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Publicado el 15 Agosto, 2019 por ACN en Nacionales
 
 

El Nicho: paraíso natural entre montañas

Desde allí se puede viajar por carretera hasta otros sitios de interés pertenecientes a los dominios montañosos de Cienfuegos, como Loma de Ventana, Cuatro Vientos, el Pico San Juan, punto culminante del macizo y poseedor de un radar meteorológico; y la Cueva Martín Infierno, poseedora de la estalagmita más grande de Latinoamérica con 67 metros de altura
El Nicho: paraíso natural entre montañas.

Texto y foto:  MARILEY GARCÍA QUINTANA

Llegar al parque natural El Nicho, ubicado en el macizo montañoso de Guamuhaya, en el Escambray cienfueguero, es vislumbrar un paisaje ciento por ciento natural donde disfrutar las maravillas de la flora y la fauna  y refrescar las altas temperaturas del verano.

A 440 metros sobre el nivel del mar, constituye uno de los parajes más bellos de la geografía cubana, con un clima húmedo, siempre fresco, en notable contraste con el habitual tiempo caluroso de la isla.

Este espacio natural es un lugar excepcional, que posee especies únicas en el país, además de contar con ricos accidentes topográficos que le otorgan a la zona un protagonismo en el macizo, pues se ubica en el centro de la faja natural que conforma uno de los corredores biológicos más importantes de la región del Caribe.

Desde allí se puede viajar por carretera hasta otros sitios de interés pertenecientes a los dominios montañosos de la Perla del Sur como Loma de Ventana, Cuatro Vientos, el Pico San Juan, punto culminante del macizo y poseedor de un radar meteorológico; y la Cueva Martín Infierno, poseedora de la estalagmita más grande de Latinoamérica con 67 metros de altura.

Sus hermosos paisajes resultan una de las zonas más atractivas para visitantes nacionales y extranjeros, no solo como disfrute de sus aguas cristalinas, sino también como un área donde admirar más de 65 plantas endémicas y especies únicas: el Tocororo, el colibrí, la cartacuba, cotorras y pájaros carpinteros.

Entre sus atractivos más increíbles se encuentran las cascadas del arroyo El Negro, donde el agua hace una caída de más de 30 metros de altura y se impacta contra las rocas, formando torbellinos de espuma que dan al ambiente una persistente neblina.

Pero, sin lugar a dudas, una de sus sorpresas más populares es “La Poceta de los Enamorados”, de agua transparente, azul verdosa, que contrasta de forma perfecta con el entorno y en la que, según la leyenda local, si dos enamorados se bañan juntos en ella, permanecerán unidos durante toda la vida.

Su singular atractivo, en algún momento llegó a convertirse en su principal amenaza, pues la llegada constante de más de 800 viajeros diariamente comenzó por deteriorar el lugar.

En la actualidad, solo unas 140 personas tienen acceso en cada jornada a ese entorno, con el fin de proteger, ante todo, su biodiversidad única e insustituible. Por ello, un cartel alerta al visitante desde la entrada del parque: “Antes de Usted nacer, ya yo estaba esperando por su visita. Por favor, permita a sus hijos tener el placer de conocerme, otros tienen derecho a conocer esta maravilla natural.” (ACN).


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