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Publicado el 7 Marzo, 2018 por Redacción Digital en Nacionales
 
 

INFORMÁTICA

Programamos también nuestro tiempo

El equipo KFP, de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, concluyó en el cuarto lugar de la Final Caribeña 2017 del certamen de programación ACM-ICPC. Con este resultado obtiene un boleto directo a la Final Mundial de la competencia
Programamos también nuestro tiempo.

Aunque se prepara de manera individual, Niuber Ramírez comprende que el trabajo en equipo resulta la clave del triunfo.

Por LUIS JAVIER GONZÁLEZ VELÁZQUEZ

Fotos: ARELYS ECHEVERRÍA RODRÍGUEZ

Especial de la ACN para BOHEMIA

El talento lo portan desde pequeños, las matemáticas y desafíos numéricos protagonizan sus vidas, el preuniversitario marca el inicio y conquista de las soluciones; la universidad, el afianzamiento. KFP se nombra uno de los equipos que en abril representará a Cuba en la Final Mundial de Programación la cual se efectuará en la República Popular China. Kañona (K), Fuerza Bruta (F) y Parche (P), he ahí la significación de dichas iniciales, pero independientemente de tal denominativo, el equipo KFP va mucho más allá de un nombre y una codificación.

Sus integrantes, Daniel Enrique Cordobés Borroto, Ruddy Guerrero Álvarez y Niuber Ramírez Grey, estudiantes de la Facultad de Matemática, Física y Computación (MFC) en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas (UCLV), decidieron nombrarlo así en mutuo acuerdo y en obediencia a códigos personales.

Horas, días, semanas y años de entrenamiento rigen el quehacer de estos jóvenes matemáticos avocados a la resolución de quiméricos obstáculos desde la plataforma electrónica, donde el ordenador sirve de soporte a tan difícil examen.

Forjar la habilidad

Programamos también nuestro tiempo.

Desde su estancia en el IPVCE Ernesto Guevara, Daniel Enrique Cordobés disfruta de participar en certámenes de programación.

El Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas (IPVCE) Comandante Ernesto Che Guevara, de Villa Clara, fue la forja de la habilidad.

Daniel Enrique Cordobés, estudiante de segundo año de Ciencias de la Computación, comenzó con la programación en los laboratorios.

Desde décimo grado participa en concursos de esta rama de las matemáticas y explica la importancia del trabajo que realizan los IPVCE del país en este sentido.

“Aún enfrento a contrincantes de otros equipos a los cuales conozco de aquella etapa, alumnos provenientes de la Lenin en la capital y de otras escuelas similares en el país.

“Varios de ellos cursan estudios en la Universidad de La Habana y son los que mejores resultados han obtenido recientemente a nivel internacional, como el equipo que el año anterior ocupó el lugar 44 en la final mundial del concurso de la disciplina”, indica.

“Hay que reconocer que en estas lides gran cantidad de participantes se iniciaron en los centros creados por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz para formar hombres de ciencias en nuestro país.

“Excelente trabajo realiza también la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), donde sesionan campamentos de entrenamiento en los cuales compartimos experiencias con concursantes y especialistas de otras nacionalidades entre los que se encuentran rusos, argentinos y brasileños”, resalta.

Programamos también nuestro tiempo.

El profesor José Rodríguez imparte los conocimientos fundamentales y apela a la inteligencia de los concursantes.

“Este intercambio es muy positivo y beneficioso para nosotros, elevamos el nivel y nos nutrimos de conocimientos y habilidades necesarios para enfrentar la venidera.

“El curso anterior quedamos en tercer lugar en el certamen que otorgaba el pase a la máxima cita, a la que accedían los dos primeros puestos”, añade.

Premio al esfuerzo

Pero como tesón y esfuerzo se premian, “este año sí obtuvimos el boleto a China después de seis semanas de mucha ejercitación y fogueo, sin descuidar la docencia de la universidad, con la cual también tenemos que cumplir y con la recuperación de todos los exámenes y materias de ese periodo”, destaca Daniel.

“Una labor titánica, pero que acometemos con satisfacción y placer debido a que nos gusta, amamos programar y competir”, asevera.

Netscape, equipo de la Universidad de Oriente, y sUrPRise, de la Universidad de Pinar del Río, serán otros planteles cubanos que acompañaran a KFP en la Final Mundial de Beijing.
El profesor José Rodríguez, de la Facultad de Matemática Física y Computación en la UCLV, guía y entrena al equipo KFP en sus aspiraciones de regresar del continente asiático con una labor meritoria.

En cursos anteriores el joven docente también participó en concursos de programación. Al graduarse y continuar en la universidad decidió preparar a los noveles cibernéticos que escogieron caminos similares al suyo.

Programamos también nuestro tiempo.

La comunicación entre cada integrante y el preparador aumenta la confianza y el optimismo para la hora decisiva.

“Aunque el estudio es de forma individual, en la competencia ellos tienen que funcionar como un colectivo bien cohesionado, el trabajo en equipo resulta fundamental”, aclara José Rodríguez.
“La razón de tal conjugación entre los integrantes se debe al tipo de certamen al que se enfrentan, generalmente una lid de cinco o seis horas en las que tienen que dar solución a la mayor cantidad de problemas, y al quedar sin resolver alguno debes cederle el turno al compañero de team”, explica.

“Al final hay un lapso de 15 minutos ‘tiempo congelado’ en que prosigue el envío de soluciones pero sin información visual que mandan los jueces gracias a la utilización de un sistema semiautomático para indicar los resultados”.

La clave del triunfo

Según apunta el preparador, “el entendimiento y comprensión entre cada miembro es la clave del triunfo. Pueden ser las tres personas más inteligentes que existen, pero si no se complementan en un certamen así, nada tienen que buscar.

