0
Publicado el 17 Noviembre, 2018 por Redacción Digital en Nacionales
 
 

Editorial. Abanderados de lo más justo

Los estudiantes de la enseñanza media en contra del bloqueo.

. (Foto: juventudrebelde.cu).

A lo largo de la historia, los estudiantes a menudo han sido los abanderados del cambio; las voces que con más pasión han defendido las ideas revolucionarias y las causas que otros han creído perdidas.

En octubre de 1939, miles de estudiantes se lanzaron a las calles de Praga, en la entonces

Checoslovaquia, para unirse a las manifestaciones de protesta contra la ocupación nazi. La resistencia de aquellos jóvenes ante la brutalidad de la respuesta aún sorprende al mundo.

Las residencias estudiantiles fueron cercadas, miles de sus ocupantes arrestados y nueve de ellos fusilados. Finalmente, el 17 de noviembre, los invasores cerraron todas las instituciones de educación superior y enviaron a más de 1 200 alumnos a un campo de concentración.

Para conmemorar el heroísmo y la nobleza que mostraron en aquellos momentos, el Consejo Estudiantil Internacional –actualmente Unión Internacional de Estudiantes (UIE)– declaró esta fecha como el Día Internacional de los Estudiantes.

Actualmente, la efeméride se celebra en más de 114 naciones, aunque en días diferentes, como una jornada de solidaridad por la libertad, el progreso social y la paz.

Algunos países, como Panamá, por ejemplo, dedican la jornada al empoderamiento de sus alumnos, quienes por un día revierten el orden tradicional y ocupan, supervisados, los puestos de profesores y directivos. En España, en los centros de enseñanza se realizan mesas de debate, asambleas de decisión, actos de concienciación social en las cuales se reivindica la figura del estudiante como miembro activo de la Comunidad Educativa.

Otras naciones, especialmente en América Latina, honran el valor y el sacrificio de aquellos que lucharon por una transformación social aun cuando el precio era su vida. En Colombia, el 8 y el 9 de junio se conmemora el asesinato de los estudiantes de la Universidad Nacional que protestaron contra la corrupción de los gobiernos de turno y demandaron garantías y libertades para la educación superior en aquel país.

Cuba también posee una rica tradición de rebeldía estudiantil desde tiempos de la colonia, cuando ocho estudiantes de Medicina fueron asesinados injustamente por lo que se consideró un gesto injurioso contra el Gobierno español.

La tradición continuó en la primera mitad del siglo XX, con masas de estudiantes que se opusieron a los gobiernos antipopulares y dictaduras de turno, y lucharon hasta establecer su Revolución. Los mártires de esos movimientos se convirtieron en símbolos de la nación y de sus más preciados valores. Mella, Echeverría, el joven Fidel Castro, entre muchos otros, han sido por décadas la guía moral de las nuevas generaciones.

La nación caribeña, miembro de la Unión Internacional de Estudiantes, generalmente celebra este día con fiestas en escuelas y conciertos en plazas y teatros. Desde hace algunos años, los festejos confluyen con el Festival Universitario del Libro y la Lectura, que durante cinco días hace honor a la cultura.

Cualquiera que sea la forma del homenaje, esta debe ser también una jornada de reflexión que honre ese legado de defensa de las causas justas, entre estas el derecho de todos a una educación gratuita y de calidad.

La juventud internacional se levanta hoy junto a los que defienden los derechos civiles de las minorías, la diversidad y la equidad social en un mundo plagado de extremismos, prejuicios y desigualdad; aboga por una convivencia pacífica y una mayor conciencia ambiental cuando el impacto devastador de las guerras y la contaminación consumen aceleradamente el planeta.

A lo largo de la historia, ya sea enfrentando dictaduras, en las protestas contra la guerra de Vietnam, que iniciaron un movimiento pacifista; durante el histórico Mayo francés, o el valiente asalto al Palacio Presidencial el 13 de marzo cubano, la vocación cívica ha caracterizado a los estudiantes y, sin duda, es ese el espíritu que siempre debe acompañar a quienes tienen el privilegio de la educación.


Redacción Digital

 
Redacción Digital