1
Publicado el 15 Agosto, 2018 por Redacción Digital en Nacionales
 
 

EDITORIAL: Se constituye el futuro

 

El pueblo debate/cubahora

(Imagen ilustrativa de Cubahora)

Luego de ser aprobado por los más de 600 diputados durante el primer período ordinario de sesiones de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el proyecto de la nueva Constitución de la República de Cuba ya es sometido a la imprescindible consulta popular.

El debate trasciende como un ejercicio de participación directa del pueblo, y otro acto de reafirmación de nuestra democracia. De tal modo millones de cubanas y cubanos tienen la oportunidad de contribuir a alcanzar una constitución que refleje el hoy y el futuro de la patria, tal como expresó en la clausura de la Asamblea Nacional, Miguel Díaz-Canel, presidente de los consejos de Estado y de Ministros.

Estudiar con profundidad y conciencia la letra de la proyecto  representa el primer gran paso para el análisis. Solo así se tendrán mayores y precisos argumentos para pronunciarse a favor o en contra de los artículos, y ofrecer puntos de vista o sugerencias sobre aspectos específicos. Todas las personas deben tener la confianza de que sus criterios serán tenidos en cuenta.

Unas 15 000 personas, organizadas en dúos, llegan a los barrios para recoger ese sentir individual en más de 135 000 reuniones que iniciaron el 13 de agosto –en simbólico tributo a Fidel, líder histórico de la Revolución, en el día de su natalicio– y se extenderán hasta el 15 de noviembre.

Todo el mundo cuenta en el proceso de diseño del documento fundacional de la nación. Cada cual podrá corregirlo o enriquecerlo al aportar libremente sus opiniones. Aunque las palabras suelen llevar más luz en tanto provengan de la reflexión inteligente, juiciosa, educada y respetuosa del criterio ajeno. La movilización y asistencia a estos encuentros da la posibilidad de participar, de opinar, y mejorar el documento. La patria vuelve a reclamar el compromiso de sus hijos y alcanzar el consenso aun entre las discrepancias.

Que el citado material haya llegado en forma de tabloide a manos de la población se debe, en buena medida, al colosal esfuerzo de los colectivos de la Empresa de Artes Gráficas Federico Engels y de la Empresa General de Correos de Cuba. Dichas entidades, en ese orden, asumieron el reto de imprimir y distribuir un millón de ejemplares del importante proyecto, que fuera elaborado por la comisión de 33 parlamentarios presidida por el primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, general de ejército Raúl Castro Ruz.

El nuevo texto preserva, como pilar inquebrantable, la irrevocabilidad de nuestro sistema socialista. Defiende la equidad, la justicia social y se alza contra todo tipo de discriminación y reafirma al Partido Comunista de Cuba como la fuerza dirigente de la sociedad y del Estado. Se trata de un documento revolucionario, de vanguardia, en el que prevalecen los derechos humanos, los deberes ciudadanos, las garantías jurídicas y los fundamentos político-ideológicos. En su contenido responde a la necesidad de dotar al país de una constitución moderna y a la altura del momento histórico, signado por la `pccactualización del modelo socio-económico.

En el acto central por el aniversario 65 de la gesta del Moncada, el general de ejército Raúl Castro Ruz advirtió que el éxito de la consulta dependerá de la participación activa de todos los cubanos, incluidos los que estén allende los mares. En su discurso recordó que la llamada Ley de leyes vigente fue aprobada hace 42 años, en contextos nacional e internacional muy diferentes, de ahí que se requiera modificarla. En tal sentido, Raúl instó a que cada ciudadano comprenda el valor de realizar análisis y debates profundos del proyecto constitucional.

El apoyo a este documento significa impulsar el perfeccionamiento del socialismo, de cara a un futuro de humanismo y prosperidad. La Constitución de un país es la voz de todo el pueblo. Tras culminar la discusión popular, el proyecto enriquecido con los aportes de la ciudadanía volverá a la Asamblea Nacional y posteriormente podrá ser sometido a un referendo que abra paso a una nueva Carta Magna, genuinamente cubana.


Redacción Digital

 
Redacción Digital