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Publicado el 26 Diciembre, 2017 por Redacción Digital en Nacionales
 
 

EDITORIAL

Unidos pudimos, y podremos

Fidelidad y unidad

Sin duda alguna, los cubanos tenemos motivos para celebrar con alegría y optimismo en estos últimos días de diciembre e inicios de un nuevo enero, el aniversario 59 del Triunfo de la Revolución y su entrada al año 60.

Tras seis décadas de neocolonialismo y frente a la implacable hostilidad imperial, hemos edificado una notable obra material, social y sobre todo humana, que es evidencia de la superioridad ética de los cubanos, y muestra las potencialidades de cohesión, racionalidad del ideal socialista. Cuba sigue siendo una alternativa esperanzadora a la barbarie neoliberal capitalista que destruye el mundo y amenaza la existencia de nuestra especie.

Conmemoraremos también en 2018 los 150 años del inicio de la Guerra de Independencia.

Conmemoraremos también en 2018 los 150 años del inicio de la Guerra de Independencia. La única revolución que ha existido aquí desde que se despertó la conciencia nacional cubana. La que iniciaron Céspedes y Agramonte, que continuaron Martí, Gómez y Maceo, y que Fidel condujo a la victoria. La misma que actuales y futuras generaciones de patriotas, continuaremos llevando hacia adelante.

Nada ni nadie está olvidado. Precisamente por estos días y en los siguientes, se rememoran en cada rincón de la patria los principales acontecimientos que condujeron al triunfo revolucionario. Se muestra respeto y gratitud a los héroes caídos. Desde la gloriosa mambisada que alzó a los esclavos, que continuó con el enfrentamiento a las lacras de la mediatizada república, con los frentes rebeldes y la lucha clandestina, y posteriormente en las misiones internacionalistas y otras gloriosas acciones. También a quienes sobrevivieron a esas batallas y aún combaten por la defensa y avance de la causa a la que consagraron sus vidas. Como igualmente mañana se honrará a los protagonistas de la pelea que libramos hoy.

Se les rinde un homenaje digno de ellos, con el crecimiento económico y de la virtud. Así, se continuará sin fatiga por cada colectivo laboral revolucionario en la búsqueda de una mayor organización del trabajo, disciplina, eficiencia económica, ahorro, constancia y mejores resultados, para perfeccionar y consolidar el modelo económico cubano.

Se les rinde un homenaje digno de ellos, con el crecimiento económico y de la virtud

Sin fanfarrias ni autocomplacencia, podremos registrar nuevos y superiores esfuerzos de creatividad y eficiencia, avances alcanzados durante el año en diferentes sectores, pese a costosas contingencias externas, la peor de estas el recrudecido bloqueo económico y financiero que lo daña todo. Sin olvidar defectos propios que aún nos limitan, y diversas adversidades: sequía extrema primero, y las consecuencias del huracán Irma en gran parte del país.

En cuanto a cómo se enfrentó ese desastre natural, no es inmodestia reconocer el mérito de nuestras autoridades nacionales y de los territorios afectados, constituidos en consejos de defensa. La realidad es palpable: el pueblo organizado, las FAR, los medios de comunicación actuaron con ejemplar eficacia para reducir los daños materiales y humanos provocados por el devastador fenómeno meteorológico, y la recuperación ha ido llegando y aún concentra enormes esfuerzos.

Todo ello sin descuidar el constante perfeccionamiento de nuestra democracia socialista participativa, la calidad del actual proceso eleccionario, que venció con excelentes resultados su primera etapa en las circunscripciones y municipios, cuyo éxito nos esforzaremos por repetir en las votaciones para delegados provinciales y diputados, y concluir con la constitución de la próxima legislatura de la Asamblea Nacional y el nuevo Consejo de Estado.

El propósito conmemorativo en estas jornadas de celebraciones, en las que sobresale como siempre el ímpetu entusiasta de los más jóvenes y se destaca el aporte de todas las manifestaciones artísticas y culturales, abre espacios imprescindibles para la reflexión y defensa de nuestros valores ante las amenazas del imprevisible jefe del imperio, que no se atiene a la experiencia de sus antecesores, fracasados en el intento de amedrentarnos y doblegarnos.

Unidad y fidelidad son fortalezas de la Revolución Cubana para renovar, ante estos significativos aniversarios, el compromiso con el sagrado panteón de los mártires de la patria y las generaciones futuras

Con la voluntad de profundizar el diálogo enriquecedor que construye consensos y alianzas, y el firme rechazo a manifestaciones de discriminación o exclusión por cualquier motivo, a tendencias sectarias e intentos de dividirnos para debilitarnos, se reafirma la convicción de que nuestra principal conquista es la unidad forjada por Fidel, Raúl, el Partido y la Revolución con el pueblo y que continúa fortaleciéndose. Ese es también el mejor aporte que podemos brindar a quienes en otros escenarios se inspiran en nuestro ejemplo para enfrentar el injerencismo del imperio y acercar el sueño de un mundo mejor.

Unidad y fidelidad son fortalezas de la Revolución Cubana para renovar, ante estos significativos aniversarios, el compromiso con el sagrado panteón de los mártires de la patria y las generaciones futuras, de seguir construyendo una sociedad cada vez más libre, independiente, soberana, democrática, justa, próspera, sostenible, socialista. Solo unidos pudimos. Y sigue siendo el camino para reafirmar que podremos.


Redacción Digital

 
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