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Publicado el 12 Mayo, 2018 por ACN en Nacionales
 
 

Protección al consumidor: ¿mi trabajo es usted?

Pedro Alfonso González, pensionado, considera que la Resolución 54/18, publicada desde el cuatro de mayo en la Gaceta Oficial de la República, recoge todos los aspectos necesarios, pero, ahora hace falta cumplirla, que no se convierta en una campaña temporal
Protección al consumidor: ¿mi trabajo es usted?

Muchos entrevistados consideran que “la protección al consumidor debe incluir la rebaja de los altísimos precios de los llamados agromercados de oferta y demanda”. (Foto: cubadebate.cu).

Por ENRIQUE VALDÉS MACHÍN

Aunque diversas reacciones ha motivado la  resolución 58 del Ministerio de Comercio Interior (MINCIN) sobre la protección al consumidor, en La Habana el pueblo habla y cuestiona, pero, como denominador común la apoya.

En la barriada de Santos Suárez, del municipio de 10 de Octubre, Carlos Puentes Pereira, jubilado, afirma estar de acuerdo con las nuevas regulaciones, “y espero que ayuden a restablecer el orden, y sobre todo que se cumplan, porque lo necesitamos”, acotó.

“Acabo de comprar el pan normado y puede apreciar su mala calidad, le falta peso, hace unos años estaba mejor, ¡y no podemos protestar porque se ponen bravos y te mandan a comprar a otra panadería!”, subraya.

“Eso no es correcto, todos tenemos derecho a ser respetados, no importa la edad. Ya es hora de que los propios consumidores denunciemos las violaciones, exijamos el cumplimiento de lo establecido”, dijo Puentes Pereira a la Agencia Cubana de Noticias.

En su opinión “con las bodegas y las carnicerías pasa otro tanto. Las mercancías llegan a “buchito”, hay establecimientos que abren a cualquier hora y para quienes dependemos de los productos normados fundamentalmente, es difícil vivir así”.

William Stull, trabajador de 54 años de edad también se muestra de acuerdo con la resolución 58 del MINCIN; no obstante, considera que la protección al consumidor debe incluir la rebaja de los altísimos precios de los llamados agromercados de oferta y demanda.

En la llamada “boutique” de Santos Suárez, por ejemplo, aquellas personas que solo reciban 200 pesos de pensión ni siquiera pueden soñar con comprar una libra de frijoles, con los ingredientes que deben llevar, pues no les alcanza el dinero, dice Stull.

Además, no siempre los productos responden a la relación calidad- precio, y lo más triste es que prefieren botar a la basura las mercancías podridas antes que rebajarlas. ¿Es eso correcto?, se pregunta el entrevistado.

Pedro Alfonso González, pensionado del  Ministerio del Interior (MININT), considera que la resolución sobre la protección al consumidor recoge todos los aspectos necesarios, pero, ahora hace falta cumplirla, que no se convierta en una campaña temporal”.

“Necesitamos, afirma, la rebaja de los productos de los agros- muchos muy caros-, revisar con mirada crítica el problema de los pesajes porque se violan las normas. En la bodega y la carnicería no le dan al consumidor lo que le corresponde, y la inspección estatal no siempre cumple el rol para el que fue creada, de lo contrario ¿habría tanta impunidad?”.

La Resolución 54/18, publicada desde el cuatro de mayo en la Gaceta Oficial de la República, entrará en vigor en los primeros días de junio, y desde ya, a partir de otros mecanismos legales en vigencia, ha comenzado la batalla por el orden.

En la calle, en centros laborales, en colas y especialmente en unidades del comercio, la gastronomía y los servicios de La Habana,  la población agradece, apoya las medidas y tiene fe en que la normativa llegó para quedarse. (ACN).


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