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Publicado el 3 Enero, 2019 por Prensa Latina en Nacionales
 
 

Pese al modesto avance económico, en Cuba no se abandonaron los programas sociales

Aunque inferior a las proyecciones de expansión del dos por ciento, el Producto Interno Bruto (PIB) anual mantuvo el signo positivo de 2017, lo que resulta alentador en medio de tantos factores adversos, sopesó el presidente Miguel Díaz-Canel
Pese al modesto avance económico, en Cuba no se abandonaron los programas sociales.

Entre las ramas con mejor desempeño en 2018 estuvo la de las comunicaciones, con un 5,7 por ciento de crecimiento. (Foto: uci.cu).

Por MARÍA JULIA MAYORAL*

Cuba logró en 2018 un discreto crecimiento económico de 1,2 por ciento sin abandonar importantes programas sociales, pese al impacto negativo de eventos climáticos y el persistente bloqueo de Estados Unidos, evaluó aquí el Gobierno.

Aunque inferior a las proyecciones de expansión del dos por ciento, el Producto Interno Bruto (PIB) anual mantuvo el signo positivo de 2017, lo que resulta alentador en medio de tantos factores adversos, sopesó el presidente Miguel Díaz-Canel.

Según cálculos oficiales, en 2018 el acoso económico, comercial y financiero de Washington provocó a esta nación caribeña pérdidas por cuatro mil 321 millones de dólares; es decir, unos 12 millones de dólares diarios.

El 1 de noviembre la Asamblea General de Naciones Unidas reiteró el rechazo mundial a esa política de genocidio de conformidad con el Derecho Internacional ; sin embargo, el mismo día “el Asesor de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, con lenguaje extremadamente agresivo e irrespetuoso, anunció en Miami nuevas medidas que refuerzan el bloqueo”, alertó Díaz-Canel.

De acuerdo con el ejecutivo cubano, la economía del país operó bajo tensa situación en sus finanzas externas, debido también al incumplimiento de los ingresos previstos por exportaciones, turismo y producción azucarera.

Influyeron igualmente los daños por la sequía prolongada, los estragos del huracán Irma, que azotó al territorio nacional en septiembre de 2017, y la posterior ocurrencia de intensas lluvias; todo ello generó problemas en los arribos de materias primas, equipos e insumos, analizó la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento unicameral).

En el ámbito interno, detalló el análisis, las afectaciones mayores al PIB estuvieron en la industria azucarera y, más ligeramente, en el sector de la agricultura y la ganadería. No obstante, los diputados reconocieron el auge en las producciones de arroz y frijoles que permitieron sustituir importaciones.

Entre las ramas con mejor desempeño en 2018 estuvieron las comunicaciones (5,7 por ciento de crecimiento); la industria manufacturera (3,7 por ciento); el comercio (2,0) y los servicios sociales, precisó el ministro de Economía y Planificación (MEP), Alejandro Gil.

En la esfera de las comunicaciones sobresalió el alza de la conectividad y el acceso a Internet en entidades estatales, así como en los servicios demandados por la población con el aumento de 700 mil líneas móviles, para un total de cinco millones 300 mil en servicio.

Al mismo tiempo, aumentaron en más de 300 los puntos de acceso público mediante wifi, y los hogares conectados a Internet llegaron a la cifra de 60 mil, pormenorizó el ejecutivo.

Considerado entre los sectores más dinámicos, el turismo registró un nuevo récord de visitantes internacionales, a pesar del impacto del huracán Irma, que afectó la comercialización del destino Cuba en la temporada alta 2017-2018, y las medidas del Gobierno norteamericano para obstaculizar los viajes a la Isla.

La tasa de crecimiento del PIB estuvo sustentada en el avance de inversiones para el desarrollo del ferrocarril nacional, la construcción de nuevos hoteles, la ampliación de las líneas telefónicas y de los servicios de acceso de Internet, ejemplificó Gil.