“Durante la etapa de entrenamiento los concursantes estudian algoritmos y estructura de datos, materias que ellos reciben en la carrera y aquí las profundizan.

“El preparador sugiere elementos y temas que facilitan la labor del estudiante, los ayuda con competencias virtuales a través de Internet y otros sitios de la red de redes en los que se miden con programadores, confirma.

“Un dominio profundo del idioma inglés también resulta esencial en estos certámenes ya que cualquier petición, duda o solicitud al jurado, se debe efectuar en esa lengua, asegura.
“Al llegar al laboratorio converso con los tres jóvenes, pregunto qué necesitan y los oriento ante cualquier dificultad, aunque yo solo aporto la base de los conocimientos necesarios, la inteligencia y habilidad de cada uno de ellos es el componente fundamental”, apunta.

Programamos también nuestro tiempo.

La decana de la facultad de MFC, Yanet Rodríguez Sarabria, certifica que para estos certámenes se trabaja no solo con estudiantes de la universidad, sino también con los del preuniversitario, fundamentalmente los del IPVCE.

Yanet Rodríguez Sarabria, decana de la facultad de MFC, explica que Cuba se inicia en los mundiales en 2009 con un equipo de la UCLV precisamente, el cual se posicionó en el lugar 92, primera incursión de la mayor de las Antillas en estas lides.
“Para ser concursante de programación los requisitos básicos son el dominio profundo de la modelación y el algoritmo”, precisa.
“En los certámenes ACM trabajamos no solo con estudiantes de la universidad, sino también con los del preuniversitario, fundamentalmente los del IPVCE, quienes entrenan la programación desde décimo grado, sin menospreciar a otras instituciones de la enseñanza media, destaca la decana.

“Relevantes resultados alcanzan en estas competiciones principalmente las universidades donde existe la carrera de Ciencias de la Computación, pues el camino a la profesión de cibernético reúne saberes idóneos para la solución de problemas matemáticos desde el soporte electrónico”, argumenta Rodríguez Sarabia.

En una prueba de tanta concentración en la que el bienestar físico y psíquico desempeña un importante papel para actuar con rapidez, seguridad, acierto y precisión, la vida que llevan estos jóvenes fuera del mundo matemático también resulta determinante.
A Ruddy Guerrero y a Niuber Ramírez les fascina ejercitar su cuerpo como una vía más de estar en óptima forma tanto de salud como mental con vistas a enfrentarse a la preparación y a la competencia.

Programamos también nuestro tiempo.

Ruddy Guerrero Álvarez, además de aplicado concursante, le apasiona el gimnasio, jugar fútbol y compartir con su novia.

“Nosotros llevamos una vida como cualquier universitario, vamos al café, al club, a fiestas, pienso que para tener éxito en la esfera académica no hay por qué ser una persona aislada, solo se necesita administrar adecuadamente el horario”, comenta Ruddy, estudiante de cuarto año de Ciencias de la Computación.

“Tenemos nuestras novias y compartimos con ellas, festejamos y bailamos y siempre queda tiempo para estudiar, se trata de asumir con responsabilidad cada instante”, enfatiza.

“Los amigos y la familia te apoyan ante cada adversidad, se asume el trabajo en equipo también fuera del laboratorio, distribuimos bien cada detalle y programamos igualmente nuestro tiempo”, sonríe el joven estudiante.

“Este año la preparación resultó intensa, hubo atraso por el receso que provocó el huracán Irma, más el apoyo de nuestros profesores, seres allegados y el amor y dedicación que sentimos por lo que hacemos constituye el aliento para representar a nuestra universidad y a nuestra enseña nacional”, afirma Ruddy finalmente.

ACM-ICPC por dentro

Programamos también nuestro tiempo.

El equipo KFP de la UCLV representará a Cuba en la Olimpiada Internacional de Programación que acogerá China en el mes de abril.

El Concurso Internacional Universitario ACM de Programación (ACM-ICP, por sus siglas en inglés) es una competición anual que auspicia la Association for Computing Machinery (ACM).
Surge en el año 1970 de un concurso celebrado en la Texas A&M University, organizado por la Sociedad Honorífica Upsilon Pi Epsilon (UPE), y mantiene un crecimiento acelerado en las cantidades de equipos, instituciones y países participantes.
Desde el año 1989 la sede central del ACM-ICPC se ubica en la Baylor University, a nivel mundial y desde junio del año 2017 el evento es patrocinado por la empresa Jet Brains.

El ACM-ICPC posee varios niveles de competición entre conjuntos de tres estudiantes que representan a instituciones de la Educación Superior.

Concursos Locales (Nivel 1): Se realizan anualmente a nivel de institución y tienen como propósito fundamental la clasificación de equipos para niveles superiores de competición (Concursos Nacionales o Concursos Regionales).

Concursos Nacionales (Nivel 2): Se realizan anualmente a nivel de país y tienen como propósito fundamental la clasificación de equipos para los Concursos Regionales.

Concursos Regionales (Nivel 3): Se realizan en varias regiones del mundo, entre octubre y diciembre de cada año. Tienen como propósito fundamental la clasificación de equipos para la Final Mundial.

Final Mundial (Nivel 4): Se realiza en los primeros meses del año siguiente a los Concursos Regionales y tiene como propósito fundamental la determinación de los mejores equipos a nivel mundial.

Cuba participa en estos certámenes desde 1999 con la colaboración de especialistas venezolanos, de 2002 a 2006 se ausenta debido a la dificultad de gestionar presupuesto para viajar a los concursos regionales en Venezuela o México y desde el 2007 la mayor de las Antillas interviene en las lides.

 


Redacción Digital

 
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