Salvar la zafra azucarera
Foto: YASSET LLERENA
Por GIOVANNI MARTÍNEZ
Foto: YASSET LLERENA
Cuba no puede renunciar a la industria azucarera, no solo por ella, sino por la cantidad de sectores que se le encadenan. Sin embargo, los resultados más recientes no son alentadores.
Solo un 79 por ciento del plan de producción de azúcar hasta marzo, sumado a un 52 por ciento de la molida y un total de 1 600 plazas vacantes sugieren un estudio profundo con el afán de salvar ese tradicional sector de nuestra economía.
En el segundo período ordinario de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones de La Habana, y con la presencia de Salvador Valdés Mesa, primer vicepresidente de los consejos de Estado y de Ministros, Ramón Aguilera Betancourt, quien encabeza la Comisión Agroalimentaria, presentó un informe donde destacaron la falta de completamiento y estabilidad de la fuerza laboral; la no correspondencia entre el planteamiento de la entrega de caña y el anticipo que se paga a los operadores de las combinadas, que no se corresponde con la tarea diaria; la quema de caña; las distancias excesivamente largas, lo que dificulta que se cumplan en su totalidad los viajes planificados; así como problemas con el mantenimiento técnico y la revisión diaria del transporte, sobre todo el ferroviario.
Jacqueline Puebla, diputada por la provincia de Granma, se refirió en primer lugar al bloqueo económico impuesto por los Estados Unidos sobre nuestro país, el cual impidió que llegaran a tiempo un grupo de insumos destinados para la presente zafra azucarera, lo que conllevó de inmediato a buscar alternativas, con respecto sobre todo a la reparación de las combinadas. “No obstante, se han estado tomando medidas para impulsar la contienda en su etapa final, porque consideramos que sí es posible cumplirla. Ha faltado la unidad, y tenemos que recuperarla, pues sin ella no nos podemos desarrollar. Si la industria no muele, se para el corte, y también la estrategia del tiro a otro central. Todo esto incrementa los costos, porque las distancias aumentan”, afirmó.
Por su parte, Rafael Santiesteban Pozo, diputado por la provincia de Holguín, expresó que, “hay que aprovechar al máximo los recursos que tenemos; explorar los problemas del campesino y la comunidad; valorar los sistemas de pago e integrar las empresas a otras producciones como granos, viandas y carnes, lo cual se traduce en autoabastecimiento”.
En tanto, el diputado cienfueguero Arnaldo Costa afirmó que, “no es posible dejar de ser atractivos para los pobladores del batey, cuando somos uno de los sectores que más divisas generamos al país. Es imprescindible revertir el sistema salarial, porque el hombre juega un papel fundamental en la zafra azucarera cubana”.
Como datos positivos destacan el aseguramiento de la canasta básica, que desde abril estará garantizada para todo el año, así como las exportaciones, con un notable sobrecumplimiento cada mes. Además, son reveladores los derivados que se producen para la alimentación animal, los cuales se traducen en sustitución de importaciones.








Modernizar los centrales azucareros. Modernizar la maquinaria agrícola. Brindarle a la caña de azúcar los insumos que necesita. Realizar una planificación realista, cumplible.
Amplio debate en la comisión agroalimentaria de la Asamblea Nacional en torno a la industria azucarera, a la cual el país no puede renunciar, no solo por ella, sino por la cantidad de sectores que se le encadenan.
Con tantos problemas y entre ellos las 1 600 plazas vacantes hemos puesto todo nuestro empeño desde nuestra labor diaria de hacer tanta azúcar y sus derivados como se pueda
No podemos renunciar al cumplimiento del plan, aún cuando los resultados no son alentadores
No podemos perder la industria que ha formado la nacionalidad cubana, la raíz de nuestra cultura nacional, madre todos los productos por los que nos conocen en el mundo entero, la principal fuente de exportaciones por muchos años. Es momento de identificar las necesidades, tomar acciones y rescatar, primero a los hombres y mujeres capaces de hacer la zafra, capacitarlos, elevar su amor al sector y conservar el resto de las producciones que derivan de esta. Hay que tener en cuenta que es uno de los sectores que más puestos de trabajo genera y de los más antiguos.
Cuba no puede renunciar a la industria azucarera y no lo hará los azucareros demostraremos que nuetro sacrificio a pesar de las dificultades no es en vano
Debates así son necesarios y muy productivos, porque permiten centrarse en los problemas y sus soluciones. Seguimos trabajando en la ardua tarea, con el compromiso de obtener siempre mejores resultados.
Aunque los resultados no son alentadores hay que seguir la lucha para lograrlo y por mantener la industria azucarera.
Solo un 79 por ciento del plan de producción de azúcar hasta marzo, sumado a un 52 por ciento de la molida y un total de 1 600 plazas vacantes sugieren un estudio profundo con el afán de salvar ese tradicional sector de nuestra economía. Adelante azucareros!!
Por su importancia económica y estrecha relación con otros sectores, sobre todo, el alimentario, es imprescindible proseguir las operaciones agroindustriales mientras sea posible,
Inyeresantes debates que nos permiten encontrar soluciones, nuestro compromiso de continuara trabajando con efeciencia y calidad
Hay que aprovechar al máximo los recursos que tenemos; explorar los problemas del campesino y la comunidad; valorar los sistemas de pago e integrar las empresas a otras producciones como granos, viandas y carnes, lo cual se traduce en autoabastecimiento.No podemos perder la industria que ha formado la nacionalidad cubana, la raíz de nuestra cultura nacional, la principal fuente de exportaciones, se nececita controlar mas los recursos y formar valores ahumanos con el corazón no con vista de aprovecharno de los puestos de trabajo que tenemos y las ventajas que nos proporcionan, es hora de coger el sarten por el mango como decia mi abuelo.
El azúcar es parte importante en nuestra historia como cubanos, no renunciar a ella, es cuidar nuestro pasado y hacer futuro.
A estas alturas de la actual zafra es muy difícil lograr el objetivo propuesto pero hay que seguir luchando por ello
Hay que seguir poniendole empeño, amor y dedicación a nuestra tarea, la cual nos hará cumplir las metas.