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Publicado el 22 Julio, 2019 por Caridad Carro Bello en Nacionales
 
 

TRINIDAD: vivirla por dentro

Novedades de un Plan general de ordenamiento urbanístico que prevé el crecimiento del turismo y mejorar las condiciones de vida y laborales de los habitantes de la municipalidad
TRINIDAD: vivirla por dentro.
El crecimiento hacia el mar y la montaña requerirá inversiones respetuosas en los valores patrimoniales que erradiquen cuanto afea la imagen de la villa, como las líneas eléctricas.

Por CARIDAD CARROBELLO

Fotos: DAVID GÓMEZ

El sol agota, su luminosidad reverbera en las calles empedradas de Trinidad. Para el visitante resulta vital llevar consigo un poco de agua para hidratarse mientras recorre a pie la zona patrimonial. Pero vale la pena soportar tanto calor. Por eso miles de turistas visitan cada año esta ciudad espirituana, encantados con la arquitectura colonial, la artesanía típica, las ricas tradiciones, la gente que aquí habita.   

Un grupo de franceses escucha las explicaciones de su guía y se desplaza frente a la Oficina del Conservador de la ciudad y del valle de los Ingenios. Duznel Zerquera Amador, director de dicha institución, puntualiza que dentro de unos años los sitios interesantes de la villa crecerán “hacia afuera”.

El Plan general de ordenamiento urbanístico, aprobado recientemente por el Consejo de Ministros de Cuba –explica el especialista–, traza la política de desarrollo hasta 2030, de acuerdo con los preceptos que la Agenda de la Organización de Naciones Unidas establece para el progreso de los países.

TRINIDAD: vivirla por dentro.
Las calles empedradas, las edificaciones coloniales, con sus bellos balcones y rejas, son un encanto para los turistas.

“Nuestro propósito es alcanzar un nuevo esquema de ciudad; o sea, que esta se abra hacia el mar. Trinidad siempre fue un sitio de puerto, de arribo desde la costa, y queremos rescatar esa premisa fundamental de apertura y de relación marítima.

“También pretendemos lograr la conexión de la ciudad con el sistema geográfico-social. Es decir, la relación con la montaña y todo el sistema de turismo de naturaleza vinculado a ella; sobre todo Topes de Collantes y el resto de la serranía. Además, continuará el vínculo directo con el valle de los Ingenios y los programas que aquí se materializan.

“El propósito es conjugar a Trinidad con el medio geográfico donde fue creada y no buscar solo el desarrollo de la villa sino también de su entorno. Esta primicia busca la sostenibilidad económica y social del territorio sobre la base del turismo como fuente fundamental de ingresos. Así mejorarían las condiciones de habitabilidad y resolveríamos algunos problemas sociales locales”.

Según añade el conservador de la ciudad, la apertura de nuevos espacios de interés que reduzcan el número de visitantes que recorren a diario el centro histórico contribuiría a proteger este núcleo patrimonial. La sobreexplotación trae consigo una gran depredación como consecuencia del uso sostenido y, por supuesto, provoca un deterioro, apunta el entrevistado.

La habitual área turística trinitaria hoy concentra todo el servicio a su favor, mientras que la periferia se ha descalificado desde el punto de vista arquitectónico y está carente de atractivos que le permitan beneficiarse económicamente. En un futuro la ciudad expandida hacia el mar y la montaña creará otros intereses de importancia, los cuales asumirán una parte de los servicios básicos.

El dilema de las infraestructuras

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La conservación del centro histórico, explica Duznel Zerquera Amador, recibirá beneficios con la creación de zonas de valor en su entorno.

Por supuesto, el desarrollo de las infraestructuras resulta la primera piedra que cimentar hacia el crecimiento armónico de la ciudad. El agua constituye una de las grandes carencias de Trinidad, no solo en el abasto sino también en la distribución, pues las redes son muy antiguas y están colapsadas.

“Tenemos un programa de inversiones para resolver este problema –plantea Duznel Zerquera Amador-. La zona se abastece actualmente de los pozos de la cuenca hídrica subterránea de la costa sur y de la fuente superficial del río San Juan de Letrán. Ya están terminados los estudios de aguas Arenas Algaba; se aforaron allí los pozos y tienen buenos resultados.

“A la vez se analizan otras fuentes superficiales para determinar la mejor opción y resolver el problema del agua. Es un plan hasta 2021 y Recursos Hidráulicos se encarga del proceso inversionista”.

Los dilemas de cara al desarrollo territorial no terminan aquí. Otro de los conflictos radica en la informatización, en cómo la Empresa de Telecomunicaciones S. A. (Etecsa) logrará equipar a la ciudad de la tecnología necesaria, de modo que el aumento de la capacidad con nuevas instalaciones no afecte el área patrimonial.

“Trinidad es una de las regiones del país más colapsadas desde el punto de vista de la comunicación por la creciente demanda de muchos trinitarios con celulares y por el servicio que requieren los turistas. Todo futuro debe ir aparejado con el cuidado del patrimonio –insiste el experto–; por lo tanto, habría que instalar antenas de gran porte que amplíen la sombrilla de navegación y puedan cubrir más zonas, sin dañar la imagen de la villa. Este es uno de los temas más complejos por resolver”.

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Muchos de los servicios para el turista, como el paseo en coche y la gastronomía, hoy están en manos del sector no estatal.

