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Publicado el 1 Agosto, 2018 por Igor Guilarte Fong en Nacionales
 
 

DECORARTE

Impresión de calidad

Dedicada al diseño gráfico y la decoración de espacios, una cooperativa no agropecuaria en Varadero muestra un crecimiento sostenido, fruto de su calidad y multifuncionalidad
Impresión de calidad.

La marca Gabi & Sofi incluye accesorios, ropas y mobiliario multifuncional, todo para niños.

Por IGOR GUILARTE FONG

Fotos: MARTHA VECINO ULLOA

Luego de ejercer durante 20 años su carrera artística, el fotógrafo y diseñador Ariel Balmaseda creyó un tanto convulso el día que le propusieron fundar una cooperativa no agropecuaria. No obstante, asumió el reto y bajo su liderazgo, en septiembre de 2013, nació Decorarte, una de las primeras dentro del grupo original de 228 cooperativas no agropecuarias aprobadas en el país.

A partir de ahí volcó su vasta experiencia como artista. Actualmente, con 45 socios, entre ellos muchos jóvenes y mujeres, es la única cooperativa, de las existentes en Cuba, que se dedica a las impresiones gráficas, al diseño para la decoración, el interiorismo y el paisajismo. Siete premios en ferias internacionales celebradas en el país, celosamente guardados en las vitrinas de la presidencia, dan una idea del éxito de la entidad, aunque no por ello –piensa su presidente– han llegado al final de su camino.

“Esta es una empresa en desarrollo. A pesar de los logros la cooperativa está empezando ahora. El primer año cerramos con 10 millones de pesos en moneda nacional, el segundo con 29 millones y el tercero con 43 millones. Aquí tenemos el principio de que se progresa en la medida en que crece el impacto social. Por eso, a la par del crecimiento económico desplegamos diversos programas de repercusión en la comunidad, como la remodelación de baños públicos, la restauración patrimonial y la reanimación de señales viales de Varadero.

“Este cuarto año, 2017, bajamos a 40 millones de pesos, porque tuvimos que afrontar la falta de financiamiento que afecta al país y la pérdida de algunos de los proveedores nacionales más importantes, como Thaba, del que adquiríamos casi el 60 por ciento de nuestros productos”.

En esas circunstancias entendieron que debían apelar a su capacidad creativa y explotar sus propias posibilidades. Surgieron así las nuevas líneas de diseño y manufacturas que hoy son productos estrellas. “Es decir, ese período de crisis sirvió para redimensionarnos, crecer y afianzarnos en el mercado”, opina Balmaseda.

      Potencial desaprovechado

La moderna tecnología complementada con la entrega del colectivo laboral es la clave del éxito.

Decorarte emergió como la única entidad no estatal en la península de Hicacos, abierta a laborar con cualquier persona natural o jurídica. “Originalmente se diseñó para el mercado turístico, pero prácticamente no tenemos interacción con ese sector aun estando aquí en Varadero”, lamenta el empresario.

“El turismo local tiene la voluntad de negociar con nuestra cooperativa, pero el procedimiento establecido para que un hotel firme contrato con una forma de gestión no estatal es tan engorroso que terminan concretándolo con empresas del Estado o importando los mismos productos que hoy podemos producir aquí. Claro que esto constituye una gran traba.

“Podríamos sustituir buena cantidad de importaciones. Por ejemplo, para ejecutar su proyecto de señaléticas un hotel debía pagar 75 000 dólares a una empresa extranjera. Con nosotros la cuenta le salía en 62 000 cuc y todo entregado en 30 días. Al final fue tan complicado el proceso que no pudimos firmar el contrato, y al cabo de tres meses tuvieron que asumir la oferta extranjera”.

Eso, afirma el directivo, pasa con regularidad. Pocos se imaginan y otros se sorprenden al saber que, pese a que muy cerca de tantos hoteles existe una entidad capaz de satisfacer muchas de sus necesidades en cuanto a gráfica, diseño y decoración, y haya que buscar soluciones en el exterior.

“La magia de Decorarte se debe a los conocimientos aplicados sobre diseño, a la calidad de la tecnología que hemos conseguido y a la concepción de articular esos equipos en una secuencia productiva. Todo gira en torno a la materialización del producto. Contamos con un equipo muy profesional, integrado por arquitectos, diseñadores, artistas, pintores, fotógrafos, carpinteros, ingenieros, informáticos. Hay un equipo creativo muy grande. Nos nutrimos también de muchos colaboradores”, enfatiza Ariel.

         Fábrica de arte

A unos kilómetros de las oficinas, en el vecindario de Santa Marta, tiene Decorarte su corazón. Allí, en el interior de una inmensa nave, y en varias salas ubicadas a ambos lados de un largo corredor, gente ocupada alrededor de mesas o perfilando algún modelo denota el auténtico ritmo de la cooperativa.

