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Publicado el 16 Noviembre, 2018 por Redacción Digital en Nacionales
 
 

Editorial. Hacer una Habana maravillosa

Calle Obispo. Foto: Cubadebate

En cuenta regresiva, a la espera, espectadores o participantes, millones de cubanos, habaneros o no, aguardan el 16 de noviembre del venidero año, en el que se conmemorará el aniversario 500 de la fundación de la villa de San Cristóbal de La Habana. De esa ciudad que Alejo Carpentier incluyera entre lo “real-maravilloso” del Caribe, y que por su autenticidad atrae miradas desde todo el mundo. La que, sin distinción, ha acogido a todos y entregado mucho.

Con motivo del medio siglo de vida de la capital, un programa integral de recuperación se gestó desde el Gobierno de la provincia y la máxima dirección del país, en aras de sanar las heridas de esta urbe.

el llamado es a sumarnos al “500”, a participar, a contribuir desde cualquier parte, a hacer una ciudad más bella, ordenada, limpia y disciplinada, y fundamentalmente, a cuidar y preservar las obras logradas

El plan de recuperación pretende devolverle la luz y el ajetreo a edificaciones emblemáticas como la Terminal de Ferrocarriles, la de Cruceros y el Mercado Cuatro Caminos; reforzar la condición de epicentros culturales y recreativos de las arterias Malecón, Galiano, San Rafael, Línea y Paseo; rescatar bosques y castillos olvidados como el de Atarés, el Bosque Metropolitano y el Jardín Japonés, así como parques, teatros, heladerías y tiendas.

Además, las líneas de ron Legendario, Havana Club, de Cuba Ron, así como Tecnoazúcar, Helados Coppelia y la Bombonería Artesanal estrenarán marcas “500”, en honor al medio milenio de la ciudad.

Hoteles se ven resurgir en la enigmática calle Prado, y demuestran que La Habana también es urbe de lujo y de atractivos singulares.

Pero no se concibe un desarrollo socioeconómico palpable, sin el mejoramiento integral de todos los sectores: el rescate de edificaciones emblemáticas debe ir acompañado también de calles más limpias, servicios de mayor calidad y mejor abastecidos.

Por tal motivo se diseñaron proyectos para el perfeccionamiento de las esferas alimentaria, deportiva, hidráulica, de la salud, la educación, la cultura, el transporte público, los viales, comunales, comercio y gastronomía. También, relacionados con el alojamiento, la vivienda, la producción local de materiales de la construcción, la recreación, la informatización, las comunicaciones, el medioambiente y el patrimonio, hasta sumar 24 programas priorizados.

Que el próximo 16 de noviembre, el del medio milenio, tengamos una Habana llena de sueños, de proyectos de desarrollo integral a largo plazo y sobre todo de moradores y visitantes dispuestos a darse a ella

Ejemplo de acciones concebidas son las inversiones para aumentar la capacidad productiva en las fábricas de confituras, refrescos, helado, yogur y queso; la recepción por Comunales de equipos para la recogida y el procesamiento de desechos sólidos; el plan de viales, con mejoras en la mezcla asfáltica, equipos y una brigada de bacheo. Asimismo, la ampliación de los espacios verdes de la ciudad, para el esparcimiento sano de todos, en especial niños, adolescentes, jóvenes y personas de la tercera edad.

Sin embargo, por las dimensiones de la urbe y la acumulación del deterioro, 365 días no bastan para rehabilitarla integralmente. Al decir del vicepresidente del Gobierno de La Habana, Luis Carlos Góngora, cinco años de trabajo intenso como el que ya se acomete, apenas serían suficientes.

De modo que el “500”, más que meta, debe ser justificación para engrandecer los valores de la ciudad, para contribuir al desarrollo económico y social de los 15 municipios de la provincia, al conocimiento de su historia, al incremento del sentido de pertenencia y del amor por parte de los habitantes de la capital y de todo el país.

Entonces, el llamado es a sumarnos al “500”, a participar, a contribuir desde cualquier parte, a hacer una ciudad más bella, ordenada, limpia y disciplinada, y fundamentalmente, a cuidar y preservar las obras logradas.

Que el próximo 16 de noviembre, el del medio milenio, tengamos una Habana llena de sueños, de proyectos de desarrollo integral a largo plazo y sobre todo de moradores y visitantes dispuestos a darse a ella.


Redacción Digital

 
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