Perdomo, quien también destacó la producción de arroz y carne porcina, así como de más de dos millones de huevos destinados a la alimentación de los propios trabajadores.

“Este año –añadió– se nos otorgó nuevamente la certificación para exportar e importar, retirada en 2011, y podemos decir que los planes de exportación de carbón, jugos concentrados y aceites exprimidos fríos, con muy buena aceptación en el mercado internacional, también fueron cumplidos en el primer semestre”.

El directivo refirió, además, que a los campesinos que en el entorno producen cítricos y frutas se les ofrece el paquete tecnológico, la empresa les compra sus producciones y las comercializa, con lo cual ellos están de acuerdo y conviven sin mayores dificultades.

Otros logros en Victoria de Girón son el salario promedio, que hoy oscila en los 1 400 y los 2 000 pesos mensuales, de acuerdo con los resultados, y el sistema de estimulación y recreación para los trabajadores y sus familiares.

Unidades de excelencia y un poco más

En el taller donde se arreglan tractores y otros equipos de la UEB número dos, encargada del cultivo de cítricos y frutales, no se observa ni una mancha de grasa, las herramientas brillan y la cerca de piedras se distingue por su simetría.

Una cincuentenaria que renace.

En la línea de beneficio se vela por la calidad, higiene e inocuidad del limón persa para la exportación y venta al turismo.

Allá, en lo que antes fue una envasadora de cítricos, en San José de Marcos, ahora se levanta una amplia casa de cultivo protegido en la cual crecen vegetales que se venden al turismo y cuyos trabajadores son especialistas en el cuidado de cada una de las plantas, híbridos resistentes a las altas temperaturas.

En la línea de beneficio, en plena cosecha de limón, el ajetreo dura más de 12 horas; la jornada no concluye mientras quede un cítrico por clasificar, encerar, etiquetar y envasar. Allí, Ramona, Bárbara, Carlos, Juan y el resto de sus compañeros velan por la calidad, higiene e inocuidad del producto, atendiendo a normas internacionales cuyo cumplimiento avala el prestigio del cítrico fresco destinado a mercados europeos.

En la UEB Combinado Industrial Héroes de Girón se cierra el ciclo. Cítricos y frutales llegan para ser procesados y en horas las piñas se convierten en jugos o néctar, el tomate en puré, la guayaba o el mango en mermelada…

Carlos Fierro, al frente de un equipo calificado y avezado, explica que trabajan 24 horas y que cada producto lleva su proceso: para la piña existe una capacidad diaria de ocho toneladas por hora; para el mango de 20 toneladas; el tomate 15 y la guayaba siete. De acuerdo con la campaña en que se involucren contratan mayor o menor cantidad de trabajadores y actualmente planifican una inversión en la línea de la piña para mejorar el ciclo.

Tuvieron una buena zafra de tomate, procesaron no solo de la provincia de Matanzas, sino de La Habana, Mayabeque y Villa Clara, entre otras. Fueron jornadas largas y sin apenas descanso. Se quejan de la inexistencia de latas para envasar jugos y mermeladas, situación que debe resolverse en breve, según el propio Fierro.

Una cincuentenaria que renace.

Armando Perdomo García, director general de la empresa desde hace tres años, acumula más de 40 de experiencia en varios frentes de la propia entidad.

Aunque algunas noches despierte sobresaltado por la llamada a hora impropia, ante una rotura o interrupción del proceso productivo, Armando Perdomo puede dormir tranquilo. Hoy la Empresa Agroindustrial Victoria de Girón hace honor a su nombre y al hombre grande que la fundó.

Con las fortalezas de su emplazamiento en un punto muy próximo a la Autopista Nacional y a 140 kilómetros apenas al sur de la capital; un frigorífico con capacidad para almacenar hasta cinco mil toneladas de frutos, en el puerto de Matanzas, y recursos humanos honestos y comprometidos, esta entidad estatal socialista, renace entre las piedras, a sus 50 años. (ACN).


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