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Publicado el 12 Febrero, 2019 por Liset García Rodríguez en Nacionales
 
 

Testimonios de BOHEMIA

Soluciones de trabajo, cemento, arena y sol

Unos esperan por los documentos, otros por los materiales de construcción, una buena parte por ver avanzar las obras donde comenzaron a renacer las viviendas dañadas; todo es ajetreo para que sean un hecho los frutos de la ayuda que el Estado cubano está poniendo a disposición de los damnificados por el tornado
No se detiene el flujo de damnificados en la Oficina de Trámites del consejo popular Jesús del Monte./ YLl

No se detiene el flujo de damnificados en la Oficina de Trámites del consejo popular Jesús del Monte.

Por LISET GARCÍA

Fotos: YASSET LLERENA

A Hortensia Pérez Martín tuvieron que volver a hacerle el dictamen técnico de su casa pues la armazón de madera que sostenía el techo ligero de la planta alta que voló con el tornado, se debe sustituir con hormigón. El nerviosismo y los deseos de adelantar el trámite motivaron que se obviara ese detalle en la descripción. Ya pudo comprar las nuevas tejas de asbesto necesarias, pero cuando se las iban a ubicar, el albañil dijo que no era ponerlas y ya; “se necesitan otros materiales”.

María Caridad Coroneaux, cuya vivienda acumula deterioro de años, recibe atención del jefe de la oficina Humberto Pérez Casanova, quien la ayuda a encauzar la solución.

María Caridad Coroneaux, cuya vivienda acumula deterioro de años, recibe atención del jefe de la oficina Humberto Pérez Casanova, quien la ayuda a encauzar la solución.

En esos trajines estaba este lunes 11 de febrero en una de las dos oficinas de trámites abierta en el territorio que abarca el consejo popular de Jesús del Monte, una de las zonas del municipio de 10 de Octubre devastadas con más furia por el fenómeno atmosférico del pasado 27 de enero.

Bajo escombros y empapados encontró lo que quedó sobre el entrepiso de su casa, lo que en Cuba se le llama popularmente como barbacoa. Allí estaba el cuarto y todas las pertenencias personales de Hortensia. Por su experiencia de tantos años como docente sabe administrar las dosis de paciencia que hacen falta para vencer las dificultades. Por eso volvió a la oficina a rehacer el dictamen en el que le incluyeron, ahora sí, lo que faltaba para reconstruir su vivienda. De las autoridades de Educación del municipio, donde ella dirige el Politécnico de Informática Raúl Cepero Bonilla, recibió como donación un colchón y otras ayudas.

Trabajo y sudor para recuperar lo perdido/ YLlEse día en esta oficina había varias decenas de personas, quienes tras haber sido visitados por los especialistas que certificaron su condición de damnificados, esperaban para pasar por cada mesa a realizar los correspondientes trámites con los representantes de Vivienda, el Banco, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y Comercio.

La facilidad de tener en un solo sitio a todos los que intervienen en el proceso debe ser garantía para que de allí salgan con las autorizaciones para comprar los materiales en las tiendas habilitadas. Pero cada paso lleva su metodología y un tiempo para determinar formas de pago de acuerdo con la solvencia de las personas, cantidad de insumos para las reparaciones y las bonificaciones que pueda otorgárseles en caso de que no puedan abonar el valor. Algunas personas han pasado más de una semana haciendo trámites, otros en tres días los concluyeron.

Allí estaba María Caridad Coroneaux, una mujer fornida de 68 años, vecina de la calle Reyes, entre Quiroga y Remedios, visiblemente abatida por la espera de la solución de los problemas de su casa, en mal estado constructivo desde hace años, empeorada ahora con el tornado, que le arrancó una pared y los ventanales. Cuenta que en 2014 recibió un subsidio por valor de 55 mil pesos para arreglarla, pero apenas pudo obtener los materiales para emprender la obra. Su petición es que se reevalúe su caso.

Trabajo recuperación/ YLlPreocupado por su estado de ánimo, Humberto Eduardo Pérez Casanova, jefe de esa oficina de trámites, ubicada en la Calzada de Luyanó junto al policlínico de la localidad, la encaminó enseguida al especialista indicado, y le trasmitió confianza en que su problema se va a encauzar. A otros necesitados de aliento y esperanza atendió con gentileza y trató de guiar.

Trabajo y sudor para borrar lo perdido./ YLl

Trabajo y sudor para borrar lo perdido.

“Muchas personas llegan desesperadas”. Comenta que así ha sido cada día desde que se constituyeron estas oficinas de atención. “Se entiende que pasar por un fenómeno tan repentino como destructor, y perderlo todo, no es para menos. Trabajamos mientras haya personas por atender. Intentamos dar curso a cada caso como corresponde.”

