0
Publicado el 26 Julio, 2018 por Delia Reyes Garcia en Nacionales
 
 

26 DE JULIO

Cuando un pueblo abraza su historia

En sentida velada político-cultural, los santiagueros rindieron tributo a los héroes de la patria. Raúl y Díaz-Canel presidieron el acto
Cuando un pueblo abraza su historia.

Un amanecer abrazados al recuerdo de los héroes.

Por DELIA REYES GARCÍA

Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

Por primera vez en las celebraciones por el Día de la Rebeldía Nacional, el acto comienza a la misma hora en que aquellos jóvenes asaltaron el cuartel militar Guillermón Moncada en Santiago de Cuba. Una hermosa gala cultural amenizó el encuentro de los santiagueros con su historia

Presidieron el acto, el General de ejército Raúl Castro Ruz, primer secretario del Partido Comunista de Cuba; Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de los consejos de Estado y de Ministros; José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del PCC; miembros del Buró Politico, junto a Lázaro Expósito Canto, primer secretario del Partido y Beatriz Johnson Urrutia; así como dirigentes de organizaciones políticas y de masas, e invitados nacionales y extranjeros.

El pionero Vladimir Céspedes Perdomo declamó Ya estamos en Combate, de Raúl Gómez García, donde recordó aquellas encendidas estrofas del poeta: si no se tienen armas, se lucha con las manos…

La pionera Laikén Rodríguez Hernández, intervino para agradecer a los combatientes que asaltaron el cielo, y están presentes en esta fecha patria. La profesora Arianni Rodríguez González, de la Universidad de Oriente, intervino para asegurar que muchos son los compromisos de la juventud, que porta un chaleco moral que jamás podrá ser atravesado. “Reafirmamos nuestro compromiso con la historia y no dejaremos morir los ideales de Martí”, dijo.

Por su parte, Fátima Paterson y  Dayron Chang elevaron voces para recordar que el pueblo da un golpe en la tierra y la tierra contesta futuro.

El primer secretario del Partido en la provincia, Lázaro Expósito recordó que en Santiago de Cuba nació la patria, y el liderazgo de Fidel. El Moncada despertó conciencias y al pueblo cubano. El orador se refirió al impacto del movimiento Santiago arde, gracias al cual se extienden los servicios a la población hasta los lugares más apartados. Para el pueblo cubano la suerte está echada, ni yanquis, ni bloqueo, ni huracanes, nos vencerán, acentuó.

Las palabras centrales fueron pronunciadas por el general de ejército Raúl Castro Ruz, quien recordó que somos un país libre y soberano, con una revolución socialista en el poder. Enfatizó que no solo por su historia celebramos este 65 aniversario en la provincia santiaguera, sino también por los resultados alcanzados en beneficio del pueblo. Raúl destacó la certera conducción del primer secretario en la provincia y de la presidenta del Gobierno. Es palpable el entusiasmo de los santiagueros, refirió, pero resta mucho por hacer. Y exhortó a que sean dignos custodios de los restos de los héroes de la patria que descansan en Santa Ifigenia.

Raúl se refirió al proyecto de Constitución, que será debatido con la población, y evaluó que se trata del documento político y jurídico más importante de cualquier país. La actual constitución aprobada hace 40 años, en otro escenario, requiere su actualización. Dentro de poco, indicó, se iniciará un trascendental ejercicio democrático, y cada ciudadano debe comprender el alcance de los cambios que vamos a introducir. En cuanto a la economía, como expresara el presidente en la AN del PP, se mantiene una tensa situación en las finanzas, se reforzó el bloqueo norteamericano que impactaron las transacciones financieras. No obstante se alcanzó un discreto crecimiento del PIB. La más rápida y fuente de riquezas es el ahorro, y debe dejar de ser una simple consigna.

Cuando un pueblo abraza su historia.

Una emotiva jornada político-cultural.

En cuanto al contexto internacional, Raúl recordó como 60 millones de personas salieron de la pobreza en Bolivia, Venezuela y Nicaragua: más de 2 millones de pacientes extranjeros recobraron la visión, entre otros logros alcanzados por los gobiernos revolucionarios. Se constituyó la Celac, y la Unasur, donde se unieron varios países. Se avanzó en la unidad regional en los últimos tiempos. Ante lo alcanzado, esta coyuntura no resultaba del agrado de Washington, y comenzaron a orquestar varios golpes contra las fuerzas progresistas.

Como era de esperar, no se vaciló en desmontar la política social y se criminalizó a las fuerzas de izquierda. Raúl enfatizó que no hace mucho, el gobierno norteamericano declaró en total desfachatez una vez más la doctrina Monroe, y uno de sus propósitos es revertir los avances conquistados en la integración y en el ejercicio de la autonomía de los pueblos latinoamericanos. Raúl denunció la política agresiva de los Estados Unidos, e insistió en la necesidad de mantener la unidad de las fuerzas progresistas.

Aprovechó la ocasión para reiterar la solidaridad con Venezuela, Nicaragua y reclamar la libertad de Lula y su derecho a ser candidato presidencial del Partido de los Trabajadores.

Sobre las relaciones con los Estados Unidos, Raúl, rememoró aspectos del restablecimiento, pero insistió en la forma en que se ha degradado esos vínculos. Raúl denunció la burda política de los Estados Unidos en sus relaciones con Cuba. No es nada casual, indicó, que en el proyecto de nuestra constitución se reafirma que la defensa de la patria es lo más grande. Somos un pueblo pacífico y amistoso, pero tenemos que derramar ríos de sudor preparándonos en la defensa. Hay apuro por destruir el ejemplo de Cuba. No será la primera ni la última vez que enfrentemos desafíos, así es desde hace 60 años. Y debemos estar claros de que se estrecha el cerco, indicó.

Desde el 26 de julio de 1953 los revolucionarios nos hemos formado en un incesante batallar. Cuando fracasó la acción de tomar el cielo por salto para no dejar morir al maestro en el ano de su centenario, el Moncada nos mostró el valor de una doctrina, la fuerza de las ideas, y la lección de la perseverancia.

Hemos tenido que enfrentar ataques, acciones terroristas, invasiones, agresiones de todo tipo. Luego de la desaparición de la URSS, los cubanos pusimos a prueba nuestra inquebrantable voluntad de resistencia y ello fue posible gracias al inigualable pueblo y a la unidad forjada por Fidel.

Hoy podemos afirmar que por difíciles que sean las circunstancias y grandes los desafíos, nuestro pueblo defenderá su revolución. Y nos volveremos a encontrar en Santiago para celebrar el Triunfo de la Revolución.

El hermoso amanecer santiaguero arrancó palabras de emoción al líder revolucionario.


Delia Reyes Garcia

 
Delia Reyes Garcia