0
Publicado el 13 Octubre, 2017 por ACN en Nacionales
 
 

Sochi, un programa apretadito, pero relaja ‘o

El reloj, controlador del tiempo restante para la ansiada reunión internacional indica no solo lo poco que falta para que Sochi reciba a las delegaciones de los cinco continentes, sino que también recuerda que ese país abrió sus puertas por primera vez hace 60 años para igual foro
Sochi, un programa apretadito, pero relaja ‘o.

Sochi se ha convertido en la capital de la juventud del mundo, bajo el lema: Por la Paz, la solidaridad y la justicia social, luchamos contra el imperialismo. Honrando nuestro pasado, construimos el futuro.

Por TANIA RENDÓN PORTELLES

A escasas horas ya de comenzar el XIX Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, todas las miradas se concentran en la ciudad rusa de Sochi, que trae buenas nuevas al concebir una cita cuyo “menú” es un todo incluido y de la cual se espera mucho para el futuro de las nuevas generaciones.

El reloj que indica el tiempo restante para la ansiada reunión internacional –puesto en marcha en octubre de 2016 en el mirador de las montañas Vorobievy, de Moscú– indica no solo lo poco que falta para que Sochi reciba a las delegaciones de los cinco continentes, sino que también recuerda que ese país abrió sus puertas por primera vez hace 60 años para igual foro.

Según han afirmado los organizadores del Festival en diversas ocasiones, Rusia honrará las tradiciones del foro mundial, combinándolas con las más relevantes tendencias modernas.

Es así que ya declarada lista para recibir a más de 20 mil participantes de 150 países y para la realización de tan magna celebración, la Federación Mundial de la Juventud Democrática y las organizaciones estudiantiles internacionales cuentan con un cuerpo de voluntarios de cinco mil personas, incluyendo ciudadanos extranjeros.

El programa del XIX Festival presupone varias plataformas: paneles de discusión y conferencias públicas dedicadas a los problemas actuales de política y relaciones internacionales, competiciones deportivas, así como gran diversidad de eventos culturales.

Preliminarmente, los temas principales del acontecimiento serán La cultura y la globalización, La economía global, La economía de conocimientos, El desarrollo de las instituciones públicas, La política y la seguridad internacional.

Además, cada jornada se dedicará a una de las regiones del mundo y para su “acorde” final se prevé sea el Día de Rusia, nación que acogió a las juventudes progresistas y democráticas del orbe en los capítulos de 1957, 1985, y ahora, de este 2017.

Seis idiomas oficiales de la Organización de Naciones Unidas recogerán cada evento: árabe, chino, español, francés, inglés y ruso; en tanto los principales hechos tendrán lugar en el Parque Olímpico, construido en las tierras bajas de Imericia, al extremo sur de Sochi, a orillas del Mar Negro.

Este Parque Olímpico –una de las mayores atracciones de Sochi y que sorprende por ser una “ciudad dentro de la ciudad”–, se convertirá en uno de los centros primordiales de la reunión internacional; de ahí que las plataformas de discusión, centros de trabajo y espacios de recreo se sitúen a poca distancia de éste.

De acuerdo con los propios organizadores, el festival tiene el ambicioso objetivo de corresponder al alto nivel que caracterizó a los XXII Juegos Olímpicos de Invierno y a los XI Juegos Paralímpicos, celebrados en esta ciudad-balneario.

Por primera vez en su historia, los acontecimientos más importantes se llevarán a cabo NO en la capital del estado ruso, y al mismo tiempo todo ese país participará en esta gran fiesta de ideas y convergencia política.

El desfile-carnaval internacional, que tendrá lugar este 14 de octubre en Moscú, dará inicio al evento universal; y para preservar la historia de los otros encuentros de este tipo, constituye una oportunidad para la cooperación internacional y juntar a las venideras generaciones en torno a la idea de la amistad y la paz.

Al igual que en las ediciones anteriores, el símbolo del Festival es la margarita multicolor que simboliza la continuidad de las tradiciones, la conexión de las generaciones con el respeto a cada nación, la paz y la unidad de toda la comunidad mundial.

Sin embargo, esta vez los píxeles de colores son un elemento principal del símbolo, signo del progreso tecnológico y de la comunión de la juventud de todo el orbe en la época informática.

Cuba tiene mucho que aportar y así lo validará, pues de lo que se trata es de alzar todas las voces, desde la cultura toda.

En tanto, Sochi será una urbe digna de admirar no solo por sus atractivos, sino también porque se discutirán en agenda asuntos tan relevantes para el futuro mundial, esencia de este movimiento nacido hace 70 años en Praga, Checoslovaquia. (ACN).


ACN

 
ACN