Cuenta que desde la apertura han tramitado unos 600 y a quienes se les entregó su ficha técnica, más de 300 ya compraron sus materiales. “Unos cuantos han tenido que volver a que le rehagan la ficha pues algunas están incompletas o tienen errores por cálculos erróneos en los materiales. Por ejemplo, los hay que perdieron las ventanas, ya las adquirieron, pero no contemplaron que necesitaban cemento para ponerlas. Ha habido mucho personal de apoyo, no especializado, que hizo función de  técnico de vivienda y no sabían hacer esa labor. Con los días, eso se ha rectificado, pero la población sufre esa molestia, que también hace más demorada la solución. Nosotros colaboramos para que se enmiende con la mayor agilidad posible”.

El Proyecto Tornado, elaborado por la empresa Geocuba, es enriquecido en cada oficina de trámites por los especialistas informáticos de Joven Club./ YLl

El Proyecto Tornado, elaborado por la empresa Geocuba, es enriquecido en cada oficina de trámites por los especialistas informáticos de Joven Club.

En otra área de la oficina se encontraban varios informáticos de Joven Club de Computación. Ellos introducen los datos de cada damnificado en el Proyecto Tornado, elaborado por la empresa Geocuba. Una iniciativa que entra con ciencia y con técnica a perfeccionar la cuantificación de los daños y otras evaluaciones.

Explica Odalys Rodríguez Herrera, directora de esa entidad en el municipio de Arroyo Naranjo –movilizada en apoyo a esta tarea–, que a partir de la información geográfica espacial tomada por el dron que fotografió la zona devastada, se complementan los datos manzana a manzana, calle a calle de toda la zona de desastre.

“En una primera fase cada persona que recibe su documentación se introduce en el mapa con sus generales y los daños a su vivienda. En una segunda, se evaluarán la cantidad de materiales recibidos y utilizados en correspondencia con los perjuicios, lo cual facilitará la planeación estratégica de lo necesario para terminar la recuperación”. Junto a ella, Aroides Ramírez Vergara y Miguel Gutiérrez Licor, también especialistas de informática, trabajan en este novedoso programa que mucho más pudiera aportar al país.

En la circunscripción 19 de Luyanó, donde es delegado Alberto Osorio González, no han faltado ni la atención personalizada a los damnificados, ni las fuerzas ni los medios para restaurar los perjuicios dejados por el tornado./ YLl

En la circunscripción 19 de Luyanó, donde es delegado Alberto Osorio González, no han faltado ni la atención personalizada a los damnificados, ni las fuerzas ni los medios para restaurar los perjuicios dejados por el tornado.

En otra oficina, la del consejo popular Luyanó, ubicada en el CVD Pepe Barrientos, el ir y venir de damnificados y el rebullicio es constante. El espacio es menor, por lo que la afluencia de personas se vuelve más engorrosa. Allí, Ángel Pestana Hernández, su jefe, no deja de atender y explicar a todos los que le preguntan por las gestiones que deben hacer. Al propio tiempo, reciben reparación varias áreas de ese inmueble dañado por el tornado. En el área deportiva varias carpas ofrecen alimentos a quienes acuden.

Cuenta que más de mil recibieron ya su ficha técnica. La mayoría pagará en efectivo, otros se acogieron al crédito bancario y cerca de 20 serán subsidiados. Más de 600 están listos para comprar sus materiales. Algunos vuelven porque le faltó algo, o no incluyeron los tanques de agua, o porque tenían problemas en su vivienda desde antes. “Todos los casos son evaluados, la prioridad es de quienes fueron atacados por el tornado”.

Con mucho amor fueron cocinados estos espaguetis por Cecilia Wilson Labañino, con ayuda de las vecinas de su ciudadela, para los trabajadores de la empresa constructora que levantan otra vez sus viviendas./ YLl

Con mucho amor fueron cocinados estos espaguetis por Cecilia Wilson Labañino, con ayuda de las vecinas de su ciudadela, para los trabajadores de la empresa constructora que levantan otra vez sus viviendas.

En la calle con su gente

Como se dice en buen cubano, pateando las calles de Luyanó, el barrio donde nació y ha vivido siempre, encontramos al delegado de la circunscripción 19, Alberto Osorio González. El también diputado por ese distrito, no ha parado de gestionar soluciones, consolar a los vecinos y darles aliento. “El tornado pasó por aquí y arrasó. La destrucción es enorme por doquier. Pero tan o más grande es el torbellino de movilización de fuerzas, medios, materiales, insumos de todo tipo. Hay aquí 112 derrumbes totales. Pero los datos se actualizan todos los días porque donde se creía que había una afectación parcial, se debe demoler todo por la imposibilidad de construir a partir de lo que quedó. Hay que empezar de cero”.

