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Publicado el 25 Septiembre, 2019 por ACN en Nacionales
 
 

Enarbolar valores que nos engrandecen como pueblo

Enarbolar valores que nos engrandecen como pueblo.

Foto: tvyumuri.icrt.cu

Por AÍDA QUINTERO DIP

Mientras la escuela cubana reajusta la organización escolar para que la situación energética temporal que atraviesa el país no afecte el proceso docente-educativo y aprendizaje de los estudiantes, el empeño por rescatar, fomentar y potenciar los valores es más prioritario que nunca.

Profesores y maestros han asumido como una misión de primer orden el mensaje del presidente cubano Miguel Díaz-Canel, el 26 de Julio en Granma, de trabajar intencionadamente para que decencia, civismo, altruismo, solidaridad y respeto sean cualidades que distingan al sector en la forja de las nuevas generaciones.

En la noble aspiración de edificar un mejor país para todos y garantizar un futuro prometedor para los hijos e hijas de esta tierra, esas virtudes constituyen pilares que apuntalan y consolidan el entramado social de una nación que se privilegia con una educación gratuita, inclusiva y de calidad.

Para la doctora en Filosofía María Julia Jiménez Fiol, profesora de la Universidad de Oriente, en ese sano empeño el ejemplo personal debe representar primacía y una de las vías fundamentales  en el proceso de educación moral de los niños, adolescentes y jóvenes.

La académica argumenta: “Para lograr sus fines de enseñar y educar, los docentes deben ser modelos en el trabajo y en la vida, pues el maestro que pide a sus alumnos objetos u otros elementos fuera de los términos estrictamente escolares, no cultiva el respeto, el civismo, la entrega, la solidaridad.

“Hay que considerar un elemento esencial, agrega, y es que la formación de valores no es una tarea de un solo factor, sino un sistema que integran la familia, la escuela, organizaciones e instituciones de la sociedad en su conjunto y todos deben favorecer esas esencias de la existencia humana.

“Resulta muy importante potenciar el papel que desempeñan los valores morales en el desarrollo de la sociedad y en las relaciones sociales e interpersonales, y en ese sentido el mensaje de Díaz-Canel es cardinal para contribuir a la plenitud de los seres humanos”, destaca María Julia con una vida dedicada a la docencia.

Jiménez Fiol asegura que la ética resulta decisiva, la cual se imparte como asignatura en Filosofía pero no en todas las carreras; de manera transversal se ofrece en Derecho, Psicología, Sociología, Periodismo, Pedagogía; mientras, es necesario retomar las clases de Cívica en todos los niveles de enseñanza.

En estos asuntos tan vitales para la formación integral de las nuevas generaciones el Comandante Ernesto Che Guevara sigue siendo un verdadero paradigma, por lo que hay que estudiarlo, socializar y pertrecharnos de sus ideas, sobre todo en estos tiempos difíciles, razona la profesora.

Ella recuerda que el Che escribió: “En momentos de peligro extremo es fácil potenciar los estímulos morales; para mantener su vigencia es necesario el desarrollo de una conciencia en la que los valores adquieran categorías nuevas. La sociedad en su conjunto debe convertirse en una gigantesca escuela”.

En mi tesis doctoral, puntualiza, utilicé ese pensamiento del Che que siempre me acompaña, trato de inculcar a mis alumnos en las clases el contenido y sentido de ese postulado como una manera de propiciar y promover acciones de bien público en la sociedad.

Profesora al fin, Jiménez Filol detalla: “Hay que tener en cuenta que los valores morales son cualidades normativas que orientan la conducta a seguir, pero para lograrlas y que se conviertan en valores deben ser asumidas  por las personas de manera consciente, estar convencidas de qué es lo correcto”.

Felizmente su experiencia no se queda en las aulas, al integrar un equipo  multidisciplinario que desarrolla talleres de valores en los barrios santiagueros, sobre todo los más vulnerables y de mayor complejidad social, con el apoyo de los Comités de Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas.

Estos encuentros, expresa, solo requieren ser más sistemáticos, pues rinden frutos en el sentido de motivar acercamientos, especialmente con los jóvenes, hacia el mérito de ser laborioso, honrado, respetuoso, decente, solidario, altruista, en resumen personas de bien, de ley.

Asumir con hechos tangibles la convocatoria de Díaz-Canel el 26 de Julio, en relación con los valores, engrandece a Cuba como Patria, como país, como pueblo, porque fortalece el sentido de patriotismo, de unidad nacional, resistencia y victoria que nos distingue ante el mundo. (ACN).


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