0
Publicado el 13 Noviembre, 2017 por ACN en Nacionales
 
 

Las riendas del mar en manos de mujer

Lograr el éxito en todas las operaciones de carga y descarga de buques de exportación e importación, y la extracción de las mercancías almacenadas en los depósitos aduanales, el transporte por patanas, vehículos automotores y ferroviarios, y cada aseguramiento son misiones de esta mujer, enorgullecida de ser portuaria
Las riendas del mar en manos de mujer.

En este puerto somos cuatro los operativos superiores, dos mujeres y dos hombres, somos “el director”, todos nos conocen, aunque no los conozcamos a todos, dice Juana Rosa, sonriente.

Por LIAN MORALES HEREDIA

Foto: MIGUEL RUBIERA JUSTIZ

Cuando las fuerzas de la naturaleza se enardecen y viento, lluvia y mar arremeten contra todo, o cuando sencillamente la Madre Natura se comporta de manera habitual, una mujer guía los destinos de hombres y buques en la entrada a la ciudad santiaguera. Aun en la más negra madrugada, esa fémina maneja la llave de la bahía, el puerto Guillermón Moncada.

Juana Rosa Charón Cos, con 22 años como operativa superior portuaria, explica que su misión es garantizar que se cumplan las acciones necesarias en la rada, en días tranquilos o en cualquier circunstancia.

Mi jornada es de 24 horas y en lo que entrego el puesto al turno siguiente y voy a alguna reunión u otra actividad, me paso casi el tiempo entero en el trabajo, refiere.

Huracanes como Sandy en 2012, Matthew en 2016 e Irma en septiembre último, la han encontrado en plena faena.

Normalmente tengo un gran ritmo de trabajo, cuando viene un buque, todos llaman, asegura, en referencia a la intensa comunicación con autoridades y organismos.

Imagínate entonces ante amenaza de ciclón, cuando hay que enviar los barcos a sitios seguros, proteger los bienes del Estado y mantener la capacidad de funcionamiento y respuesta, antes, durante y después del paso del meteoro. El puerto es como el corazón en la circulación de recursos para minimizar el impacto y luego recuperarse de este, comenta Juana Rosa.

Lograr el éxito en todas las operaciones de carga y descarga de buques de exportación e importación resulta nuestra misión, así como la extracción de las mercancías almacenadas en los depósitos aduanales, el transporte por patanas, vehículos automotores y ferroviarios, y cada aseguramiento, añade.

Charón enfatiza que la organización y supervisión de asuntos tan vitales para el país constituye una responsabilidad que, pese a ser habitual para ella, significa un alto honor y un gran compromiso.

Cerca del mediodía, mientras se enfrenta a la inesperada misión de dejarse entrevistar, la santiaguera insiste en que tiene el cabello desarreglado y que su semblante muestra la ausencia de descanso hace más de 24 horas; cada palabra suena con gracia y melodía, en medio de aparatos de comunicación en lo alto de la torre de control.

Graduada en el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría, en La Habana, como ingeniera en explotación del transporte marítimo, relata que laboró en distintas zonas del país pero hacerlo en la heroica Santiago de Cuba, su tierra natal, le proporciona un orgullo incomparable.

Tiene tres hijos que la ayudan en su difícil cometido, ellos crecieron en el puerto, una es médico y los otros, mellizos, estudian Medicina.

Los pequeños, entre naves imponentes y marinos curtidos, se hicieron grandes poco a poco, amparados por las faldas de su madre.

Ser mujer complejiza un poco cumplir con este cargo, porque las somos prácticamente indispensables como columna de la familia, pero le pongo todo el amor y veo que se aplican completamente mis estudios, lo disfruto muchísimo, asevera Juana Rosa.

Además, desde que entro hasta que me voy, aquí mando yo, dice entre risas.

En este puerto somos cuatro los operativos superiores, dos hombres y dos mujeres, somos “el director”, todos nos conocen, aunque no los conozcamos a todos.

Una semana en este cargo, afirma, resulta una linda aventura. (ACN)


ACN

 
ACN