El comportamiento del PIB, insistió el titular del MEP, constituye “un resultado meritorio”, teniendo en cuenta el escenario actual de la economía nacional e internacional.

Ese resultado, abundó, fue posible también por la aplicación de distintas medidas de racionalidad para disminuir el endeudamiento externo, aunque la cuantía por pagar creó tensiones financieras y afectó la disponibilidad de suministros importados.

Pese al modesto avance económico, en Cuba no se abandonaron los programas sociales.

Otro programa con un “significativo impulso” fue el de la vivienda; ello permitió terminar más de 29 mil inmuebles por el plan estatal y cerca de 11 mil mediante el esfuerzo propio de la población, valora Miguel Díaz-Canel.

A escala nacional, informó, mejoró la intensidad energética, con el gasto de 89 toneladas de combustible por cada millón de pesos de PIB en el sector productivo frente al plan de 91,2 toneladas.

Ello da una visión de las reservas que “todavía tenemos en la economía para seguir mejorando la eficiencia de los distintos sectores productivos”, consideró el ministro, quien atribuyó similar importancia al empleo de los inventarios en plaza, los cuales suman millones de dólares.

Pese al limitado progreso macroeconómico, en noviembre de 2018 el Gobierno puso en vigor nuevas pensiones mínimas para los jubilados, las cuales pasaron de 200 a 242 pesos para casi 300 mil personas. A la vez incrementó en 70 pesos todas las prestaciones monetarias por la asistencia social, en beneficio de 99 mil núcleos familiares, apreció el Parlamento.

Tales aumentos implican un costo anual para el Presupuesto del Estado de 224 millones de pesos y están dirigidos a mejorar modestamente el ingreso de las personas y familias con menor poder adquisitivo.

El presidente Díaz-Canel dijo que ambas decisiones “son un anticipo parcial de las medidas que se adoptarán para ordenar la situación de los salarios, pensiones, prestaciones de la asistencia social, subsidios y gratuidades”.

“No menos relevante, estimó, es el hecho de que en medio de tantos factores adversos se han garantizado los servicios sociales a la población en educación, salud, cultura y deportes”.

Cálculos preliminares indicaron que la tasa de mortalidad infantil en 2018 cerraría en cuatro por cada mil nacidos vivos, similar a la del año anterior, que es la más baja en la historia del país.

Otro programa con un “significativo impulso” fue el de la vivienda; ello permitió terminar más de 29 mil inmuebles por el plan estatal y cerca de 11 mil mediante el esfuerzo propio de la población, valoró el jefe de Estado y de Gobierno.

Para 2019 Cuba prevé un alza de 1,5 por ciento en el PIB, con recuperación de la industria azucarera, e incrementos de la actividad en otras áreas como construcción, transporte y comunicaciones, según aprobó el Parlamento.

El plan, distinguió Díaz-Canel, “estará en función de los ingresos en divisas del país y su cobro, pagando más deudas que créditos a obtener y cumpliendo con la mayor puntualidad posible el pago de los compromisos”.

El Presupuesto del Estado asegurará los recursos para sostener los servicios sociales básicos: salud pública, educación y asistencia social representarán el 51 por ciento de los gastos corrientes de la actividad presupuestada, consignó el Legislativo.

A juicio de las comisiones parlamentarias de Asuntos Económicos y Asuntos Constitucionales y Jurídicos, el crecimiento proyectado para 2019 es discreto, pero tiene como premisa la correspondencia entre las necesidades de financiamiento y el balance de los recursos disponibles; “son un Plan y un Presupuesto cumplibles”.

La batalla económica, resumió Díaz-Canel, “sigue siendo la tarea fundamental y también la más compleja. Es esa la tarea que más exige hoy de todos nosotros, porque es de la que más espera nuestro pueblo”.

*Periodista de la Redacción de Economía de Prensa Latina.


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