3
Publicado el 18 Mayo, 2018 por Redacción Digital en Nacionales
 
 

EDITORIAL

Proteger, de verdad

Protección al consumidor/ Fopto: radiobanes

(Foto: radiobanes)

El gobierno ha tomado una decisión loable: sacudir la mata donde retoña y florece el problema de la protección o, mejor dicho, de la desprotección al consumidor, que hoy se extiende hasta límites casi intolerables y tiene el efecto de un mal crónico, de una dolorosa artritis que angustia a nuestro cuerpo social.

Sí, angustia, agobia, abruma… según prueban las quejas en cartas, llamadas telefónicas y mensajes de correo electrónico recibidos a diario por las secciones de atención al público en medios de comunicación nacionales y locales; las reclamaciones directas en establecimientos comerciales y de servicios, y en sus instancias superiores, e infinidad de protestas que se quedan en el exabrupto, la imprecación, sin llegar a ningún lugar porque los afectados no siempre confían en estructuras administrativas, ni funcionarios responsables de protegerlos ante el maltrato, la estafa o el robo sin disimulo.

revisar y reforzar, por todas las vías posibles, la protección al consumidor, con el fundamento lógico de que no hay que esperar a la aprobación de la política y la ley previstas en la materia, para buscar una mejoría

Un grupo de trabajo recién creado, que preside el Ministerio de Comercio Interior (Mincin) e integran igualmente sus pares de Agricultura, Turismo, Comunicaciones y Cultura, así como la corporación Cimex y la Cadena de Tiendas Caribe (antes TRD), entre otros, tiene la misión de revisar y reforzar, por todas las vías posibles, esa protección al consumidor, con el fundamento lógico de que no hay que esperar a la aprobación de la política y la ley previstas en la materia, para buscar una mejoría.

Tanto esa decisión, de constituir tal grupo, como la de más alcance, de adoptar una política y una norma jurídica superior, tienen respaldo en el lineamiento 264 de la Política Económica y Social, que plantea: “Perfeccionar la protección al consumidor adoptando medidas que coadyuven a asegurar sus derechos por quienes producen, comercializan y prestan servicios en general.”

Con ese objetivo, el Mincin acaba de aprobar una Resolución, la número 54/2018, que establece las “Indicaciones para la organización y ejecución de la protección al consumidor en el sistema de comercio interno”. Esta deroga una circular del propio organismo, de enero de 2001, que fijaba las “orientaciones” sobre el tema, solo en el sistema de ese ministerio. Así, el nuevo instrumento legal es más abarcador, más preciso.

“La 54”, como empieza a ser conocida, incluye los principios de la protección a los consumidores; los derechos y deberes de estos; las obligaciones generales y específicas de los proveedores de productos y servicios (estatales y no estatales; personas jurídicas y naturales), así como las instancias ante las que se puede presentar quejas y reclamaciones.

ni la nueva norma, ni lo dispuesto en otras anteriores, como el Código Penal, respecto a las violaciones de los derechos de los consumidores, resolverán per se los muchos problemas que existen en relación con la materia

También plantea, en una de sus partes, que “los órganos, organismos de la administración central del Estado, entidades y personas naturales proveedoras de productos y servicios del comercio, relacionadas con la venta de mercancías, gastronomía, servicios técnicos, personales y alojamiento, están en la obligación de controlar y hacer cumplir, según corresponda, lo que se dispone en la presente Resolución”.

“Están en la obligación de controlar y hacer cumplir, según corresponda”, vale repetir y enfatizar, porque no es obligación de una parte aislada, sino de varias, muchas, que tienen que reglamentar, orientar, controlar, fiscalizar y tomar medidas tanto para prevenir como para actuar contra los infractores, incluyendo denunciarlos ante las autoridades competentes y que se decida si se les somete a procesos penales, cuando haya delito o actos de corrupción, como los ha habido en este ámbito.

Por supuesto que ni la nueva norma, ni lo dispuesto en otras anteriores, como el Código Penal, respecto a las violaciones de los derechos de los consumidores, resolverán per se los muchos problemas que existen en relación con la materia. Hacen falta el control y el cumplimiento antes señalados, de manera constante, sostenida y sin largos paréntesis, sin retrocesos. Se requieren estudio y conocimiento de ese y de los demás instrumentos jurídicos pertinentes. Y mucha exigencia, desde el establecimiento comercial hasta el máximo nivel. Y severidad.

La pelea es dura, pero hay que echarla, vencer el escepticismo, no rendirse

Hace falta renovar, restablecer la confianza de las personas en que leyes y responsables de velar por su aplicación los respaldarán y les darán la respuesta debida, en los plazos razonablemente prescritos, cada vez que presenten quejas o reclamaciones con el debido fundamento. Y asimismo que los consumidores se informen bien y, cuando proceda, exijan adecuadamente sus derechos.

La pelea es dura, pero hay que echarla, vencer el escepticismo, no rendirse.


Redacción Digital

 
Redacción Digital