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Publicado el 29 Junio, 2019 por Redaccion Cultura e Historia en Nacionales
 
 

Verano 2019: Vívelo

Vacaciones, verano, campismo/ Granma.cu
(Foto: Granma.cu)

Ha llegado la temporada estival. Con esta, las temperaturas de treinta y tantos grados; los niños jugando a toda hora en los parques y aceras, corriendo por las escaleras de los edificios; los jóvenes a la caza de cualquier oportunidad para gastar energías. Abundan los adultos frente al televisor o la computadora…

Como cada año, diversas instituciones aunadas en un grupo de trabajo convocado por el Gobierno cubano, han concebido múltiples propuestas recreativas y culturales. Bajo el lema de Verano 2019: Vívelo, su propósito es ofrecer a la familia opciones sanas, más allá de los bailables, la playa y las bases de campismo.

Sin embargo, de nada vale la pluralidad de ofertas si no conocemos exactamente dónde y cuándo tendrán lugar. Nos gusta la improvisación, pero informarnos bien aumenta la probabilidad de que actividades atractivas no queden bajo el tapete y permite organizarnos para asistir a instalaciones que por su lejanía o características son casi inaccesibles a última hora. 

Sin negar la validez de disfrutar opciones como restaurantes, hoteles, piscinas y excursiones, a quienes tengan la posibilidad de hacerlo, podemos volvernos hacia cursos y talleres impartidos en los Joven Club de Computación, Casas de Cultura y salas de video; los muy populares Rutas y Andares por el centro histórico habanero, y recorridos similares en las restantes ciudades patrimoniales.

Festivales de teatro y de cine han sido organizados; a la par, ciertas salas cinematográficas exhibirán de nuevo los mejores filmes proyectados en la Isla durante los últimos doce meses. Los representantes del ICRT afirman que la programación televisiva alcanzará mayor variedad y calidad.

Empero, el verano no implica solamente –como diría un humorista anónimo– “fiesta y pachanga”. Si algo se pone a prueba en esta época es la convivencia. A la comprensible algarabía infantil se suman los altos decibeles lanzados al espacio público, día y noche, por equipos de música cuyos dueños enarbolan la siguiente filosofía: ellos están de vacaciones, pueden trasnochar y ese sonido les divierte, pues igual debe suceder con el resto del barrio; de lo contrario, que los demás aguanten.

Quizás piensen del mismo modo los que deciden aprovechar el asueto para emprender reparaciones en sus inmuebles –algo justo, aplaudible–, pero como el tiempo es corto, taladran, martillean, incluso en horario nocturno. Por favor, no hagamos a nuestros vecinos lo que no deseamos para nosotros mismos. Junto, o frente a nuestra puerta, residen trabajadores, ancianos, enfermos, niños pequeños, personal médico de quien depende la vida de otros. Su descanso merece respeto. Y no olvidemos la ley del bumerán: los indolentes o agresores de hoy pueden ser los afectados de mañana.

Asociadas a las festividades, y a menudo a los accidentes de tránsito, están las bebidas alcohólicas. Seamos responsables. Recordemos, asimismo, que cuando ocurre un incidente de ese tipo no solo se destrozan la vida y la familia de la víctima, también las del causante del hecho.

El panorama veraniego incluye igualmente a las madres que trabajan fuera del hogar -en la Isla son mayoría- y se preguntan qué hacer con tanto pequeño negado a participar en los poco seductores “planes vacacionales” de sus escuelas. Simultáneamente, los directivos desesperan ante la recurrente solicitud de licencia, unida al mes de descanso retribuido, o la estancia de los infantes en el centro laboral, con todos los inconvenientes del caso.

¿Realmente es tan difícil retomar las experiencias de décadas atrás en empresas, ministerios y otras entidades estatales, donde personas escogidas se responsabilizaban con el cuidado y el paseo de los niños? En esa misma línea podría haber iniciativas comunitarias a las cuales se acogieran los trabajadores por cuenta propia.

Las vacaciones están a las puertas, llenas de alternativas con signos de más y de menos. Fraguar un verano mejor –sino espectacular, placentero– corresponde a todos.


Redaccion Cultura e Historia