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Publicado el 5 Abril, 2018 por Lilian Knight Álvarez en Nacionales
 
 

CIÉNAGA DE ZAPATA

Arte y amor desde la comunidad

El municipio más extenso y menos poblado del país, poseedor de uno de los ecosistemas más importantes, exhibe iniciativas culturales e indicadores sociales dignos de mención
Arte y amor desde la comunidad.

Yansiel Torres, mediante la pintura no solo ha superado en parte su enfermedad, sino también ha contribuido al enriquecimiento cultural de su comunidad.

Por LILIAN KNIGHT ÁLVAREZ  

Fotos: YASSET LLERENA ALFONSO

En Cayo Ramona, en una casa humilde, un tanto oscura, entran y salen niños en busca de ayuda para sus tareas escolares, el montaje de obras de teatro o para el simple entretenimiento. En su interior aguarda una persona más bien callada, tímida, pero con la mayor disposición de ayudar, si de pintura se trata.

Yansiel Torres Urra, de 20 años de edad, tras una operación de cadera por una escoliosis quedó en silla de ruedas. La hepatitis B posterior y la afección de los riñones también le han quitado mucho a este joven que no pudo corretear más ni treparse a los árboles; sin embargo, como náufrago en la orilla se aferra a ese arte que lo hace sentirse útil.

“Me gusta leer y ver las ilustraciones de los libros, pero cuando me paso un día sin dibujar me siento mal. Prefiero pintar paisajes, animales y personajes de los animados. Aunque a veces me siento cansado y creo que las enfermedades me superan, la pintura me ayuda a aliviar el dolor”, expresa.

“Yansiel es cimiento del centro cultural de la comunidad. A él se deben escenografías y títeres para obras teatrales infantiles presentadas en los barrios, ilustraciones de apoyo para asignaturas de la enseñanza primaria y exposiciones”, explica Yeni Sierra, directora de la institución artística y delegada de la circunscripción.

Su mamá, Maritza Urra, relata con una mezcla de pesar, agradecimiento y orgullo cómo transcurrieron los años posteriores a la parálisis, cómo los profesores iban a darle clases en la casa; cómo el gobierno y los vecinos y la iglesia lo apoyaron con ayuda económica, ropa, zapatos, medicamentos, culeros desechables, colchones; cómo, a pesar de que no hubo más instructores que fueran a enseñarle artes plásticas, Yeni insistió en que Yansiel siguiera trabajando y exponiendo en el centro cultural.

La propia Yeni Sierra reconoce el aporte de personas como Yansiel a la vida cultural del poblado y, a pocos pasos de la casa, nos presenta a Miladys Amador Marrero, una mujer cuya vocación de educar a los más pequeños durante 21 años, la llevó a confeccionar muñecas de trapo.

Arte y amor desde la comunidad.

Miladys Amador continúa educando mediante sus muñecas y estimulando el aprendizaje de las manualidades.

Como una galería, la sala de Miladys conserva diferentes muñecos, paños de cocina, tejidos, flores que ha confeccionado como parte del proyecto Mujeres Creadoras y que, en la comunidad, se entregan como estímulos a los jóvenes destacados en los foros de ciencia y técnica, o a los de enseñanza especial, o a los maestros en la jornada del educador.

“Mi vocación es educar y creo que no me equivoqué al escogerla. Esa es mi vida y al hacer estas figuras de tela ayudo a atenuar el déficit de juguetes en las escuelas y círculos, y además educo, a través del juego”, señala.

La Ciénaga está llena de proyectos artísticos comunitarios, pequeños y grandes. Algunos habitantes nos mencionan el Festival Mar y Tierra, auspiciado por el grupo Cubanos en la Red, con el fin de fomentar los valores, la protección del medioambiente y el uso de energías renovables; el proyecto Ksimba, multifacético, que mezcla el deporte, la poesía, el humor y la música; pero sin duda, el más conocido por sus años de labor e impacto en todo el país es el conjunto Korimakao.

“Korimakao nunca descansa”, asegura el director en funciones, Yander Miguel Roche, mientras supervisa los talleres de formación para los jóvenes que pretenden ingresar al proyecto.