La electricidad es otra de las grandes insuficiencias. Trinidad está conectada con Cienfuegos y no con Sancti Spíritus. Ya se estudió la posibilidad de instalar una línea de 110 kilovatios y por dónde transitará, de modo que no afecte los paisajes del Valle de los Ingenios. El sitio, junto a la ciudad, fue declarado por la Unesco como patrimonio mundial en 1988.  

Otro de los problemas de infraestructura que está previsto atender son los viales. Tienen un pésimo estado en su mayoría. Se requiere resolver la conexión vial con ciudades como Cienfuegos y Sancti Spíritus.

“Estas son localidades importantes; en particular, el corredor turístico de dos de las villas fundacionales –Trinidad y Sancti Spíritus– es muy valioso y debe contar con condiciones de vialidad resueltas para lograr un crecimiento armónico.   

“En estos momentos trabajamos en el plan integral de desarrollo haciendo énfasis en las infraestructuras previstas. El programa posee una política desde las estructuras de Gobierno para comenzar a andar con las comisiones de urbanismo, hidráulica, de telecomunicaciones, entre otras, y luego desarrollar los planes de economía y de otro tipo”.

Asimismo, el especialista amplía que hay un proceso de recuperación del valle de los Ingenios, pues su ordenamiento contribuye a dinamizar el desarrollo turístico. Han sido recuperadas las haciendas Guáimaro, Buena Vista, San Isidro y Manaca-Iznaga; otras se consolidan desde el punto de vista estructural, como Las Bocas y Algaba, a la vez se rescatan barracones de esclavos como el de Manaca-Iznaga.

Crecer en hospedajes

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No es preciso expresar el encanto de esta imagen. Trinidad enamora sin palabras.

La villa posee dos hoteles: Iberostar y La Ronda, pertenecientes a la cadena Encanto. Iberostar planea su crecimiento en habitaciones; a la par se construyen otros dos hoteles de ciudad, Palacio Iznaga y Pancea. Y hay otro motel periférico, Las Cuevas.

A estas instalaciones se suma un creciente servicio de hostales, dado por las casas particulares que se alquilan al turista; son más de 2 mil 700 habitaciones del sector no estatal, las cuales cubren gran parte de la demanda de los visitantes.

El conservador de Trinidad asegura que la ciudad cuenta con una gran cadena de servicios, sobre todo de restaurantes del sector privado. Se ha logrado así –analiza– un vínculo importante entre lo estatal y lo privado.

“Es nuestro propósito continuar desarrollando una ciudad dinámica, donde las microeconomías familiares se beneficien y tributen también al patrimonio y a la sostenibilidad del programa de conservación”.

Artesanal, creativa y de buena gastronomía

Trinidad aspira a ser declarada Ciudad Creativa por parte de la Unesco. Para obtener el nombramiento oficial preparan un expediente con sólidos argumentos. Realmente es una de las localidades más destacadas del país al ir recuperando patrimonios que logran a su vez encadenamientos económicos locales.

Recuarda el conservador que “Trinidad fue nombrada Ciudad Artesanal del Mundo por el Comité Mundial de la Artesanía, en 2018. En este quehacer se ha logrado la incorporación de la mujer en labores como el tejido con fibras naturales, el bordado y el crochet, y la cerámica, entre otras actividades. Con ello han contribuido al mejoramiento de la microeconomía familiar”.  

Pero las iniciativas trinitarias no se detienen ahí. “Estamos abogando también por ser declarados Ciudad Gastronómica. Aunque no poseamos grandes diferencias dentro de la culinaria regional –que de por sí no tiene tantas peculiaridades que le distingan del resto de Latinoamérica– aquí ofrecemos comidas tradicionales llevadas a un estilo gourmet. Por ejemplo, el boniato carretero junto al tasajo y el cordero La Vigía, entre otros platos, suelen lograr un gusto muy refinado, sin dejar atrás su esencia tradicional.

TRINIDAD: vivirla por dentro.
Tesoros arquitectónicos como el Museo Romántico son parte del patrimonio de la villa.

“Estamos abogando por que la gastronomía, como proyecto local integrador, permita al turista disfrutar de rutas que le lleven al consumo de platos típicos y al intercambio directo con los productores de esos alimentos, quienes destacan por sus propuestas agroecológicas y de respeto a la naturaleza”.

Enamorado al fin de los encantos trinitarios, el entrevistado añade que su ciudad es excepcional desde lo arquitectónico y patrimonial; pero lo inmaterial, las costumbres, las tradiciones, el hábitat, son las cuestiones que más valor le dan.

“La arquitectura de la tercera villa, fundada por los españoles hace 505 años, es solo el contenedor de los que aquí habitamos. Siempre digo que la localidad es mucho más bonita por dentro.

“Nuestro espacio público por lo general es pétreo, de poca vegetación, muy caliente, pero la interrelación con su interior es extraordinaria porque permite disfrutar de su cultura, sus tradiciones. En el patio de la casa trinitaria es donde la familia convive y te recibe. Esto hace que la ciudad sea excepcional para cualquier visitante”.

TRINIDAD: vivirla por dentro.
Trinidad es pétrea, de mucho sol y calor. Pero adentro, en los patios de viviendas, los hostales, cafeterías y áreas de artesanías, hay otra ciudad.
TRINIDAD: vivirla por dentro.
Tejedores, bordadoras, ceramistas, pintores, forman parte del patrimonio inmaterial que le valió a Trinidad el nombramiento de Ciudad Artesanal del Mundo, junto a otras del orbe.
TRINIDAD: vivirla por dentro.
Descargar al centro histórico de la gran demanda actual es uno de los propósitos del Plan general de ordenamiento urbanístico.

Caridad Carro Bello

 
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