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Publicado el 17 Noviembre, 2017 por ACN en Nacionales
 
 

RECUPERACIÓN IRMA

En Júcaro, fuerza humana superior a un huracán

La furia del mar trastocó la vida de esa comunidad costera al sur de Ciego de Ávila, pero el regreso a la normalidad gana terreno para bien de su gente
En Júcaro, fuerza humana superior a un huracán.

Los vecinos se ayudan en el traslado de los materiales de la construcción.

Por LUBIA ULLOA TRUJILLO

Fotos: OSVALDO GUTIÉRREZ GÓMEZ
Especial de la ACN para Bohemia

El nombre de Irma quedará por siempre en la memoria de los pobladores de Júcaro, comunidad costera en el sur de Ciego de Ávila, pues aun con su travesía por la parte norte de la provincia, burló los pronósticos basados en las experiencias de otros meteoros, como el Ike en 2008.

Y no es de extrañar que así sea porque a los hombres y mujeres del lugar les cuesta trabajo pensar que el mar, al que tanto veneran y que les proporciona sustento, entrara hasta una distancia y altura insospechadas y les arrebatara con una furia de mil demonios los hogares y lo que durante años conservaban dentro.

Las penetraciones llegaron hasta los tanques que están a la entrada del pueblo, ubicados a unos 800 metros de la franja costera y el nivel de las aguas superó los dos metros de altura.

A pesar de que Irma arrasó en casi todas las provincias, en Júcaro nada se olvida, la reacción rápida de las autoridades en el país, el territorio y el municipio hacen la vida un poco más llevadera en ese lugar.
Aunque todavía quedan por vivir muchos amaneceres y atardeceres tristes, la recuperación gana terreno y el ambiente cambia poco a poco para bien en ese asentamiento con forma de herradura, que pertenece al municipio de Venezuela.

La solidaridad que caracteriza tanto a los cubanos no se ha hecho esperar en momentos como estos y desde la cabecera municipal han llegado hasta allí tres valijas con donaciones de ropa, aseo personal, útiles del hogar, sábanas, toallas, zapatos y cubiertos, reconoce Devorah Álvarez Valido, presidenta del Consejo de Defensa Municipal.

“Eso nos hace fuertes y demuestra una vez más el sentido de la unidad de quienes nacimos en esta isla para salir victoriosos, aun cuando en nuestras propias narices las condiciones adversas se quieran llevar no solo lo material sino también lo espiritual”.

La cotidianidad conquista el lugar

Ejemplos hay de sobra para decir que lo cotidiano se va adueñando del lugar, si bien las 69 personas que todavía permanecen albergadas en el cine, la casa de la cultura y la posta médica no lo vean así, asegura Devorah.

Funcionan sin dificultad la escuela primaria, los dos consultorios del médico y la enfermera de la familia, la posta médica con el servicio de estomatología incluido, la farmacia, el correo, la tienda de productos alimenticios liberados, y los puntos de venta de TRD y el CIMEX, explica la presidenta del Consejo de Defensa Municipal.

En el mercado agropecuario, el bar, el registro de consumidores y la Unidad Empresarial de Base (UEB) Flota Pesquera Marina de Júcaro, también se trabaja, alega.

En Júcaro, fuerza humana superior a un huracán.

Autoridades nacionales, provinciales y municipales interesándose por el bienestar de los damnificados.

Existe un seguimiento continuo -acota- por parte de Salud Pública a los 108 niños con edades comprendidas entre cero y cinco años, a las 24 embarazadas y a los 118 adultos mayores de la comunidad .

“Brigadas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias apoyaron las labores de recogida de escombros y la poda de los árboles derribados por los vientos, que cayeron encima de los techos de las casas”.

Vladimir Pons Santiesteban, director de la UEB pesquera, refiere que antes del paso del evento llevaron a buen resguardo todas las embarcaciones, así y todo sufrieron afectaciones mínimas. “De los 19 barcos, 12 están trabajando, a los demás los estamos poniendo en orden al igual que el techo del taller de maquinado”.

Cuando las condiciones del tiempo lo permitan saldremos a la captura de escama; mientras, preparamos cada nave para comenzar en enero la pesca del camarón, actualmente en veda, refiere Vladimir.

“También apoyamos el traslado de materiales de la construcción y el mejoramiento de las viviendas de los cinco trabajadores de la entidad que tuvieron afectaciones por la penetración del mar y las lluvias asociadas al fenómeno hidrometeorológico”.

Ricardo Martínez García, uno de esos pescadores cuyas viviendas tuvieron afectaciones por las penetraciones del mar, dice mientras llenaba sacos de arena en el área donde están ubicados los materiales de la construcción: “En unos días podré contar otra vez con la cubierta completa de mi hogar”.

Comenta este hombre de estatura pequeña, que gracias al auxilio de sus compañeros de labor y a la organización en la distribución ya posee en el patio de la casa las tejas de fibrocemento, los ganchos y el cemento que le hacen falta para adelantar el techado lo más pronto posible porque sigue lloviendo casi todas las tardes.

“La mayor de mis dos hijas, de 15 años de edad, tiene problemas en el corazón y no quiero que se mojen más, ni ellas ni mi esposa, quien todos los días me ayuda a sacar al sol los colchones que Irma mojó sin piedad”, manifiesta Ricardo con rostro de alguien que perdió mucho más.

Danay Páez Valdivia, presidenta del Consejo Popular, no ha tenido tiempo para verificar todas sus pertenencias, también mojadas por las aguas, que sin pedir permiso entraron por la puerta de la cocina y arrasaron con todo a su paso.

