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Publicado el 18 Junio, 2019 por ACN en Nacionales
 
 

COOPERATIVA NO AGROPECUARIA

Los primeros cinco años de Marco

Con buenos pasos y resultados marcha esa forma de gestión económica dedicada a la construcción en Santiago de Cuba, que se revela como una gran familia
Los primeros cinco años de Marco.
Trabajadores de la cooperativa de construcción Marco laboran en la reparación de la cubierta de la fábrica de Cubaron de Santiago de Cuba.

Por MARLENE MONTOYA MAZA

Fotos: MIGUEL RUBIERA JÚSTIZ

La cooperativa de construcción Marco, una de las dos de su tipo creadas en la provincia de Santiago de Cuba, cumplirá en octubre próximo cinco años, período que ha transitado con buenos pasos en esa forma de gestión económica, planteada en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.

Su presidente, Marco Ricardo Hierrezuelo Díaz, se siente satisfecho de lo logrado hasta ahora y considera a los 54 socios, hombres y mujeres, una gran familia. Reconoce que hubo que vencer obstáculos en esa nueva manera de trabajar en la construcción y que todavía quedan aspectos por perfeccionar.

La cifra más ilustrativa de los avances son las utilidades, que cerraron en 2015 con un millón 126 mil 100 pesos, mientras en 2018 fueron de siete millones 656 mil 800, es decir, crecieron más de seis veces.

Los primeros cinco años de Marco.
La calidad asegura crecer en clientes.

Ello está respaldado por el cumplimiento del plan total de ingresos al 103 por ciento y la correlación favorable del salario medio y la productividad, con el 101 y 106 por ciento, respectivamente.

En cuanto al anticipo de utilidades, sus socios recibieron alrededor de 5 514 pesos mensualmente en 2018.

Igualmente, sus trabajadores laboraron en la Ronera Santiago de Cuba, perteneciente a la Corporación Cuba Ron S.A., el círculo infantil de El Escandel, la fábrica de helados en el municipio de Segundo Frente y en la nueva sede de la Asamblea Municipal del Poder Popular.

La obra que demandó mayor tiempo y esfuerzos el pasado año fue el Centro Comercial Zona + (Inmuebles 1 y 2), además de asumir objetos de obra del Banco de Crédito y Comercio (Bandec) en la caja de ahorro del poblado montañoso de Matías, la Base de apoyo y la oficina de control de cajeros automáticos.

Los primeros cinco años de Marco.
Los medios de protección aseguran la vida de los trabajadores de la cooperativa Marco.

A estos se sumaron otros objetos como la casa de filtrado de la cervecería Hatuey, Cadeca Aguilera, la pizzería Fontana y el apuntalamiento estructural de la tienda Variedades de la cadena Caribe.

En esa comunidad
techarán dos paradas de ómnibus, aportando de forma gratuita fuerza de trabajo
y materiales, resultado de sus utilidades y cumpliendo con un reclamo de los
electores de la circunscripción.

En 2019 continúan en varios de esos lugares y, entre otras inversiones, incorporaron la fábrica de la Empresa Compacto Caribe S.A. en la cabecera provincial, que produce envases y embalajes; una nave de llenado y reparación de extintores de la sucursal de la empresa de Servicios de Seguridad Integral (Seisa); la base almacén de Bandec y la nueva edificación de la planta de la Empresa de Revisión Técnica Automotor. Esta última estará ubicada en Las Cuabas, en el kilómetro 6 de la Carretera Central.

Como dueños que son, desarrollan todos los meses su asamblea general (máximo órgano de dirección) para analizar el comportamiento de los cronogramas de ejecución, respaldo material, calidad, disciplina, recursos humanos, capacitación, condiciones de trabajo, uso de medios de protección, en fin, todo lo que garantiza sus resultados, la seguridad y la atención.

Actualmente realizan la preparación técnica de la fábrica de Compacto Caribe en el municipio de Palma Soriano y el laboratorio de la fábrica de helados en Mayarí.

Experiencia, disciplina y rigor

Los primeros cinco años de Marco.
Marco Hierrezuelo ha puesto en práctica su amplia experiencia en el sector de la construcción.

Marco Hierrezuelo tiene amplia experiencia en el sector de la construcción, al cual ingresó muy joven como técnico de nivel medio en Hidráulica en la Empresa Constructora de Obras Industriales 11 (ECOI 11).

Mucho agradece su formación y preparación a quien fuera el director por mucho tiempo, Esmérido Chall, de esos hombres que, a decir del presidente de la cooperativa, nunca ven obstáculos en el trabajo y fue un paradigma de constructor, pues ahora disfruta de la jubilación.

Esos conocimientos, métodos de dirección y organización los ha tratado de llevar a la cooperativa para inculcar en sus socios el sentido de pertenencia, el actuar con dinamismo e inteligencia ante cada dificultad que surja como es, por ejemplo, la demora de algún suministro por parte de los inversionistas, ya que la construcción no puede detenerse y hay que salir a buscar los recursos donde existan en el país.

