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Publicado el 25 Junio, 2018 por ACN en Nacionales
 
 

¿Y al consumidor se protege?

Protección al consumidor/ Caricatura Granma

(Granma)

Israel Hernández Álvarez

La interrogante de aquella mujer en la cola de una placita de productos agropecuarios salió de sus labios casi como una bofetada en pleno rostro: ¿Y al consumidor se protege?

Fue en uno de estos calurosos días de junio cuando en ese establecimiento, al igual que en disímiles lugares, el comentario surgió espontáneo, a la sazón de la novedosa Resolución número 54 del 2018, del Ministerio de Comercio Interior, emitida el pasado cuatro se mayo y que regula la protección al consumidor en esa rama.

Un anciano manifestó que donde único se respetaba algo lo normado sobre el trato al cliente era en las llamadas shopping, pero la misma mujer agregó que ni en las tiendas recaudadoras de divisas se veneraba a la población.

Otras frases similares acompañaban la interesante conversación que estimuló la indagación periodística sobre el asunto tan en boga por estos días.

Kenier Aguiar Ramos, director de la División de la Cadena de Tiendas Caribe en la provincia de Sancti Spíritus, nos recibió atentamente en su oficina, sin dejar de advertir que para hacer cualquier trabajo había que solicitar permiso a la dirección nacional de la empresa.

Afortunadamente la controvertida autorización, que diverge de las orientaciones del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba para incrementar la eficacia informativa en los medios de comunicación masiva del país, llegó a los cinco días de la mencionada petición.

Nosotros, argumentó Aguiar Ramos, hemos estado inmersos en un proceso de información y análisis con los más de 790 trabajadores con que contamos sobre la Resolución 54, la que en esencia se corresponde con nuestro Manual de Contacto, en el cual se plasma la conducta a tener con los clientes.

El documento establece las relaciones que deben tenerse con los consumidores, inclusive muestra frases de cortesía y amabilidad, tales como: Me permite, por favor; me acompaña, por favor, al probador, o me acompaña, si es tan amable.

¿Pero realmente siempre la actitud es esa? Nércida Jiménez Guzmán, trabajadora bancaria, sostuvo que hay tiendas en las que da gusto tratar con los empleados, y puso el ejemplo de la espirituana Colonia Española.

Allí, manifestó ella, los trabajadores te atienden con decencia, pero hay otros establecimientos en los que ni te miran a la cara y hasta te maltratan; a veces se molestan cuando se realizan varias interrogantes para conocer sobre un producto u otra cosa.

Esa gente no debía trabajar en estos centros porque no tienen madera para ello; sería mejor que buscaran otros empleos, acotó Jiménez Guzmán.

Ariel Ramírez Bello, quien recibe a los visitantes a la entrada a la Colonia Española, sentenció que la protección al consumidor empieza en ese puesto de trabajo y tiene la máxima de “tratar a los demás como queremos que nos traten en cualquier lugar”.

Es importante que cada directivo y trabajador de la actividad comercial interiorice la Resolución 54, NO para decirla de memoria, sino para llevarla a vías de hecho a fin de que las técnicas, habilidades y buena disposición de los empleados satisfagan a los clientes y contribuyan a acentuar su bienestar mientras permanecen en esos establecimientos.

Los encargados de servir al público, deben hacerlo sin favoritismos, con honestidad, respeto y buen trato; solo así los muchos no sufrirán a causa de los pocos que aún mantienen conductas inadecuadas y totalmente distantes de los valores humanos que tanto se pregonan en la sociedad cubana. (ACN)


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