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Publicado el 21 Febrero, 2019 por Redacción Digital en Nacionales
 
 

La voluntad hidráulica no se detiene

El presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez asistió al balance anual del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos.

Foto: Estudios Revolución

Como un organismo estratégico para el desarrollo del país, heredero de las ideas fundacionales del Comandante en Jefe de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, acerca de la voluntad hidráulica de la nación, calificó el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez al Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos durante su reunión anual de balance.

Recordó cuando el año 1963, con el paso del huracán Flora por el oriente cubano, Fidel no solo participó en el rescate de miles de personas, sino que desde entonces comenzó a gestar el desarrollo hidráulico que hoy atesora la Revolución.

Antes del 59 existían en la Isla 13 pequeños embalses. Hoy se cuentan con 242 presas distribuidas por todo el país, que acumulan más de 9 mil millones de metros cúbicos de agua y benefician a más de 2 mil 400 asentamientos poblacionales.

Como parte de la continuidad que ha caracterizado al proceso revolucionario, Díaz-Canel destacó los esfuerzos liderados por el General de Ejército Raúl Castro Ruz a inicios del 2000 — cuando Cuba atravesaba una intensa sequía— para impulsar impresionantes obras de trasvase de agua que garantizan una distribución lógica de este recurso, abastecen a la población y posibilitan sistemas de riegos para producir alimentos.

Foto: hidro.gob.cu

Esas inversiones tenemos que continuarlas. Nos queda mucho por hacer, dijo, «pero nuestra aspiración tiene que ser lograr una cobertura total de abasto de agua con calidad las 24 horas del día y de un adecuado sistema de saneamiento para toda la población». De ello todavía nos separa una brecha, precisó, pero ese tiene que ser el sueño.

El mandatario reiteró entre los principales objetivos de la gestión del gobierno, lograr una administración pública eficiente. Consideró que los cuadros tienen que ser más proactivos, analíticos y adelantarse siempre a los problemas.

Díaz-Canel volvió sobre el decisivo tema de eliminar trabas y burocracias que entorpecen los procesos y generan molestias a la población. Tenemos que ser sensibles ante los problemas de la gente y nos tiene que inquietar a todos, por ejemplo, cuando existe un salidero, porque afecta un servicio vital, se pierde el agua y se dañan las calles.

Subrayó, además, elementos claves como dar seguimiento de manera consciente a la política de cuadros; lograr una dirección colectiva donde prevalezca el debate; rendir cuentas de la gestión de gobierno como ejercicio para perfeccionar el quehacer diario; hacer uso efectivo de la comunicación social; e informatizar y automatizar la mayor cantidad de procesos posibles para ser más eficientes en la toma de decisiones.

Igualmente señaló la batalla económica que enfrenta el país, en la que urge reforzar las estructuras y equipos de dirección económica de todas las entidades. Tenemos que defender, además, a la empresa estatal socialista y los encadenamientos productivos con la inversión extranjera, las exportaciones y con todos los actores de la economía cubana. De manera particular, refirió las potencialidades en la exportación de servicios hidráulicos y de bienes como el agua con destino al Caribe.

Entre otros asuntos, se refirió a las micropresas que son atendidas por otros organismos y algunas se encuentran hoy muy deterioradas; al rescate de elementos como aljibes, arietes y canales para aprovechar el agua de lluvia; así como potenciar el uso de las hidroeléctricas y la desalinización.

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros destacó el talento, la preparación y el compromiso de los trabajadores del sector, que han permitido se mejore el servicio de abasto de agua y el aprovechamiento de este recurso. Asimismo ponderó la cultura del detalle y la reanimación que se aprecia hasta en el más apartado acueducto del país.

El mandatario aprovechó el encuentro para convocar al voto consciente de todos en el referendo constitucional del próximo 24 de febrero, así como al apoyo a la Revolución Bolivariana de Venezuela ante las amenazas de intervención militar que pretenden su derrocamiento.

POR UN MEJOR SERVICIO

cadenagramonte.cu

«Mejorar el servicio de abasto de agua es la principal misión del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos», así lo definió su presidente Antonio Rodríguez Rodríguez al analizar el trabajo desarrollado en el 2018 y las proyecciones para el 2019, durante el encuentro anual que contó también con la presencia del Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez e Inés María Chapman Waugh, vicepresidentes de los Consejos de Estado y de Ministros, y Ulises Guilarte de Nacimiento, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba.

Según se dio a conocer, el pasado año se caracterizó por la entrada en vigor de la nueva Ley de las Aguas Terrestres, así como por la aprobación del Plan Hidráulico Nacional 2018-2030, documentos rectores del desarrollo hidráulico del país.

Entre otros datos, se informó que en el 2018 se terminaron más de mil 440 obras, entre ellas la construcción o rehabilitación de cerca de 2 mil 370 kilómetros de redes, conductoras, colectores de alcantarillado y drenaje; la instalación de 511 mil 596 metrocontadores de agua, tanto en el sector residencial como el estatal; y la ejecución de obras emergentes para enfrentar la sequía en casi todas las provincias.  Se suprimieron, además, más de 270 mil salideros, con lo cual se recuperaron 39 millones de metros cúbicos de agua.

Se precisó que existe una tendencia a mejorar el servicio en todo el país; se incrementó la población abastecida a través de redes hidráulicas en 141 mil 970 habitantes en comparación con el 2017; creció en un 6% la población con servicio diario y se redujo la que recibe el agua cada tres o más días.

En el debate, los directivos del Instituto se refirieron a la política de cuadros y a revertir la tendencia a la disminución de jóvenes, mujeres y mestizos que ocupan cargos en el organismo; al proceso de informatización y automatización de los acueductos; al combate constante contra las ilegalidades; a la necesidad de medir con precisión el agua que se consume; al logro de inversiones integrales que rindan dividendos en el tiempo pactado; y a potenciar la vocación exportadora del INRH por un impacto mayor en la economía de la nación.

De manera particular, Inés María Chapman Waugh, alertó sobre el alto consumo de energía eléctrica de este organismo de la Administración Central del Estado, segundo mayor consumidor del país, sobre lo cual, dijo, hay que crear más conciencia fundamentalmente en los municipios. El servicio de agua en nuestro país es subsidiado, por lo que tenemos que ser más eficientes para ayudar a la economía.

(Granma)


Redacción Digital

 
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