En hoteles de Varadero, Cayo Coco y otras obras ejecutadas por la ECOI 11 aprendió Hierrezuelo el rigor del trabajo y el compromiso de hacer las cosas bien.

Los primeros cinco años de Marco.
Ingeniera Maura Acosta, atiende las certificaciones y prepara las ofertas en la cooperativa.

La ingeniera Maura Acosta, quien prepara las ofertas y certifica las obras, plantea que resulta más viable que el cliente ponga los materiales a pie de obra – al menos asegurar el 70 por ciento– para evitar inconvenientes, aunque hay veces que la cooperativa se encarga de hacerlo.

Los medios de protección y herramentales de la cooperativa los asegura la Comercializadora Escambray, con la que acaban de adquirir dos hormigoneras para humanizar la labor, abaratar los costos y lograr calidad y homogeneidad en el hormigón.

Recalcó que esta forma de gestión debe caracterizarse por la eficiencia y por eso se exige su ejecución en el tiempo establecido.

El colectivo se ha nutrido de constructores de experiencia y de personal joven, teniendo un caso de padre e hijo.

Reinier Rodríguez, jefe de brigada, expresó que ha sido una experiencia muy buena y gozan de la confianza del cliente por la seriedad y el ahínco con que trabajan, siendo él muy exigente con la calidad, que es la garantía del respeto.

Como organismo de consulta funge el grupo coordinador en Santiago de Cuba del Ministerio de la Construcción, para ayudar y corregir a tiempo cualquier problema, ya que la legalidad y el orden deben ir de la mano.

Los primeros cinco años de Marco.
Reinier Rodríguez (derecha), jefe de brigada de la cooperativa, junto al constructor Maikel Veitía, laboran en las áreas de la fábrica de la Ronera Santiago.

Para Maikel Veitía, operario de electricidad, y Bismarck Rodríguez, pintor, ambos bajo el mando de Reinier en la impermeabilización de la cubierta de la sala de fabricación de la Unidad Empresarial de Base Ronera, todo marcha en la cooperativa y son favorables las opiniones de su labor.   

De presentar certificado médico por enfermedad, hospitalización o accidente de trabajo –situaciones que se dan muy pocas veces–, están acogidos a la seguridad social, en este caso con un fondo creado con ese fin, explicó Consuelo Álvarez, económica de la cooperativa con amplia experiencia en el sector.

La atención al hombre y a la familia es preocupación permanente, por eso organizan actividades recreativas, celebraciones e, incluso, el socio más destacado es estimulado con una estancia en un hotel con sus seres más cercanos.

También, de estar ingresados, son atendidos junto a su acompañante con alimentos si lo necesitan, con los fondos formados con las utilidades, al tiempo que cualquier socio puede solicitar un préstamo monetario, todo ello con la aprobación de la asamblea.

La cooperativa de
construcción Marco es una escuela para el adiestramiento de muchachos y
muchachas del politécnico Antonio Robert Ducás (Santiago 1).

Los primeros cinco años de Marco.
Constructores de experiencia y también jóvenes integran la fuerza de trabajo de la cooperativa.

Experimentaron el
pasado año con dos estudiantes de la especialidad de técnico medio en Construcción
Civil y en la actualidad tienen siete, con el propósito de prepararlos para su
inserción a la sociedad una vez egresados.

Rafael Alejandro Salas, Anaisis Dupuy y Silian Toledo son algunos de los que aprenden a pie de obra.

Las dos últimas aseguraron que ello les permite poner en práctica los conocimientos de las aulas, como es montar la carpintería, hacer un fino, resano, enchape, uso de los niveles, en fin aprenden y son guiadas bien, ahora en una obra de Bandec con la asesoría de la ingeniera Odisa Gey.

Marco Hierrezuelo manifestó que el país confió en ellos y que como nueva forma de construir, revolucionaria, no hay cabida para indisciplinas, desvío de recursos, pérdida de herramentales y ausencias injustificadas.

Clientes como Bandec y Ronera Santiago dan fe de la calidad y seriedad de la cooperativa, según palabras de Orlando Soulary, subdirector administrativo de la Dirección Provincial de la primera institución, y el ingeniero Wilkie Delgado, especialista de mantenimiento en la entidad de Cuba Ron. Ambos coincidieron en el buen desempeño de esos constructores, por eso acometen objetos de obra en sus entidades y seguirán haciéndolo. La calidad es la que asegura crecer en clientes, recalcó Marco Hierrezuelo, quien confía cumplir en 2019 los 10 millones de pesos previstos en el plan, a pesar de los momentos difíciles de la economía.

Los primeros cinco años de Marco.
Anaisis Dupuy (izquierda) y Silian Toledo (derecha), estudiantes del politécnico de la construcción Antonio Robert, realizan prácticas a pie de obra en esta cooperativa.

ACN

 
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