Fundado el 13 de agosto de 1992 por iniciativa del comandante Faustino Pérez y del actor Manuel Porto, Korimakao ha desarrollado un arte experimental, bajo la filosofía de la casa a cuestas, que llevan a los lugares donde no hay galerías o teatros, para coexistir, compartir y aprender de la comunidad, a fin de fortalecer la identidad y los valores culturales.

Jóvenes de Sancti Spíritus, Villa Clara, Camagüey o La Habana acudieron a la convocatoria, y al preguntarles por qué Korimakao coincidieron en resaltar la experiencia del trabajo en las comunidades, el reconocimiento a nivel nacional, el amplio espectro de especialización, la atención personalizada y la posibilidad de trabajar como profesionales y estudiar al mismo tiempo.

Arte y amor desde la comunidad.

El multifacético Conjunto Korimakao convoca fundamentalmente a jóvenes con inquietudes artísticas y que, en ocasiones, no tienen vínculo laboral.

Yander Roche destaca la contratación de profesores de preuniversitario por el conjunto, a fin de que toda persona que ingrese al conjunto adquiera el duodécimo grado. Además, señala lo difícil que resulta, desde el punto de vista logístico, mantener una sede de mil metros cuadrados y 180 plazas para trabajadores que conviven allí, siendo además una unidad presupuestada.

“Por eso, hace más de cinco años estamos trabajando por convertirnos en proyecto de expo-venta de productos culturales diversos. Agencias y turoperadores nos han manifestado su interés en traer turistas que puedan presenciar el arte de las comunidades y con los cuales podamos intercambiar, pero el entramado legal intermedio nos ha resultado difícil”, argumenta Roche.

La agilización de trámites y el apoyo a nuevas iniciativas que fortalezcan y aporten al desarrollo local incidirá en que proyectos como Korimakao logren su sostenibilidad en el tiempo y una verdadera transformación social.

Refugio natural y cultural

Más de 100 000 turistas llegan cada año a apreciar la conservación del mayor humedal del Caribe insular, sus sabanas, bosques y manglares; sus aves endémicas y migratorias, arrecifes y cocodrilos…

Pero, buena parte de los visitantes también se interesan por contactar con los pobladores, herederos de los humildes pescadores y carboneros habitantes de la zona, que la defendieron en abril de 1961 -junto a los milicianos y combatientes del Ejército Rebelde y la Policía Nacional Revolucionaria-, de la invasión mercenaria organizada por el Gobierno de Estados Unidos.

Mas hoy, nada tienen que ver Zapata y los cenagueros con la miseria de aquellos años, y el turismo y los servicios se ubican como la actividad de mayor aporte en el territorio.

Arte y amor desde la comunidad.

Vianka Gómez, secretaria del Partido en el territorio, reconoce que el aporte del trabajo por cuenta propia es fundamental en el desarrollo local.

Vianka Gómez Mora es la secretaria del Partido de este municipio que ronda los nueve mil habitantes, único de la provincia perteneciente completamente al Plan Turquino-Manatí y declarado, por ende, Región Especial de Desarrollo Sostenible.

“Quien vino a la Ciénaga hace 10 años y la ve ahora se da cuenta de que es un territorio totalmente diferente, priorizado y mejorado, donde existen alrededor de 300 casas de renta y más de 30 paladares, donde laboran los casi 1 200 trabajadores por cuenta propia registrados en el territorio, que influyen directamente en el desarrollo de la actividad turística y apoyan con el pago de impuestos y contribuciones al desarrollo local”, comentó.

El creciente sector privado del territorio aporta anualmente más de 4.5 millones de pesos, empleados en la reparación de algunos viales, la construcción y rehabilitación de establecimientos estatales de comercio y gastronomía, el mantenimiento del punto de control, los monumentos y obras sociales como escuelas e instituciones de salud.

Y precisamente, hablando de estas últimas, entre los logros de los centros y del personal médico de la Ciénaga de Zapata está mantener durante el pasado año la mortalidad infantil y materna en cero.

