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Publicado el 8 Noviembre, 2017 por ACN en Nacionales
 
 

Extreman vigilancia sobre embalse en la provincia de Guantánamo

El municipio de Manuel Tames, donde radica la presa Faustino Pérez, fue muy favorecido por las lluvias acompañantes del huracán Irma; este hecho, unido a las precipitaciones casi consuetudinarias de las dos últimas semanas, preocupa a los directivos del INRH en Guantánamo, donde el máximo de precipitaciones históricamente se reporta durante abril y mayo
Extreman vigilancia sobre embalse en la provincia de GuantánamoExtreman vigilancia sobre embalse en la provincia de Guantánamo.

Foto: faustinoperezhernandez.files.wordpress.com

Por PABLO SOROA FERNÁNDEZ

Con el 99,3 por ciento de capacidad de llenado, debido a las recientes y prolongadas lluvias sobre la cuenca del río Guaso, el embalse Faustino Pérez es “vigilado” minuto a minuto por un sistema automatizado y la delegación del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH).

Juan Carlos González Dalmau, subdelegado del INRH declaró hoy a la ACN que ese organismo prevé la protección de las personas y recursos aguas abajo de la represa, en caso de que prosigan las lluvias y se torne imprescindible desembalsar parte de su contenido, hacia la citada corriente fluvial.

Añadió González que ese porcentaje de llenado supera con creces la media provincial (53,35 por ciento) y de los embalses Los Asientos (60) y Pozo Azul (80,15), ambos en el valle de Caujerí.

El entrevistado especificó que el agua no llena siquiera la mitad de los respectivos vasos de los dos mayores reservorios de la provincia: La Yaya, en el municipio de Niceto Pérez, y Jaibo, en El Salvador, cuyos territorios a diferencia de Manuel Tames, donde radica “Faustino”, fue favorecido por las lluvias acompañantes del huracán Irma.

Esa circunstancia, unida a las precipitaciones casi consuetudinarias de las dos últimas semanas, preocupa a la delegación del INRH en Guantánamo, donde el máximo de precipitaciones históricamente se reporta durante abril y mayo, meses primaverales, y también en el que transcurre, plenamente otoñal.

Todavía perduran en la memoria de los habitantes de la sexta urbe más poblada de Cuba los golpes de agua que en mayo y noviembre de 1993 y 1994 causaron pérdidas millonarias por el crecimiento del Guaso, el cual en contubernio con el Bano, uno de sus afluentes, provocó grandes inundaciones al Este de la Villa y pérdidas millonarias a la localidad.

Esos fenómenos hidrometeorológicos apresuraron la construcción de la “Faustino”, inaugurada en el 2000, y dotada de un aliviadero de compuerta, diseñado para extraer agua en momentos de urgencia, como los afrontados durante las anteriores crecidas de ambas corrientes superficiales.

Su primera gran prueba fue entre el 28 de octubre y el dos de noviembre, cuando constantes lluvias azotaron al Oriente Cubano, y desembalsó 250 metros cúbicos (m3) por segundo en ese lapso, para   mantenerse con volúmenes inferiores a los 23 millones de m3, tres millones menos de lo que es capaz de almacenar de una sola vez.

Raúl Fiel Lores, que habita en las márgenes del Guaso y padeció los citados golpes de agua, califica de providencial la construcción de esa obra hidráulica, gracias a la cual en épocas lluviosas, como la de estas jornadas, los habitantes del reparto San Justo, no han tenido que volver a preocuparse, ni a evacuarse. (ACN).


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