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Publicado el 28 Enero, 2018 por Irene Izquierdo en Nacionales
 
 

Martí es símbolo de virtud

Declaraciones de Pedro Pablo Rodríguez López, Premio Nacional de Investigación Cultural 2017, a propósito del aniversario 165 del natalicio del Héroe Nacional de Cuba José Martí y Pérez
Martí es símbolo de virtud.

Foto: juventudrebelde.cu

Por IRENE IZQUIERDO

Si muchos profesionales de mi generación, a los que impartió clases en la Universidad de La Habana, comenzamos a detener más profundamente nuestra mirada en José Martí, fue gracias a la influencia ejercida por Pedro Pablo Rodríguez López. Era entonces muy joven, tanto, que se confundía con los grupos de alumnos, con quienes confraternizaba acerca de las materias impartidas y los llevaba hacia su objetivo: aprender Historia.

Recientemente fue galardonado con el Premio de Investigación Cultural 2017 por la obra de la vida, que confiere el Centro Juan Marinello. Acerca del acontecimiento manifestó que “representa el reconocimiento del  ámbito en que uno labora: la cultura. Y estoy contento, muy contento, porque en otros años lo han recibido personas a las que aprecio mucho en lo personal y, en general,  por su obra intelectual. Por eso, me honra recibir un premio que han merecido antes importantes personalidades de la cultura cubana”.

Al hablar con el Premio Nacional de Historia y de Ciencias Sociales y Humanísticas es inevitable referirse a José Martí. Pero aclara: “Casi siempre se me identifica con Martí, lo cual me llena de orgullo y satisfacción. Sin dudas, él ha sido un punto central en mi obra, pero no ha sido el único.

“Pienso que de la misma manera que me he acercado a Martí, de cierta forma e influenciado por él,  he tenido en mis investigaciones otros temas y otras personalidades: Enrique José Varona, Rubén Martínez Villena, Máximo Gómez… Pero indudablemente, Martí me ha demandado más tiempo y más atención, por lo que significa, en la propia Cultura, la Historia, y como símbolo dela nación cubana. Yo diría mucho más, como personalidad de alcance continental y universal”.

-Los que han participado en sus clases, conferencias, talleres y otros intercambios perciben que usted proyecta a un Martí vivo, humano, que está aquí. ¿Cómo lo hace?

-He tratado siempre de proyectar a  Martí en correspondencia con aquellos aspectos que nos interesan y nos caracterizan hoy, y con las dificultades –también- del mundo contemporáneo, porque el Apóstol sigue siendo un veedor de los problemas, no solo de Cuba, sino del mundo de hoy.

“Por consiguiente, me parece que siempre es útil, palabra que, a veces, no se quiere usar con Martí. Pero nos habló –y nos habla a diario- de la utilidad de la virtud, y como Martí es símbolo de la virtud, por eso es útil”.

 


Irene Izquierdo

 
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