Vivos para contarlo

“Es tanto el daño provocado por Irma que no puedo darme el lujo de detenerme en lo mío, estoy pendiente de la distribución de bienes a los afectados y de las necesidades de cada habitante, para lo cual creamos una comisión que fue a cada una de las 536 viviendas del Consejo”.

Esas visitas arrojaron que Júcaro tuvo 288 afectaciones, de estas 113 derrumbes totales y 98 parciales de techo, refiere Danay.

La tienda de comercio se ha estado abasteciendo constantemente de productos industriales con precios bonificados, tales como camisas a 15 pesos, pantalones a 20, pitusas a 80, zapatos de adultos y de niño a 50, maletines a 50 y mochilas a 45 pesos, informa la presidenta del Consejo.

“En ese establecimiento también entregamos gratuitamente 465 fogones de keroseno y 113 colchones personales a los damnificados, con prioridad en los hogares donde hay niños y ancianos, para que, entre tantas desgracias, cuenten con un medio de descanso y otro para elaborar los alimentos”.

Ahora los 200 colchones que trajeron en estos días se expenden a mitad del valor, que en este caso es 325 pesos, explica Danay.

En Júcaro, fuerza humana superior a un huracán.

La tranquilidad de que todos serán atendidos se respira en la comunidad.

Desde que llegaron a la provincia los módulos gratuitos para las facilidades temporales comenzamos a repartirlos a los dueños de los 33 domicilios arrasados en la comunidad, añade.

“La madera, puntillas, cemento y tejas de fibroasfalto se entregan de acuerdo con la cantidad de personas en el hogar para que acondicionen un espacio donde quepan todos y las pocas pertenencias que quedaron”.

Yaíma Vega Naranjo, propietaria de una de esas 33 casas con las que Irma se ensañó, alega que entre ella y su esposo levantarán un cuarto con todo lo que han recibido de ayuda para mudarse con su papá y su hija de tres años.
“Estamos todavía albergados en el cine, y aunque contamos con garantía de techo y comida, queremos independizarnos para no ser una carga al gobierno, refiere Yaíma.

Maira Hernández Hernández, a quien también el huracán le llevó el techo de la casa, las paredes y el baño recién terminado, manifiesta no desanimarse porque está viva para contarlo y confía en que nadie quedará a su suerte.
“La situación es para desesperarse, jamás imaginé que el juego de baño, que me costó tanto dinero, se me desapareciera y a saber en qué parte del mar está porque no lo hemos encontrado”, dice esta mujer con rostro de interrogación.

“Costará mucho volver a tener lo de antes, pero debemos entender que Irma acabó con toda Cuba, dice Maira, a quien también la beneficiaron con un colchón de los 113 entregados de forma gratuita a las familias con derrumbes totales.

Este huracán no creyó en la supuesta solidez de la placa de mi casa, ahora se filtra toda y hasta miedo me da guarecerme debajo de ella, comenta Trinidad Varela Almanza al salir de la tienda con un colchón para uno de sus nietos.

“Irma se quedará por siempre en mi memoria, además de toda la furia que desató en el mar, nos ha unido mucho más como pueblo, en el que vivimos unas dos mil 500 personas”, dice bien convincente Trinidad.

Para atender a los afectados funciona desde hace varios días la Oficina de Trámites, en la cual se aprecia una tendencia a la organización, de manera que poco a poco los necesitados adquieran los documentos requeridos y luego los productos, en la medida en que lleguen al territorio.

Yanisey Osorio Piñón, jefa del puesto de dirección de esa oficina, informa que, hasta este tres de octubre, propietarios de 29 casas con afectaciones parciales de techo realizaron el pago en efectivo de los materiales que adquirieron y 14 con iguales daños en la cubierta solicitaron crédito bancario.

La jucareña Niurka Vivas Estrada se veía feliz, tenía en sus manos los papeles necesarios para un crédito bancario que le ayudará a levantar de nuevo todo el techo de su hogar.

Los vientos se encargaron de llevarse la cubierta y la lluvia y el mar me dañaron las pertenencias, pero con la ayuda del gobierno, mis tres hijos, de tres, ocho y 11 años de edad, pronto estarán otra vez protegidos en la casa, considera Niurka.

Sindy Cox Ponce, directora municipal de Finanzas y Precios, una de las integrantes de la oficina de trámites, explica a cada damnificado por la destrucción total o parcial de sus viviendas que acude a recibir ayuda, que el Presupuesto del Estado financiará el 50 por ciento del precio de los materiales de la construcción. También les recuerda que podrán solicitar crédito bancario con baja tasa de interés y devolución en mayor número de años.

No me canso de decir todas estas disposiciones, pues en situaciones tan difíciles, como lo es perderlo todo por un desastre natural, hace falta saber que nadie quedará al olvido y que la Revolución está ahí para ayudarlo, refiere Sindy.

Y dice bien esta directiva, pues informar a la población de todos los beneficios que se ponen y pondrán para solucionar las afectaciones correspondientes, devolverá la tranquilidad a todos aquellos con los que la furia de la naturaleza no tuvo piedad.

Según versiones, el topónimo Júcaro tiene origen en un punto focal con el que los marinos, en fecha tan lejana como 1840, distinguían el puerto desde el mar, asociándolo con un árbol con ese nombre que se hallaba en el lugar.

Quizás allí, en ese pedacito de tierra de la geografía avileña, ya no exista ni un ejemplar de ese arbusto, sin embargo, por montón, se percibe entre sus lugareños un sentido de pertenencia con una fuerza, muy superior a un categoría cinco, capaz de devolver otra vez el ambiente costero con sus actividades de pesca y los baños de mar. (ACN).


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