La decisión tomada por el Gobierno es que donde no quedó nada, el Estado asuma la reconstrucción, expone a BOHEMIA Siul Enríquez Bernal, primer secretario del Partido en el municipio de San Miguel del Padrón. Lo hallamos en plena calle hablando con la gente. “Estoy responsabilizado con la atención al consejo popular de Luyanó. Así se hizo con cada secretario del Partido de los restantes municipios habaneros que no fueron víctimas del tornado. Cada uno atiende una zona diferente de los territorios más afectados.

“Hay varias empresas constructoras a pie de obra en varias ciudadelas aquí, que dejarán de serlo. Serán viviendas individuales con todos sus servicios adecuados. Como ha indicado nuestro presidente Díaz-Canel todo debe quedar mejor y más bonito que como estaba. Así se hará”.

El diálogo con el equipo de esta revista es interrumpido por personas urgidas de soluciones, necesitadas de esperanza. Ambos salen caminando hacia donde les indica el deber de ayudar.

Diversos medios recorren el barrio para llevar hasta su lugar de residencia los materiales comprados por los vecinos en las tiendas de materiales./ YLl

Diversos medios recorren el barrio para llevar hasta su lugar de residencia los materiales comprados por los vecinos en las tiendas de materiales.

Los agradecidos

Cecilia Wilson Labañino junto a Yanet Batista Rodríguez y Cecilia Hernández Martínez no cesan de mover sus manos. Ellas viven en una ciudadela ubicada en Pedro Pernas 641, entre Juan Alonso y Teresa Blanco. El enjambre de obreros de la brigada de construcción de la empresa agropecuaria Metropolitana, que dirige Carlos Vigueras Ochoa, tampoco para de cargar mezcla, poner bloques, resanar lo que el tornado se llevó.

Ellas cocinan, hacen café y reparten agua. Después del susto y el desastre, llegó la oportunidad de ver renacer sus casitas, por lo que agradecidas se dispusieron a ayudar a quienes están laborando allí, a la par de los vecinos.

A Siul Enríquez Bernal, primer secretario del Partido en el municipio de San Miguel del Padrón, lo hallamos en plena calle hablando con la gente, repartiendo optimismo./ YLl

A Siul Enríquez Bernal, primer secretario del Partido en el municipio de San Miguel del Padrón, lo hallamos en plena calle hablando con la gente, repartiendo optimismo.

Uno de ellos es Juan Antonio Larrude Cárdenas, profesor de la UCI, quien fue liberado de su trabajo para colaborar en la reconstrucción del lugar. “Tremendo esfuerzo debemos hacer, pero aquí estamos junto a los constructores movilizados a tiempo completo”, comenta. ”Son 21 las viviendas afectadas aquí. Alrededor de 10 hay que hacerlas nuevas. La gratitud es tan grande como el tornado que nos llevó todo o casi todo”.

En la tienda de materiales, ubicada en Concha e Infanzón, Hansel Galván muestra la cantidad de expedientes despachados el día de nuestra visita.del Partido en el municipio de San Miguel del Padrón, lo hallamos en plena calle hablando con la gente, repartiendo optimismo./ YLl

En la tienda de materiales, ubicada en Concha e Infanzón, Hansel Galván muestra la cantidad de expedientes despachados el día de nuestra visita.

Parecido panorama se percibe en otra ciudadela cercana, donde sobran los ímpetus de recuperación. Los hombres de dos brigadas constructoras de la empresa agropecuaria Habana, una de ellas dirigidas por una mujer: Ileana Rodríguez Ocaña, disponen de materiales y nervios para terminar antes de que termine el mes de febrero los primeros cinco apartamentos.

En la tienda de materiales, ubicada en Concha e Infanzón, tampoco se han detenido desde que el día 3 comenzó el despacho. Hansel Galván, jefe de productos no alimenticios de la Unidad Básica de Comercio de Arroyo Naranjo, quien está al frente de la venta, dice que la principal insatisfacción de las personas es por los tanques de agua, cuya distribución no alcanza a completar la demanda. A cada camión que los transporta le cabe una cantidad siempre inferior al total de quienes los esperan. “A veces hay largas colas, pero todo lo que llega se vende. Tramitamos casi 100 diariamente. Y se abrió otro punto de venta para aliviar el flujo”.

Quienes esperan al sol, incluidas algunas ancianas, tienen rostros de cansancio, de pesadumbre. Tanta experiencia de vida les permite saber que recuperar lo perdido no será algo que logren de hoy para mañana. “Tiempo y paciencia, y ya veremos”, dice una de ellas. “De momento, la espera puede desesperar a cualquiera, pero sabemos que hay mucho movimiento y el estropicio cederá terreno ante tanta voluntad de borrar lo vivido”.


Liset García Rodríguez

 
Liset García Rodríguez