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Publicado el 20 Marzo, 2019 por Lilian Knight Álvarez en Nacionales
 
 

BALANCE ANUAL DEL TRANSPORTE

Con inquietud revolucionaria

En el balance anual del Ministerio del Transporte (Mitrans), donde estuvo el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel, se analizaron los problemas y retos de ese sector, uno de los de mayor incidencia en el bienestar de la población y el desarrollo de la economía

Balance del transporte en Cuba.Por LILIAN KNIGHT ÁLVAREZ

En el informe sobre el funcionamiento de esta entidad ministerial, presentado ayer en la sede de este sector, persisten irregularidades acrecentadas por años. La falta o el mal estado del maquinado ferroviario, marítimo-portuario y de aviación; las pocas capacidades de almacenamiento; la desorganización en las operaciones de extracción de mercancías; impuntualidades e incumplimiento de itinerarios; maltratos a la población; mal estado de terminales y paradas; y la corrupción e ilegalidades son algunas de ellas.

Ciertas dificultades dependen de una disponibilidad económica, de modo que las empresas transportistas deberán gestionar proyectos financiados con inversión extranjera, con el impuesto del uno por ciento para el desarrollo local, o incluso acudir a las nuevas tecnologías para minimizar gastos y desvíos de recursos, y maximizar productividades.

Pero, otra parte de las limitantes depende fundamentalmente de una mejor organización y control del trabajo y una mayor comunicación con la población. Verlo todo con inquietud revolucionaria, como sugiriera el jefe de Estado y de gobierno, quizás sea parte de la solución. Y esa inquietud está dada por la atención a los planteamientos de la población, una cultura del detalle, la inconformidad con el mal funcionamiento.

Uno de los temas que generó mayor debate entre los directivos y la presidencia (integrada además por la miembro del Buró Político del Partido Mercedes López Acea, el vicepresidente del Consejo de Ministros Ricardo Cabrisas Ruiz, el secretario general de la Central de Trabajadores  Ulises Guilarte de Nacimiento y el ministro de transporte Eduardo Rodríguez Dávila), fue la modalidad de taxis libres o en ruta que experimentan los choferes de microbuses.

En el encuentro se señalaron indisciplinas como la limitación de los itinerarios por parte de los choferes y la demora en las salidas y se refirieron múltiples quejas de la población, inconforme con el incremento del tiempo de la modalidad libre, en detrimento de la de en ruta, más económica y con tramos prefijados.

¿Es que la población sabe que los choferes de microbuses también están autorizados a circular de esta manera? ¿Se aclararon los horarios, días o trayectos  permitidos para este modo? ¿Se ha analizado los precios por oferta/demanda que se producen de esta forma?

Estas fueron algunas de las interrogantes que se suscitaron en el encuentro y de las que indiscutiblemente, por falta de comunicación y una explicación oportuna, la población aún no tiene respuesta certera.

El poco empleo del Sistema de Gestión y Control de Flota (GPS) fue otro de los tópicos abordados. Al respecto se señaló que los funcionarios no emplean esta herramienta en su gestión, no se realiza el análisis diario del índice de consumo ni de las trayectorias transferidas.

El sistema GPS, presente en el 31 por ciento de las bases de transporte del país, está llamado a disminuir el desvío de combustible, los accidentes, los cambios de ruta, los parqueos nocturnos no autorizados y las desconexiones intencionadas, debido a que brinda la ubicación, velocidad, los índices de consumo y el kilometraje de los carros.

Del mismo modo, el robo de combustible fue tratado en el informe anual. Su incremento estuvo motivado  por la ineficacia del control interno y de los sistemas de seguridad, así como por la negligencia de los trabajadores.

La disminución del programa de fabricación y recuperación de piezas, las acciones insuficientes de conservación y mantenimiento de equipos y el déficit de fuerza de trabajo calificada también incidieron en el balance negativo del sector, lujo que un país como el nuestro, envuelto hoy en una compleja situación económica, no se puede permitir.

Para dar respuesta, Ángela Soto, directora de la escuela ramal del transporte sugirió la apertura de carreras universitarias y especialidades de ciclo corto relacionadas con esa esfera; además de un constante intercambio con los centros de estudios superiores.

La calidad del servicio y el buen trato, según refirieron los funcionarios presentes, son cuestiones subjetivas que se pueden garantizar estando en las terminales, en las calles, con un trabajo de revisión y un intercambio con la población sostenidos.

Los proyectos de  informatización para disminuir la burocracia en la obtención de pasajes y licencias,  y para la administración y gestión del transporte, tendrán in impacto favorable en la opinión de la población.

Es decir, cada acción que esté al alcance de la mano, que pueda revertir la insatisfacción de la población y las insuficiencias en la actividad, debe ser garantizada, promovida, estimulada; a fin y al cabo, la gente es el sujeto principal de los servicios de transporte, y su correcta funcionabilidad tendrá un impacto directo en la vida de la población y en el desarrollo de la nación.


Lilian Knight Álvarez

 
Lilian Knight Álvarez