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Publicado el 30 Octubre, 2019 por ACN en Nacionales
 
 

Intercambia Jorge Luis Tapia con trabajadores de la Alimentaria sobre regulaciones salariales

Durante un recorrido de trabajo que realizó por varios centros del sector, instó a aplicar los nuevos sistemas de pago diferenciados por áreas de producción y brigadas, tras el proceso de discusión con la fuerza laboral, quienes autogestionan, manufacturan y agregan valor a las elaboraciones
Intercambia Jorge Luis Tapia con trabajadores de la Alimentaria sobre regulaciones salariales.

Jorge Luis Tapia Fonseca, vicepresidente del Consejo de Ministros, durante el recorrido por las áreas productivas de la Empresa Cárnica Santiago de Cuba. (Foto: MIGUEL RUBIERA JÚSTIZ/ACN).

Por MARÍA ANTONIA MEDINA TÉLLEZ

Jorge Luis Tapia, vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba, intercambió hoy con obreros de la Industria  Alimentaria en la provincia de Santiago de Cuba acerca de las nuevas regulaciones salariales de ese Ministerio como estímulo para multiplicar y diversificar las producciones y sustituir importaciones.

Durante un recorrido de trabajo que realizó por varios centros del sector, instó a aplicar los nuevos sistemas de pago diferenciados por áreas de producción y brigadas, tras el proceso de discusión con la fuerza laboral, quienes autogestionan, manufacturan y agregan valor a las elaboraciones.

Esos procedimientos salariales se conforman y aprueban por los obreros y la empresa, no desde el Ministerio (MINAL) y es una de las respuestas a  la conformación del nuevo modelo económico en el país, explicó Tapia en los centros visitados.

Elsa Calderín y Yenia Torres, operarias de la línea de envasado de yogurt en el Combinado Lácteo de esta ciudad, expresaron insatisfacciones con el cobro de la estimulación por roturas de calderas y otros contratiempos, a lo que Tapia alegó la responsabilidad e independencia en la toma de decisiones de los directivos en las entidades.

En la Empresa Cárnica Santiago, que obtiene un centenar de renglones alimentarios y 30 subproductos para el territorio y el turismo, se estableció el compromiso de convertirse en centro insignia en aplicar los medios de pago dominados por los obreros.

El salario motiva a lograr mayores niveles productivos que se traducen en rendimiento, eficiencia, diversidad de las elaboraciones y encadenar el sistema salarial representa mejoras en los bolsillos de las personas y calidad de vida para sus familias, especificó el también miembro del Comité Central (CC) del Partido Comunista de Cuba (PCC).

Interrogantes y respuestas  mostraron esfuerzos por producir, incluso con tecnologías obsoletas, reanimando las áreas industriales o semindustriales, reorganizando  la fuerza de trabajo y  creando nuevas líneas para lo cual hay reservas por explotar en lo que Tapia llamó desatar los nudos productivos.

Impresionante fue la muestra de lo que se fabrica en el Polígono productivo Barquillo, de referencia provincial y nacional, para  aprovechar las alternativas de las localidades con el mínimo uso de combustibles fósiles, y donde el 90 por ciento de las 52 variedades de alimentos se realizan manualmente. Diferentes provincias se interesan por esta práctica, que es especial para situaciones complejas.

En Barquillo se concluye el montaje de equipos tradicionales para la minidustria  conservera, la confección de helados de frutas y otras producciones hasta llegar a los 85 renglones, en un futuro cercano, dijo Jorge Arce, director de la empresa alimentaria santiaguera.

Los trabajadores allí ya elaboran  vinos, vinagres y licores naturales a partir de frutas y otros géneros agrícolas, más de 30 tipos de panes y dulces criollos con extensores de yuca, calabaza, galletas de arroz que son de gran aceptación por la población, producciones que se realizan también en los 15 polígonos creados en los nueve municipios del territorio.

Visitaron también la finca familiar La Fortaleza,  de la productora Aida Dolz, para la cría y ceba de diferentes tipos de ganado y aves a partir del uso de plantas proteicas como alimento animal y apreciaron su experiencia con los pollos de ceba, que suman unos seis mil ejemplares, de apenas 10 días de nacidos.

Acompañado por Iris Quiñones Rojas, ministra de la Industria Alimentaria, llegaron hasta el Molino Frank País, donde se enfatizó en la recuperación de la estriadora que permite un proceso óptimo de la masa para la mejor calidad de la harina y que ahorrará al país millones de dólares que hoy se usan para importar concentraciones nuevas.

Participaron junto a Tapia, los miembros del CC del PCC Lázaro Expósito, primer secretario en la provincia, y Beatriz Johnson, vicepresidenta del Consejo de Estado y Presidenta de la Asamblea del Poder Popular en el territorio, y otros dirigentes del Gobierno y el MINAL. (ACN).


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