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Publicado el 4 Agosto, 2018 por ACN en Nacionales
 
 

El Valle de los Ingenios y la aventura de conocer su historia

Los turistas nacionales y foráneos durante esta etapa estival se deleitan con el paisaje y con ese patrimonio que renace, poco a poco, desde el 2008, sitio donde hay un constante quehacer de varias instituciones con el acompañamiento de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Trinidad y el Valle de los Ingenios
El Valle de los Ingenios y la aventura de conocer su historia.

La familia cubana puede disfrutar en el Valle, no solo de su hermosura, sino también conocer de primera mano, las leyendas que atesora este monumento de la industria azucarera cubana y, de esta forma, ayudar a preservar sus valores. (Foto: Escambray.cu).

Por TANIA RENDÓN PORTELLES

El ambicioso proyecto destinado a salvaguardar del paso de los años a las casas-haciendas del Valle de los Ingenios, sitio declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad y ubicado en la provincia de Sancti Spíritus, continúa en el empeño de una decena de entidades.

En tanto, sinnúmeros de visitantes llegan hasta Trinidad para apreciar este tesoro de la evolución de la agroindustria azucarera cubana en el siglo XIX, y a aprovechar sus diversas ofertas, pues ya las casas haciendas Guachinango y Buena Vista, dos de las más afamadas del lugar, se integran a la amplia red de espacios de la Empresa Extrahotelera Palmares.

Respetando siempre la cultura original del sitio y el entorno, Guachinango, único exponente del Valle dedicado a la crianza de ganado, luce una cubierta nueva; a la vez que se ha trabajado en la cocina, en el restaurante y en el resane de las paredes, labores difíciles pues allí se preservan pinturas murales y otros elementos originales.

Los turistas nacionales y foráneos durante esta etapa estival se deleitan con el paisaje y con ese patrimonio que renace, poco a poco, desde el 2008, sitio donde hay un constante quehacer de varias instituciones con el acompañamiento de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Trinidad y el Valle de los Ingenios.

Es así que con el fin de rescatar los valores paisajísticos, culturales e históricos, Buena Vista –considerada un importante testimonio del patrimonio arquitectónico industrial de la región y una mansión atípica de influencia neoclásica en medio de un paraje tropical– recibe el “retoque” de la mano del hombre para preservarla.

Mientras, Guáimaro –más alto productor mundial de azúcar en 1827– se remozó hace pocos años, aunque se labora en el entorno; en tanto, la casona El Abanico, reconocida por la singular arquitectura de influencia alemana y su ubicación, está entre los futuros proyectos.

Es así que la familia cubana encuentra en el Valle la oportunidad de disfrutar no solo de su hermosura, sino de conocer de primera mano, gracias a los viajes por los senderos, las leyendas que atesora este monumento de la industria azucarera cubana y, de esta forma, ayudar a preservar sus valores.

Por ejemplo, la casa-hacienda Manaca Iznaga se explota desde hace décadas en el poblado trinitario de igual nombre, donde se alza la famosa torre-campanario, de 43,5 metros de altura, asociada a leyendas que hablan de obras nacidas de las rivalidades entre dos hermanos.

Por ello, mientras en el Valle de los Ingenios se trabaja en varias haciendas, y en San Isidro de los Destiladeros también, pues allí se desenterró hace algún tiempo lo que fue el primer ingenio azucarero del lugar, éste continúa recibiendo las miradas de cubanos y foráneos.

Asimismo, en San Isidro, donde se introdujo por primera vez el vapor en la producción de azúcar, aprovechando el bagazo, lo cual se conoce como el tren jamaiquino, sigue en la preferencia de estos recorridos.

Y es que historia, cultura y tradición se dan la mano cuando habitantes de otras provincias y de otros lares llegan hasta el Valle para conocer este paisaje, que conserva más de 70 sitios arqueológicos industriales y donde el visitante puede apreciar las casas barracones de esclavos, exponentes únicos de América Latina y que devienen pieza clave para comprender la plantación esclavista azucarera. (ACN).


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