0
Publicado el 23 Julio, 2018 por ACN en Nacionales
 
 

Protección a la familia que disfruta el verano

La otra cara del respeto

Al restaurante El Marino, en Pinar del Río, especializado en mariscos y pescados, se le reconoce por por la calidad de los servicios y la atención esmerada en las diferentes áreas que componen el recinto/ Foto: guerrillero.cu)

Al restaurante El Marino, en Pinar del Río, especializado en mariscos y pescados, se le reconoce por por la calidad de los servicios y la atención esmerada en las diferentes áreas que componen el recinto/ Foto: guerrillero.cu)

Por Evelyn Corbillón Díaz

Servicio Especial de la ACN

Mucho se ha hablado en estos días- y se ha criticado- de la protección al consumidor-, a propósito de la entrada en vigor el pasado mes de la Resolución 54/18 del Ministerio de Comercio Interior, la cual igualmente aspira a crear una cultura en la población, para que sea capaz de exigir por el cumplimiento de sus derechos y denunciar las irregularidades.

Recibir productos y servicios que cumplan con los requisitos de calidad, comprobar su peso, la colocación de los precios en lugares visibles, disponer de vías y mecanismos para tramitar cualquier insatisfacción, un trato amable y transparente,…, integran la larga lista de derechos de los consumidores, refrendados en el documento.

Imprescindibles si de la conformidad de clientes y consumidores hablamos, sobre todo en sitios en los que en ocasiones no es habitual el cumplimiento estricto de normas de comportamiento frente a quienes constituyen la razón de ser de cada establecimiento.

Pero más allá de tales derechos, y como obligación suprema para todo servicio, se encuentra el respeto a los horarios de apertura y cierre de los centros dedicados a cualquier prestación; un requisito indispensable que por obvio, no pocas veces pasa desapercibido a los muchos ojos “reclamantes” del pueblo.

Luces

Pinar del Río goza de buenos ejemplos, fundamentalmente en la gastronomía, una garantía si se tiene en cuenta el periodo estival en que la familia se reúne y visita los diferentes espacios a su disposición.

Guillermo Cabrera es un pinareño que cada domingo acude al restaurante El Marino en busca de ofertas a base de mariscos, sobre todo, por la calidad de los servicios y la atención esmerada en las diferentes áreas que componen el recinto.

En declaraciones a la ACN, aseguró que se trata de uno de sus sitios preferidos en la urbe cabecera, pues desde la llegada al centro se vislumbra el amor por parte de la administración y sus 38 trabajadores, quienes “son muy rigurosos en materia de horario de apertura y cierre, para evitar molestias a los que optan por este lugar”.

De 12 del día a 2 y 40 de la tarde es el tiempo destinado al almuerzo, y la comida se extiende de seis de la tarde a 10 y 20 de la noche; no obstante, alargamos muchas veces el cierre debido a la gran afluencia de clientes, especialmente en los meses de verano, precisó Yunior Ledesma Cruz, su administrador.

A un ambiente placentero, con decoración alegórica al mundo del mar, se suma la conciencia de un colectivo que ha sabido mantenerse durante varios años en la preferencia de los vueltabajeros, más allá de las opciones de pescados, camarones y langosta; o pollo y cerdo para quienes no gustan de los mariscos.

El restaurante pinañero Las Vegas recibió la distinción como Unidad Model/ Fotp: guerrillero.cu

El restaurante pinañero Las Vegas recibió la distinción como Unidad Modelo/ Foto: guerrillero.cu

Similar ocurre en el restaurante Las Vegas, enclavado en una de las céntricas arterias de la ciudad vueltabajera, el cual desde su remozamiento hace más de tres años, brinda servicio a la carta de un menú concebido con carne de cerdo, esencialmente, aunque en ocasiones han incorporado pollo ahumado.

Claudia María González, de 23 años, lo visita en ocasiones especiales, como es el caso de su graduación universitaria, hace unos días, y aseguró que la motivan a regresar siempre los precios módicos, entorno agradable y exquisitez de sus propuestas.

A pesar de ser un inmueble pequeño, con capacidad para 32 personas en nueve mesas, se mantiene abierto al público de 11 y 30 de la mañana a 10 y 30 de la noche, de manera ininterrumpida y sin violar el horario establecido.

Yadamis Rabago Cruz, su administradora, explicó que cuentan con 23 trabajadores, el 80 por ciento de los cuales son jóvenes, incluso, dos aún están en adiestramiento.

Con todos ellos se reúnen cada día en una especie de conversatorio matutino de cara a llamarles la atención sobre el respeto a los clientes y su satisfacción, para que regresen al establecimiento.

Es importante darles respuesta a los que se muestren inconformes con determinado servicio, y solo nos pudiéramos retrasar en la apertura del local en caso de problemas objetivos como la escasez de agua, apuntó.

Si de puntualidad se trata…

Muchos son los mecanismos en el occidental territorio para hacer cumplir lo referente a los horarios de apertura y cierre de los centros, como es el sistema de control implementado por el Grupo Empresarial de Comercio, auxiliado por inspectores, auditores y especialistas.

Alexander Carrillo Salazar, especialista principal de Gastronomía de esa entidad, expuso que se retroalimentan de las inquietudes e insatisfacciones llegadas a las oficinas de atención a la población o al puesto de mando, lo cual les permite accionar con celeridad.

Que todos los administrativos estén conscientes de que el irrespeto a los horarios constituye una de las violaciones más graves del sistema, es nuestra prioridad y para velar por ello disponemos de una estructura a nivel provincial; sin embargo, las quejas recibidas no están vinculadas a horarios, sino a la calidad, añadió.

Las empresas son las responsables directas de que se lleve a efecto lo establecido, cual garantía de la confiabilidad de la población y el cumplimiento por parte de los colectivos.

Agregó que se deben asegurar las condiciones en las unidades antes de abrir sus puertas a los clientes, para comenzar los servicios como tiene concebido cada centro.

Enfatizó, además, en que siempre que existen irregularidades de ese tipo no es únicamente responsabilidad de los trabajadores, pues está involucrada la administración, de ahí la adopción de medidas disciplinarias a todos los niveles, en caso de violaciones.

Pero desde la formación en la academia insisten en el respeto a los clientes y en un trabajo educativo que facilite la prevención de esos hechos, remarcó Carrillo Salazar.

Muchos centros de la gastronomía han ganado prestigio en la provincia, gracias en buena medida al acatamiento de sus normas de atención al consumidor, y solo tienen como excusa para el retraso en el comienzo de sus prestaciones, razones objetivas de peso que atenten contra el buen desempeño de su objeto social.

Vueltabajo cuenta con unas 270 unidades, distribuidas en 27 cafeterías, 71 restaurantes, 20 centros de elaboración, 12 bares, 14 centros nocturnos, 25 áreas de festejos y círculos sociales, y 60 unidades de alojamiento, entre otras.

Corresponde a cada administración cuidar por la complacencia de la población, que empieza con la obediencia de los horarios.


ACN

 
ACN