Al respecto, Ariel Alayón Díaz, director municipal de Salud, explicó que ese es un resultado del trabajo mancomunado entre el médico y la enfermera de la familia, las consultas especializadas del grupo básico en policlínicos y consultorios; las intervenciones comunitarias y el permanente control higiénico-epidemiológico.

Arte y amor desde la comunidad.

Una de las instituciones de salud más destacadas en el territorio es el Centro de Producción Local de Medicina Natural y Tradicional de Cayo Ramona, que abastece al municipio cenaguero y a parte de Jagüey Grande.

Otras iniciativas médicas son el proyecto de trabajo sobre el Alzheimer, el móvil estomatológico que recorre los diferentes asentamientos poblacionales y la feria integradora por la salud, donde se realizan, a quienes lo deseen, controles de presión arterial y ejercicios convocados desde los consultorios.

Ejemplo de la conjunción entre la comunidad y la naturaleza es el Centro de Producción Local de Medicina Natural y Tradicional de Cayo Ramona. En el área de venta, frente al mostrador, Ekaterina Arencibia González siempre tiene a un cliente al que despacharle algún producto u orientar en cuanto a los jarabes, lociones, cremas, ungüentos, champús, extractos y tinturas que vende.

Pese a las dificultades con el abasto de agua para destilar, los envases y el transporte, garantizan un suministro constante no solo al municipio cenaguero, sino también a Jagüey Grande, explicó Justo Pichs, administrador de la entidad.

Desafíos

Junto con resultados positivos, aún persisten retos. Tal es el caso de la agricultura en el territorio, pues por la salinidad del agua y la infertilidad de los suelos, no se generan cultivos a gran escala y deben ser abastecidos con productos provenientes de Jagüey.

“La oferta todavía es inferior a la demanda, pero con la producción de los organopónicos, las ferias dos veces al mes con productos de toda la provincia, y la cooperativa agropecuaria de frutas y vegetales, se dinamiza la actividad”, apunta Vianka Gómez.

Mientras, la producción de materiales de la construcción enfrenta la carencia de materias primas, y pese a que existe un plan para subsidiar la construcción de seis viviendas completas en el año, entre la población aún persiste desconocimiento del mecanismo de solicitud.

Por la extensión del territorio y la distancia entre sus asentamientos, el transporte se mantiene como uno de los principales reclamos de la población. Aunque han sido beneficiados con algunos ómnibus Diana, lo degradado del parque y la poca disposición de combustibles mantienen las rutas con escasa frecuencia.

Arte y amor desde la comunidad.

La conservación de peces, como el manjuarí (en la foto); aves, cocodrilos, y del ecosistema en general, continúa siendo una de las principales tareas en Ciénaga de Zapata.

Para elevar la capacidad de la principal actividad económica del territorio, el turismo, se llevaron a cabo inversiones en los hoteles Guamá y Playa Larga, se actualizaron equipos de actividad náutica y buceo, fueron instalados cajeros automáticos y una zona WI-FI en la cabecera municipal, y se mantiene un intercambio con el sector no estatal, cuya capacidad habitacional prácticamente duplica las de la Empresa Integral Turística de Ciénaga de Zapata, declaró Orelvys León, director comercial de esa entidad.

Respecto a la educación, la dirigente partidista explicó que aunque todas las aulas tienen maestros, existe poca cobertura docente, lo cual se compensa en parte con las contratas.

Además, en la península de Zapata se realizan labores de conservación de múltiples especies de la flora y la fauna que hacen del humedal un lugar de interés mundial. El criadero de cocodrilos, de cotorras y de peces de la ictiofauna, así como la preservación de los ecosistemas de La Salina, Santo Tomás, Bermejas y La Laguna del Tesoro, segundo lago de agua dulce del país, convierten a la Ciénaga de Zapata en un refugio natural y la hacen uno de los paisajes más sui géneris de Cuba, por sus méritos geográficos, históricos, sociales, culturales y humanos.


Lilian Knight Álvarez

 
Lilian Knight Álvarez