“Tenemos el equipamiento necesario para producir gran cantidad. Es una tecnología moderna, rápida y eficiente. La calidad es elevada porque trabajamos con los estándares más altos y engranamos un equipo con otro en el proceso productivo”, comenta Leander López, jefe del taller de gráfica.

Impresión de calidad.

Según nos informan, esperan multiplicar propuestas como la zoo-tienda del Zoológico Nacional, que abre sus puertas de miércoles a domingo, a partir de las 10 de la mañana. (Foto: IGF).

“Aquí se imprimen y montan imágenes de pequeño y gran formato en los diferentes materiales que la gráfica asimila. Tenemos equipos para imprimir y cortar sobre papel, vinilo, lona, lienzos; también se imprime sobre soportes rígidos, al personalizar diferentes objetos según intereses de los clientes”, detalla el ingeniero informático de profesión.

Guiados por el joven, en recorrido por el taller, los reporteros de BOHEMIA pudimos apreciar una máquina bordadora de 15 colores que realiza bordados de hasta 1.10 metros por 40 centímetros. Hay, además, una laminadora en seco con la que se montan las imágenes sobre soportes como acrílico y PVC.

En otro departamento, tres muchachas se hallan ocupadas en manualidades y planchado. “Esta es una técnica de personalización de manera permanente sobre textiles, dígase pulóvers, mochilas, portafolios”, aclaran.

“El equipo de corte grabado láser que estamos usando –agrega Leander– es de lo último a nivel mundial. Está dotado con lo máximo en potencia y tecnología y nos permite hacer prácticamente cualquier cosa, con una calidad muy alta. Puede trabajar con precisión sobre acrílico, madera, papel, telas, cerámica, cristales, metales; es decir, cualquier material que no sea a base de PVC. Es nuestro equipo mago”, concluye el jefe de taller.

Acerca del quehacer de los diseñadores, uno de los pilares de la cooperativa, indagamos con Geidi Novo Hernández, su jefa. “Hacemos diseños para decoración e interiorismo de todo tipo, de acuerdo con las solicitudes de los clientes. Y ahora estamos potenciando el diseño de juguetes didácticos para niños. Tenemos la intención de que no sea un mero juguete, que el niño utilizó y desechó, sino que le aporte un conocimiento para su vida futura, una habilidad en dependencia de la edad. Todo se basa en un profundo estudio previo”, expone.

Otros aventajados en esta materia son los jóvenes Víctor Manuel Molinet y Ariel Pérez de Medina, ambos de 21 años. Este último es autor de la animación digital que da vida a Gabi y Sofi, los protagonistas de la novedosa línea infantil lanzada por la cooperativa. “Diseñé ambos personajes basádome en niños reales, en sus fantasías, la manera de comportarse. Desde el punto de vista técnico ya los personajes han evolucionado y hemos ido enriqueciendo el universo que los rodea. Intentamos hacer una historia emocionante para otros niños”.

Todo para niños

Impresión de calidad.

Cada juguete trae una tarjeta donde se explica para qué edad sirve, cómo se usa y qué aporta al niño, subraya Ariel Balmaseda, presidente de la cooperativa.

La actual influencia de la tecnología ha cambiado en buena medida los modos del divertimento infantil, no solo en el mundo, sino también en Cuba. Esta perspectiva, unida a la visión maternal de “crear un mundo adaptado a la escala de los niños”, fue lo que condujo a la arquitecta Isabel Pupo, vicepresidenta de Decorarte, a la idea de lanzar la línea Gabi & Sofi.

“Es la primera marca integral infantil cubana. No tenemos referencia de otra similar”, interviene Balmaseda. “El objetivo es prender la llama de que en Cuba se puede elaborar el ciento por ciento de lo que un niño demanda para vivir, incluyendo juguetes, material escolar, ropa, zapatos, mobiliario”. A su juicio, hoy se importan millones de dólares en productos terminados para niños que la cooperativa pudiera hacer en el taller de Santa Marta. La demanda insatisfecha está latente, pero para llegar al mercado nacional necesitan de financiamiento.

“Le propusimos al Mincin comercializar nuestros productos Gabi & Sofi pero hasta el momento no hemos tenido respuesta. Entonces, el Mindus (Ministerio de Industrias) nos dio luz verde para comenzar a promoverlos por nuestra cuenta. Y así abrimos en septiembre pasado la primera tienda en Varadero. También, a partir de un proyecto montado con Citmatel, nos hemos propuesto comercializar vía Internet. Vamos a llevar el producto a la puerta del cliente.

