0
Publicado el 3 Febrero, 2018 por ACN en Nacionales
 
 

Para Eusebio Leal el Sello Conmemorativo Antonio Bachiller y Mora

El reconocimiento le fue entregado en la sala Nicolás Guillén, del complejo militar Morro-Cabaña

ACN FOTO/Omara GARCÍA MEDEROS/

Yanais Vega Bacallao

Eusebio Leal, historiador de la ciudad de La Habana, -personalidad a la cual se dedica la XXVII Feria Internacional del Libro- recibió hoy el sello conmemorativo Antonio Bachiller y Morales, lauro que confiere la Asociación Cubana de Bibliotecarios.

El reconocimiento le fue entregado en la sala Nicolás Guillén, del complejo militar Morro-Cabaña, en el contexto de un coloquio sobre la vida y obra del destacado intelectual cubano, en el cual ofrecieron sus valoraciones personalidades de la cultura en el país.

Lo recibió de manos del Doctor Eduardo Torres Cuevas, director de la Biblioteca Nacional José Martí, quien destacó la significativa contribución y apoyo del laureado, al fomento y desarrollo de esa especialidad, principalmente en la capital cubana.

Uno de los participantes en el conversatorio fue la Doctora en Filosofía y Letras Aracelis García Carranza, la cual afirmó sentirse muy orgullosa de haber conformado en cinco tomos, hasta el momento, la biografía de Leal, una satisfacción profesional y personal.

Por su parte, la Doctora en Ciencias Filosóficas Ana Cairo Ballester comentó acerca de cuánto hay de Leal en cada espacio rescatado y restaurado en la antigua Habana, y también resaltó el ejemplo de humanismo revolucionario que significa Eusebio para Cuba, así como su formación autodidacta.

Él es hijo de la tradición de los que no tenían dinero para cursar estudios y a esfuerzo personal se hicieron a sí mismos, un hombre de una esmerada cultura, caballerosidad y gentileza, que sabe apreciar la belleza, destacó.

La labor de Eusebio Leal como fiel seguidor de la huella de su predecesor Emilio Roig de Leuchsenring, aunque con un perfil propio, fue destacada por el ensayista, historiador y profesor universitario Félix Julio Alfonso.

Acotó que el siglo XXI recibe una Oficina del Historiador pujante, en constante perfeccionamiento y con programas educativos y culturales reconocidos internacionalmente, aspectos que la convierten en un programa social más allá de una mera institución, gracias a la labor de Eusebio.

Las palabras finales estuvieron a su cargo, y con la humildad que lo caracteriza confesó estar alegre por haber vivido su tiempo, y lo calificó como el mejor aún, con sus desafíos, aciertos y desaciertos. “Me complace haber contribuido de alguna manera a algo”, seguró. (ACN)


ACN

 
ACN