“La tienda ubicada en nuestra sede es hasta el momento la única salida comercial de las producciones destinadas a los niños. Realmente está mal ubicada, en un tercer piso. No hemos logrado conseguir un local mejor y decidimos sacrificar un espacio en nuestras oficinas, de lo contrario no hubiéramos abierto. La tienda ha tenido buen impacto. Vendemos juguetes didácticos para diferentes edades, hechos de madera, acrílico, tela… para ordenar, armar, ensartar”, puntualiza.

“Las quejas de los clientes tienen que ver en su mayoría con el acceso a la tienda. Los juegos más vendidos son el Tangram, el de cruces y ceros, juegos de cartas, rompecabezas. Dicen que los productos tienen buena visualidad. Hay quien los encuentra caros y quien no, según el poder adquisitivo de cada cual”, refiere la dependiente Melissa Betancourt González. “Las ofertas han sido bien aceptadas. Nosotros siempre explicamos para qué sirve cada juguete. Los extranjeros son los que más compran”, argumenta su compañera de faenas, Suitenia Domínguez Gutiérrez.

“Hicimos un estudio de los precios en las tiendas recaudadoras de divisas y estamos en la media, teniendo en cuenta que en el mercado internacional este tipo de juguete es el triple de caro que el usual. Además de que los costos de producción nos obligan a mantenerlos así”, precisa Ariel.

Acerca del signo empleado como conjunción de ambos nombres (&), el artista plástico acota: “Hay a quien no le gusta mucho que la marca use un símbolo entendido como ‘extranjerizante’. Vale aclarar que en latín significa et, o sea, y. Para nosotros no viola ningún principio. Quisimos perfilar una imagen universal, capaz de pegar también en el cliente foráneo”.

Impresión de calidad.

El producto Decorarte contiene impresiones gráficas, artículos personalizados, obras decorativas para espacios interiores y exteriores.

El proyecto de Gabi & Sofi, que tuvo sus primeros pasos en la atención de la cooperativa a las casas de niños sin amparo familiar de Cárdenas y Matanzas, surgió para incentivar el rescate de valores. Se lanzó en julio de 2016 y agrupó a varios profesionales de diferentes ramas artísticas, vinculados al trabajo con la infancia.

“Gabi y Sofi son dos niños comunes y corrientes, que hacen maldades, que son inventores, pero también capaces de reconocer en la fauna autóctona, en la playa y el cielo, en los colores del Caribe, una realidad que defender y promover. Es una marca que quiere transmitir un concepto familiar, de amor por los símbolos nacionales, y en particular de Varadero, más allá de su ícono de destino turístico”, sostiene Rubén Darío Salazar, director del acreditado teatro Las Estaciones.

“De ahí nuestra relación, básicamente artística, con Decorarte. Es inevitable convivir con la cultura foránea que nos llega de todas partes. Si vas a las tiendas de juguetes se venden armas, muñecas rubias, ropa con elementos decorativos ajenos a nuestra realidad. Es una competencia fuerte, pero que hay que asumirla desde adentro, desde la defensa de un producto genuino”, asevera el dramaturgo con 30 años de carrera sobre las tablas.

Por eso, insiste Ariel Balmaseda, entre los juegos que busca rescatar esta empresa yumurina se priorizan los tradicionales. “Los juguetes se elaboran bajo normas nacionales e internacionales. Incluso contamos con la certificación de calidad ISO 9001. Y lo principal: responden a conceptos educativos de no violencia, el amor a la naturaleza; el respeto por los mayores, las buenas costumbres, la cultura. Estimulan el ejercicio físico y mental, opuesto a la enajenación a que incitan los celulares, tablets, computadoras y otros dispositivos digitales.

“Al presentar Gabi & Sofi, en 2016, obtuvimos sendos premios, uno como mejor stand modular en la Convención y Feria Internacional Cubaindustria, y otro en la Feria Internacional de la Moda con la colección ‘Colores de Varadero’, del diseñador escénico Senén Calero.

“En la próxima cita de dicha feria queremos lanzar dos nuevas marcas: una para jóvenes y adolescentes y otra para adultos mayores. Además, recientemente inauguramos una tienda en el Zoológico Nacional que constituye un gran paso para nosotros, y continuaremos trabajando en la apertura de algunas similares en la ciudad de Matanzas y en otros zoológicos”, anuncia el líder de Decorarte, la cooperativa que ha dado pruebas de eficiencia, fruto del arrojo de sus socios, calidad y multifuncionalidad.

Impresión de calidad.

Con el nombre de la tienda, los fundadores de Decorarte quisieron perfilar una imagen universal, capaz de pegar también en el cliente foráneo.


Igor Guilarte Fong

 
Igor Guilarte Fong